Category Archives: La Iglesia Doméstica

La bendición sorprendente de educar en casa

Escuela en Casa durante Covid-19

Por Verónica López Salgado

Hablar de la familia como iglesia doméstica significa proclamar que el hogar es “la primera escuela de vida cristiana”.[1] Y aunque invariablemente me fascinaba esta expresión – iglesia doméstica – y sé que, como padres de familia somos los principales educadores de nuestro hijo, ¡jamás imaginé que literalmente sería la maestra de mi hijo no solo en la fe, pero también en la escuela secundaria!

La pandemia motivó algunas transiciones drásticas para mi familia: uno de esos cambios fue el comenzar homeschooling – como se conoce en inglés – o educación en el hogar con nuestro hijo Santiago. Después de varios meses de discernimiento, a principios de septiembre de 2020 decidimos darlo de baja de su escuela y comenzar la educación en casa. Nuestro hijo actualmente tiene 13 años y está por terminar el 8vo grado.

Nos dimos a la tarea de empezar una exhaustiva investigación sobre los recursos para la educación en casa, los métodos de enseñanza y aprendizaje y los requisitos que el estado solicita a los padres para poder educar a sus hijos en casa. Finalmente, cuando nos decidimos por un programa escolar a distancia y plan de estudios, debíamos completar cada uno de los requisitos del estado donde vivimos el año pasado – cabe mencionar que cada estado tiene sus exigencias particulares.

Al haber completado todos los pasos necesarios, nos sentimos totalmente preparados para la aventura. ¡O al menos eso creímos! Pues resulta que no alcanzamos a inscribirnos a tiempo y pagar la colegiatura porque aproximadamente 2.500 estudiantes ya se habían inscrito y no había más cupo para nuestro hijo. Aun así, elegimos el currículo de la escuela que más nos agradó: Madre de la Divina Gracia (Mother of Divine Grace por su nombre oficial en inglés) y decidimos que sería yo quien implementaría el programa de estudios, sin apoyo de los maestros o asesores escolares que al habernos inscrito hubiéramos tenido. Sin embargo, algo que sí tuve y agradezco demasiado es haber buscado los consejos de madres con extensa experiencia en homeschooling. Eso me ayudó a saber cómo podía personalizar el programa de estudios de mi hijo de acuerdo con sus necesidades de aprendizaje. Así elegimos complementar el plan de estudios con otros recursos y sustituir algunas clases.

A finales de septiembre, después de haber ordenado los libros necesarios y armar lo que parecía un horario escolar adecuado, comenzamos la escuela en casa/educación en el hogar. Si dijera que todo empezó estupendo y sin complicaciones, estaría mintiendo puesto que el camino no ha sido fácil. Nuestro trayecto no ha estado libre de obstáculos, inhibiciones y un sinfín de cambios en la rutina. Hoy, después de ocho meses y aún con trabajo escolar por completar, puedo decir con total franqueza que la experiencia de enseñar a mi hijo en casa ha merecido la pena en TODO momento. Él, por su parte, piensa lo mismo porque, aunque frecuentemente me pide hacer algo fuera de lo común en nuestro día de escuela, hemos aprendido juntos que la disciplina desde el amor siempre trae buenos resultados.

Para terminar, me gustaría incluir sugerencias, recursos y estrategias que me han servido a mi como maestra de mi hijo durante este año escolar. No sin antes subrayar una frase de san Juan Pablo II que me parece de suma importancia. Existen innumerables estudios afirmando que “ninguna influencia es más formativa de la identidad de las personas que su socialización primaria”.[2] Esta primera socialización sucede precisamente en la esencia de una familia, a la cual san Juan Pablo II nombró “pequeña sociedad” y afirmó, que “la familia es en sí misma una pequeña sociedad, y la existencia de todas las grandes sociedades (nación, estado, Iglesia) depende de ello”.[3] Por esta razón, querido lector, si tú también haces escuela en casa con tus hijos – de cualquier edad –  lo hiciste al principio de la pandemia, o has optado por la educación en casa por un período de tiempo más largo, espero que al leer este artículo comprendas la labor tan fundamental que forjas, realizaste y continuarás haciendo durante la vida de tus hijos que serán parte de la gran sociedad que tú estás formando en tu hogar.

