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Por Tu Matrimonio

En mi familia existe un problema de adicción: ¿La Iglesia me puede ayudar?

Por Verónica López Salgado

La situación actual del núcleo familiar está llena de desafíos y dificultades que se abordan en la Exhortación Apostólica Postsinodal Amoris Laetitia, sobre el amor en la familia[1]. Aunque el Papa Francisco escribió Amoris Laetitia en 2016, la realidad de las familias hoy sigue siendo compleja y pone en riesgo los valores de la iglesia doméstica, la familia.

Las adicciones, por ejemplo, generan una creciente preocupación para la Iglesia y la sociedad. Están disfrazadas de anestesia emocional, pero realmente son el enemigo que destruye, trae muerte, encadena y roba la libertad de las personas. Son un obstáculo para el desarrollo humano integral.

Todo tipo de adicción causa sufrimiento y es dañina para el individuo que tiene el problema de adicción, para la familia que lo padece día a día y para la sociedad en general.

Existen innumerables adicciones. Por nombrar solo algunas, se encuentran el alcoholismo, las drogas, la pornografía y las apuestas. Todas estas son “como una de las plagas de nuestra época, que hace sufrir a muchas familias y no pocas veces termina destruyéndolas”. (AL 51) Precisamente, “la familia podría ser el lugar de la prevención y de la contención” (AL 51), pero no puede hacerlo sola. Debe ser prioridad para las leyes federales, estatales y locales y de la Iglesia apoyar la estabilidad y unión familiar, pues las graves consecuencias de las rupturas familiares, la violencia intrafamiliar y demás problemas perjudican a las personas que forman parte de una familia y por ende a la sociedad en la que viven.

Una de las prioridades más importantes de la Iglesia es salvaguardar la integridad de la familia. Por eso está comprometida a fortalecer los matrimonios y las familias. Ser acompañamiento en cada etapa de sus vidas y ayudarles a superar los riesgos que las amenazan. Por tal motivo, existen recursos dentro de la Iglesia que son valiosas armas contra el problema de las adicciones. A continuación, citaré algunos. Esta lista no es exhaustiva, pero te dará una idea de dónde buscar ayuda en tu diócesis y en tu comunidad parroquial.

  1. La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos cuenta con un recurso como respuesta pastoral a la pornografía: es una serie que se llama “Corazón Puro”. Da clic aquí
  2. Como parte de la misma serie, encontrarás un artículo con más recursos al final de la página. El artículo se titula:Efectos de la pornografía sobre el matrimonio y esperanza para las parejas casadas
  3. El siguiente artículo también es parte de la serie “Corazón Puro”. Este se llama: Criando hijos castos en un mundo pornográfico
  4. El siguiente artículo habla sobre la gran responsabilidad de los sacerdotes de ser puentes para aquellos que luchan contra el uso o la adicción a la pornografía: El papel de los sacerdotes en el ministerio a los que luchan con la pornografía
  5. Caridades Católicas es una organización benéfica que ayuda a las personas, independientemente de su fe, que luchan contra la pobreza y otros problemas complejos, como las adicciones. Encuentra tu organización benéfica local de Caridades Católicas. Pon tu código postal aquí: Caridades Católicas
  6. Muchas parroquias han establecido un grupo local para Alcohólicos Anónimos y/o Narcóticos Anónimos. Investiga si tu parroquia tiene un grupo de este tipo y ponte en contacto con ellos. También puedes buscar más información en la siguiente página Alcohólicos Anónimos
  7. En esta página encontrarás los 10 mejores centros de rehabilitación de drogas para pacientes internos en los Estados Unidos en 2022. Tu parroquia puede ayudarte a contactar estos lugares. Centros de rehabilitación de drogas
  8. Muchas diócesis cuentan con recursos para buscar ayuda contra las adicciones. Por ejemplo, la Diócesis de Raleigh (NC) tiene varios recursos listados en su página: atención pastoral, apoyo a la adicción. Investiga si tu diócesis cuenta con un listado de recursos de apoyo contra las adicciones.
  9. Existen centros para el tratamiento de adicciones en diferentes partes del país. Tu parroquia local o tu diócesis sabrá guiarte. Hoy en día existen varios centros de rehabilitación católicos. No dudes en acercarte a tu sacerdote para pedir ayuda.

“El bien de la familia es decisivo para el futuro del mundo y de la Iglesia” (AL 31).

[1] Ver https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20160319_amoris-laetitia.html