ABRIL – Consejos del mes

- ¿Le gustan las bromas o le incomodan? ¿Considera que tiene buen sentido del humor?
Conocer su propio temperamento y el de su cónyuge pueden ayudarle a tener una
mejor comunicación y crecer en pareja. - Los cónyuges comparten las alegrías y las tristezas. No tengan miedo de llorar juntos
cuando sucedan cosas desgarradoras en su vida. Jesús tambien lloró (Jn 11,45) y les
acompaña en su dolor. - El Papa Francisco preguntó a los matrimonios: ¿Cómo van las cosas en materia de
alegría en casa? ¿Hay alegría en la familia? ¿Cómo responderían al Papa, si les hiciera
esta pregunta? ¿Hay armonía en su hogar? - ¿Sabían que hay muchos santos casados? Si no están familiarizados con ninguno,
investiguen sobre ellos. Puede comenzar con Santo Tomás Moro, Santa Isabel, Ana
Seton o Santa Gianna Molla. - Una comida es algo sagrado para compartir. ¿Quién cocina, prepara la mesa o limpia
en tu familia? ¿Uno de ustedes es muy consciente de la nutrición y el otro no? No es
necesario que sea gourmet para ser saludable y delicioso. ¿Quién habla más? ¿Quién
dirige una oración? Compártelo todo. - ¿Te encuentras dándole a tu cónyuge el tiempo que te sobra? Cualesquiera que sean
las circunstancias de tu vida, dedicarse tiempo es un desafío continuo. Intenten
analizar detenidamente cómo emplear mejor su tiempo. - Los suegros pueden ser un gran apoyo tanto práctico como emocional para una pareja
casada joven, pero a veces pueden generar tensión en la relación de pareja. Hablen
sobre los límites que tienen que poner siempre desde el respeto y con educación. - No dejes que las terribles nimiedades devoren tu matrimonio. Si el tipo de papel
higiénico es importante para su esposa, no se oponga. Si a su marido le gusta comprar
al por mayor para ahorrar dinero, puede que sea una molestia, pero no la colina en la
que quiere morir. Trate de encontrar lo bueno en las acciones de su cónyuge. - Si quieres que alguien cambie, el estímulo es más eficaz que la crítica. Busca algo en
el comportamiento de tu cónyuge que puedas felicitar hoy. - El matrimonio… debe ser una escuela para fomentar la gratitud. ¿Cómo fomentas la
gratitud en tu matrimonio? Intenta pensar en tres cosas cada noche por las que estar
agradecido. - ¿Su cónyuge lo describiría como un buen oyente? La virtud de escuchar es muy
importante en la relación de pareja. Si no está seguro, busque humildemente su
opinión y esté dispuesto a crecer. - “Como yo he hecho con vosotros, vosotros también debéis hacer” (Jn 13:15) , dice
Jesús a sus discípulos después de lavarles los pies. ¡Una tarea difícil! Los actos de
humildad en pareja son los más importantes. - “Los esposos son, por tanto, el recordatorio permanente para la Iglesia de lo ocurrido
en la Cruz (San Juan Pablo II)”. Como sacramento, el matrimonio muestra al mundo
el amor que Cristo tiene por Su Iglesia, amor que lo llevó a la Cruz. - ¿Cómo pueden usted y su cónyuge practicar la alegría en esta temporada de Pascua?
que durará 10 días más de lo que duró la Cuaresma. - ¡Rezar el Rosario juntos, en familia, es muy hermoso y es además fuente de mucha
fortaleza! ¡Pruébenlo! - Cuando hable con su cónyuge, escuche realmente, no espere simplemente su turno
para hablar. - El enamoramiento inicial puede unir a una pareja, pero serán los valores en común, el
compromiso adquirido y las experiencias compartidas, el verdadero pegamento de la
relación. - ¡Hosanna al Rey de Reyes! El comienzo de la Semana Santa, con su cruda lectura de
la Pasión de Jesús, es un gran recordatorio para reexaminar nuestros corazones. ¿Es
Jesús el Rey de nuestro matrimonio y de nuestro hogar? - Hoy, mientras lamentamos la muerte de Cristo y esperamos la mañana de Pascua,
recordemos a los que están afligidos. Comparte el dolor de los demás para aligerarles
su carga. - ¡Cristo ha resucitado! ¡Aleluya!, ¡Aleluya! Alégrense de haber superado juntos las
dificultades pasadas - Si bien no vemos al Señor Resucitado como lo hizo Tomás, todavía lo encontramos en
la Eucaristía. En este Domingo de la Divina Misericordia, agradezcamos
especialmente a Dios por el don de su misericordia que es siempre abundante. - ¿Su matrimonio está pasando por un período difícil? Es tentador echarle la culpa a un
trabajo estresante, a los niños o al envejecimiento. Todas estas cosas pueden estresar
un matrimonio, pero no necesariamente acabar con él. Para encontrar la causa
subyacente, la mayoría de las parejas necesitan ayuda. No tengan miedo de pedirla. - Ninguna pareja es perfecta, pero en los mejores matrimonios, ambos miembros
siempre están trabajando para mejorar la relación. ¡No se rindan! - ¿Sabe su cónyuge lo suficiente sobre su entorno laboral para comprender su estrés?
¿Su cónyuge conoce a sus colegas de trabajo? Siempre tenemos que tener
involucradas a nuestras parejas sobre nuestra vida fuera de la casa. Compartir es
crecer juntos. - Una de las mejores cosas que puedes hacer por tu matrimonio es orar con tu cónyuge
todos los días, para que el matrimonio se fortalezca. - En casa es donde la gente aprende a valorar la vida y la salud, la libertad y la paz, la
justicia y la verdad, el trabajo, la armonía y el respeto. - ¿Qué te enseñó tu familia mientras crecías? ¿Cómo enseñas la verdad de la vida a tu
familia hoy? ¿Qué te queda por aprender? Son preguntas constantes en nuestra vida
familiar. - El romance es una parte importante del matrimonio, pero también lo es la amistad.
Asegúrese de cultivar ambos aspectos de su relación. - ¿Alguno o ambos luchan contra el uso de la pornografía? A pesar de lo que dice la
cultura, la pornografía nunca está bien. Puede causar graves daños a los matrimonios
y a las familias. Para obtener ayuda, consulte los recursos Create in Me a Clean Heart
disponibles en la USCCB: http://www.usccb.org/cleanheart. - Perdona a tu cónyuge hoy. Recuerda que todo el mundo comete errores. Trata de
entender de dónde puede venir su reacción y elige amarle todos los días,
especialmente cuando te resulte difícil.