Tres consejos sobre la escuela en casa

  1. Si como yo, la escuela en casa fue una decisión motivada debido a la situación con el Covid-19, ¡ánimo! no estás solo y el mundo entero tuvo que aprender a navegar esta realidad. Si ya tus hijos han regresado a la escuela de ladrillo y cemento, ¡felicidades! por haber hecho tu mejor esfuerzo por enseñar a tus hijos en casa el tiempo que lo hayas hecho. Si tus hijos continúan la escuela en casa no por decisión propia, ¡adelante!, existe una plétora de recursos para ayudarte a seguir. Y si has optado por la escuela en casa por un período de tiempo más largo o permanentemente, ¡enhorabuena!, seguramente has elegido lo que es mejor para tus hijos y familia.
  2. Los padres de familia con amplia experiencia sobre la educación en casa me dijeron que por lo general – sin Covid – el primer año es el más difícil. ¡Ama más, no seas tan duro contigo mismo o con tus hijos! Pues cualquiera que sea tu situación actual, recuerda que la familia es la célula primera y vital que también tiene una función social y política: tus hijos serán en la sociedad el reflejo de lo que viven en casa.
  3. Pide apoyo SIEMPRE que lo necesites, haz preguntas y tómate el tiempo de investigar. Es esencial que tengas una lista integral de otros padres, amigos y familiares que pueden ayudarte o aconsejarte. Únete a un grupo de ayuda para padres en tu ciudad o en redes sociales. Mi papá, por ejemplo – ingeniero químico – es el tutor de álgebra de mi hijo.

Tres sugerencias concretas para la escuela en casa

  1. Asegúrate de conocer cuáles son las expectativas sobre la educación en el hogar del estado en donde vives. Cuál es la ley, requerimientos, etc. Por ejemplo, yo aprendí que los requisitos del estado de Carolina del Norte son mucho más estrictos que los del estado de Mississippi.
  2. Ahorra tiempo en la planeación y compra únicamente los materiales escolares que necesites, imprime lo que sea posible, y organiza todo en carpetas por materia.
  3. Lee con anticipación el material que tus hijos aprenderán o que les ensenarás, esto te ayudará a tener una visión más clara de cómo presentárselos.

Recursos para la escuela en casa

  1. Nosotros escogimos la escuela Madre de la Divina Gracia, que es un programa de educación a distancia que ayuda a los padres a implementar una educación clásica católica en su hogar. Encuentra más información aquí: Mother of Divine Grace School.
  2. Nosotros quisimos un programa y plan de estudio católico, sin embargo, también hay una gran cantidad de programas no católicos que puedes elegir. Hoy en día hay un sinnúmero de información sobre todos estos programas en línea. Encuentra más información aquí: Lista bilingüe de programas católicos.
  3. Aprende sobre las diferentes filosofías y métodos de aprendizaje, así podrás saber cuál es el más adecuado para tus hijos: Lista (no exhaustiva) sobre los métodos de aprendizaje.
  4. Actualmente hay varios programas de matemáticas para la escuela en casa. Nosotros elegimos el programa Teaching Textbooks. Antes de decidirnos por este programa, utilizamos su versión gratis. Encuéntralo aquí: Clase de matemáticas.
  5. Lista de libros de la historia medieval y poesía, entre otros: Aquí puedes encontrar una lista de libros que puedes ordenar. Escoge las edades que les correspondan a tus hijos en la barra dorada Librería Madre de la Divina Gracia.
  6. En casa, también decidimos continuar con la formación en la fe utilizando un programa desarrollado por las Hermanas Dominicas de Santa Cecilia. El programa se enfoca en el aprendizaje de las virtudes para niños en los grados prekínder a secundaria (Middle School): Virtudes en práctica.

Tres estrategias prácticas para la escuela en casa

  1. Diseña un horario y establece una rutina escolar. Revisa este horario y rutina cada mes y haz las adaptaciones o cambios necesarios para tu familia.
  2. Otorga un espacio especial y determinado para la escuela en casa, organiza ahí todos los materiales escolares y asegúrate de que sea un lugar ameno para ti y tus hijos.
  3. Dos ventajas de la escuela en el hogar o la educación en casa son a) la flexibilidad y libertad que otorga, y b) el hecho de que tus hijos y tú, eligen el ritmo de trabajo con que llevan el plan de estudios (o syllabus en inglés). Por lo tanto, si vas a salir de viaje, tienes un cambio inesperado en tu día, o simplemente quieres cambiar de “aula de clases”, lleva contigo siempre el programa de estudios (de preferencia impreso) y cumple con el horario y la rutina diaria en la medida de lo posible.

 

Verónica López Salgado, M.A.
Feliz esposa y mamá/Teóloga, traductora, consultora e instructora independiente
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[1] 1 “La Iglesia Doméstica,” Catecismo de la Iglesia Católica, (consultado el 9 de mayo de 2021) §1657, en la Santa Sede. http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p2s2c3a7_sp.html

[2] Groome, Thomas H. Will There Be Faith? A New Vision for Educating and Growing Disciples. (New York: Harper One, 2011) 205, Kindle Edition.

[3] Karol Wojtyla, Love and Responsibility (San Francisco: Ignatius Press, 1993), 217.

Las Familias Tienen una Misión Única

Por el Diácono Leonel Yoque

 

¿Cómo sería nuestra Iglesia y nuestra sociedad si cada familia encontrara su misión?

La pandemia nos ha desafiado a todos pues ha quedado al descubierto nuestra vulnerabilidad. De una manera u otra nos ha tocado lidiar con muchas pérdidas. Pérdida de salud, de trabajo, de un ser querido, de reunirnos en persona, de celebrar juntos, etc. Sin embargo, debido al confinamiento en casa hemos aprendido a compartir más tiempo con nuestra familia inmediata, y sobre todo, hemos experimentado y valorado nuevamente el significado de una Iglesia doméstica. Las familias de hoy tenemos la misión de ver la realidad que estamos viviendo con el corazón, de tomarnos el tiempo para reflexionar y dialogar sobre los desafíos a la luz de la fe, y de comprometernos con acciones concretas que edifican la construcción del Reino de Dios aquí y ahora.

Ver la realidad con el corazón: Estamos viviendo una crisis enorme pues con la pandemia se han agravado muchos de los desafíos de un mundo postmoderno con los que ya estábamos lidiando anteriormente.  Hoy más que nunca, las familias tenemos que detenernos para ver la realidad de una manera diferente. El Papa Francisco nos ha recordado que, “de una crisis no se sale igual: o salimos mejores o salimos peores” (Videomensaje con ocasión de la 75 asamblea general de las Naciones Unidas, 25 de septiembre de 2020). Como familias, ¿cómo queremos salir de esta crisis? Para esta reflexión surge la necesidad de ver la realidad con los ojos de una fe que brota desde lo más profundo de nuestro corazón.

La unidad familiar es crucial no sólo para superar la crisis, sino para salir de la crisis como mejores esposos, padres de familia, hijos e hijas, hermanos y hermanas. En Amoris Laetitia (AL) – La Alegría del Amor (Exhortación apostólica postsinodal sobre el amor en la familia) el Papa Francisco nos recuerda que “la Iglesia es un bien para la familia y la familia es un bien para la Iglesia. El amor vivido en las familias es una fuerza constante para la vida de la Iglesia. En este amor celebran sus momentos felices y se apoyan en los episodios difíciles de su historia de vida” (AL 87-88). Para ver la realidad con el corazón es necesario que las familias nos reencontremos con el amor. Así como los metales son puestos a prueba a través del fuego, así también el amor familiar es puesto a prueba ante las adversidades. Viendo la realidad con los ojos de la fe cristiana nos ayudará a salir de la crisis como mejores familias. Y por qué no decirlo, como mejores cristianos.

Reflexionar y dialogar en los desafíos a la luz de la fe: ¿Has considerado tu hogar como un lugar de misión? Es importante que las familias de hoy tengamos un espacio de reflexión y diálogo y así poder identificar la misión que el Señor quiere para cada una de las familias de hoy. La Sagrada Familia de Nazaret cumplió con su misión. “La alianza de amor y fidelidad, de la cual vive la Sagrada Familia de Nazaret, ilumina el principio que da forma a cada familia, y la hace capaz de afrontar mejor las vicisitudes de la vida y de la historia. Sobre esta base, cada familia, a pesar de su debilidad, puede llegar a ser una luz en la oscuridad del mundo” (AL 66).  Para identificar nuestra misión en familia debemos seguir el ejemplo y misión de la Sagrada Familia – José, María y su Hijo Jesús – quienes encontrándose en situaciones difíciles en sus vidas se dejaron guiar por Dios y llevaron a cabo el plan salvífico del Padre.

Como católicos pertenecemos a una Iglesia Universal – pero también somos una Iglesia Doméstica.  San Juan Pablo II decía que las familias son como “Iglesias en miniatura”. Imagínate que vas entrando a tu hogar y piensa que estás entrando en el templo donde celebramos nuestra fe cada domingo. ¿Cómo sería nuestra vida familiar si nuestro hogar lo consideráramos un lugar sagrado? O inclusive, ¿cómo nos trataríamos unos a otros en la familia?

Imaginemos a la familia como el primer lugar donde se experimenta el amor de Dios. En familia reflexionen y dialoguen sobre cómo están compartiendo ese primer amor. Amor de papás, de hijas e hijos, de hermanas y hermanos. ¿De qué manera nos estamos cuidando y respetando unos a otros?

Compartir el amor de Dios con otros: Los espacios y lugares para compartir el amor no se limitan a la familia. Una vez se va experimentado el amor en la familia, la tendencia es que compartimos ese amor con nuestras familias extendidas, familiares, amigos, vecinos y comunidades de fe. Experimentamos que el amor de Dios no tiene límites porque el amor de Dios es como una fuente inagotable que nos lanza hacia las “periferias”, es decir, a los lugares donde Jesús nos invita a experimentar un encuentro para compartir su amor con los más desamparados de la sociedad.

Las familias cristianas están llamadas a dar frutos para la Iglesia Universal y la sociedad y para esto es necesario una pastoral desde y con las familias. “Las familias cristianas, por la gracia del sacramento nupcial, son los principales sujetos de la pastoral familiar, sobre todo aportando ‘el testimonio gozoso de los cónyuges y de las familias, iglesias domésticas’. Se trata de hacer experimentar que el Evangelio de la familia es alegría que ‘llena el corazón y la vida entera’, porque en Cristo somos ‘liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento’” (AL 200). La misión de las familias de hoy es alcanzar juntos la plenitud.

Ser familia misionera: En la familia, por excelencia, descubrimos nuestra vocación de vida, es allí donde descubrimos, valoramos y desarrollamos nuestros dones y talentos; y los ponemos al servicio de la Iglesia, de nuestra sociedad y del mundo entero. Encontrar tu vocación de vida es encontrar tu misión. En palabras del Papa Francisco: “Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo” (Evangelii Gaudium 273). Una familia discípula es una familia misionera. Reflexionen y dialoguen constantemente sobre cómo pueden ser una familia misionera que comparte el Evangelio de la alegría en su familia, comunidad de fe y en la sociedad.

Empezar por los papás: Desde las primeras comunidades cristianas, el testimonio ha sido una vía eficaz de evangelización y misión. Por excelencia los padres de familia damos testimonio con el ejemplo de buenos cristianos en nuestra vida diaria. Si queremos hijos e hijas misioneros tendremos que ser buenos discípulos misioneros nosotros primero. “Los hijos que crecen en familias misioneras a menudo se vuelven misioneros, si los padres saben vivir esta tarea de tal modo que los demás les sientan cercanos y amigables, de manera que los hijos crezcan en ese modo de relacionarse con el mundo, sin renunciar a su fe y a sus convicciones” (AL 289). Papá y mamá esta es específicamente nuestra misión, aquí y ahora.

 

Acciones concretas para construir familias misioneras:

  • Comprométanse a utilizar palabras como: “por favor”, “permiso”, “gracias”, “perdón”, “sugiero”, etc. en su comunicación familiar de forma cotidiana hasta que sea parte de un hábito interno. A menudo pensamos que para criar buenos hijos e hijas tenemos que hacer grandes cosas, sin embargo, con pequeños gestos y palabras podemos edificar grandes valores en la familia (cf. AL 264-266).
  • Sirvan en la comunidad: Una vez identificados nuestros valores, dones y talentos en la familia, ahora los ponemos al servicio de nuestra comunidad. Invitemos constantemente a nuestras hijas e hijos a servir como voluntarios. En nuestras parroquias y organizaciones comunitarias hay muchas maneras en las que podemos hacerlo. Por ejemplo: Caridades Católicas, San Vicente de Paul, etc.  Cantando, leyendo, enseñando, dando la bienvenida, como voluntarios en ministerios de justicia y servicio social, etc. Empiecen de a poco, quizás donando una hora a la semana de su tiempo y después compartan en familia cómo se sintieron al dar este servicio a los demás.
  • Salgan a las periferias: Promover en las familias su natural vocación misionera (cf. AL 230). El amor no tiene límites y es como una fuente inagotable, pues el Espíritu Santo nos lanza hacia los más necesitados. Identifiquen en familia a las personas más necesitadas cercanas y lejanas y comprométanse en una acción concreta para tener encuentro con Dios en las periferias.
  • Ver y compartir los recursos del Año “Familia Amoris Laetitia” (March 19, 2021 to June 26, 2022): Sitio web del Vaticano, sitio web de la USCCB y muchas diócesis tienen sitios web con información local.

El Diácono Leonel Yoque nació y creció en Guatemala y ha vivido en California por 30 años. Está casado y tiene tres hijos. Leonel es diácono permanente de la Arquidiócesis de Los Ángeles, asignado a la Parroquia Santa Cruz. Al mismo tiempo, Leonel lidera el equipo de educación y animación misionera Hispana/Latina con los Padres y Hermanos Maryknoll. Leonel obtuvo una maestría en Teología Pastoral en Loyola Marymount University, Los Angeles.

Esposos y Padres como San José

Por José Juan Valdez, MA.

Hola ¿qué tal? Me dirijo a todos los esposos y padres que siguen esta página web y sus excelentes contenidos. En esta ocasión es para compartirles sobre mi devoción a San José, esposo de la Virgen María y padre adoptivo de Jesús. El Papa Francisco tuvo a bien llamar a toda la Iglesia el pasado 8 de diciembre a dedicar, celebrar y reflexionar la vida de San José a propósito del 150 Aniversario de que el Beato Pio IX lo declarara como patrono de la Iglesia Católica.

Tengo que confesarles que esta noticia me llenó de alegría como devoto de un santo tan impresionante como lo es San José. ¿Cómo nació mi devoción? Comienzo haciendo una confesión de la que inicialmente no me siento orgulloso. El nombre que me dieron mis padres es José Juan y bueno para serles honestos no me gustó por un tiempo (debió ser cuando tenía entre 10-13 años), porque, para empezar, al menos del pueblo del que soy originario, Romita, Guanajuato, México, estos son los dos nombres más comunes. Solía pensar y decir que la mitad de mi pueblo se llamaban JOSÉ y la otra mitad JUAN. Así que, tenía la impresión de que en realidad mis padres no se habían complicado en absoluto y tomando estos dos, los pusieron juntos y listo… no me gustaba por lo común.

A los 15 años ingresé al seminario. Quería ser sacerdote y fue ahí donde me di cuenta de la importancia de nuestro(s) nombre(s) y como en la vida cristiana, el nombre a menudo representa al santo del día en que naciste. Y, además, representa al amparo y cuidado del nombre del santo que recibes, o si no coincide con la fecha, pues se escoge el nombre en honor y consagración al santo al que quedas encomendado. JOSÉ JUAN: San José (19 de marzo) y San Juan Bautista (24 de junio) ¡qué bendición más grande había heredado de mis padres! Tremendos pilares en el cielo interceden por mí. Desde este descubrimiento me siento muy honrado del nombre que llevo, sin mencionar que el primer nombre de mi papá (que en paz descanse) a quien tanto quiero, extraño y admiro, es José también. Desde aquel entonces, en los inicios de mi formación en el seminario, comenzó mi devoción al señor San José y al Precursor de nuestro Señor Jesucristo, San Juan Bautista.

Con el llamado a celebrar al señor San José durante todo este año desde el 8 de diciembre del 2020, el Papa Francisco tuvo a bien escribir una Carta Apostólica Patris Corde (Con Corazón de Padre) en la que nos invita a voltear a ver las virtudes del padre de Jesús y esposo de María. Les recomiendo como lectura espiritual leer cada una de las siete cualidades que nos presenta en el documento y preguntarnos cómo puedo yo como esposo y/o como padre imitar o vivir estas las virtudes san José.

Estuve 11 años en el seminario: 7 en México y 4 en Estados Unidos. Casi terminaba mis estudios eclesiásticos cuando tuve una crisis vocacional. Surgió después de haber participado en las nupcias de mi hermano mayor Sabino, a quien admiro y quiero mucho, con quien es su esposa, María Graciela. Como dicen en México, “me movió el tapete”. Pero bastaron algunos meses para que se me pasara de alguna manera y me volviera a enfocar en mi preparación hacia el orden sacerdotal. Un año antes de tomar la decisión de suspender mi preparación, mi hermano mayor y su esposa tuvieron a su primogénito, Jesús “Chuy”. Al ver la ternura con la que mi hermano miraba y cargaba a su hijo y la felicidad que proyectaba, fue la estocada final a mi crisis vocacional. A partir de ese momento en mi oración le decía a Dios que Él sabía que yo quería entregar mi vida, que yo quería servirle en su pueblo, pero que no sabía si iba a ser capaz de hacerlo sin eso que tenía mi hermano mayor: UNA FAMILIA.

Fue muy duro, muy difícil, porque no fue que me desencanté del anhelo de ser sacerdote, la cuestión es que quería tener una familia como la de mi hermano. Después de un año de darle vueltas y cuando me acercaba a la recta final de mi vida en el seminario, decidí que no podía continuar. Decidí que le serviría a Dios el resto de mi vida pero que quería hacerlo desde el seno de una familia. Decidí no ser sacerdote, sino esposo y papá, y luchando cada día por ser el mejor, alcanzar la santidad a la que todos hemos sido llamados. La figura de San José tomó entonces más fuerza en mi vida y mi devoción se acrecentó.

 

Ahora tengo 15 años de casado con mi esposa Alba Iris, casi ya 16. Dios en su misericordia y su providencia nos ha concedido la dicha de tener 3 hijos (1 niña y 2 niños).  Dios nos ha bendecido de manera impresionante, ha caminado con nosotros a cada instante. Pero ha habido momentos difíciles en el trayecto, momentos que por nuestras limitaciones y algunas circunstancias externas la tormenta ha dado fuerte contra nuestra casa y ha amenazado con destruirla. En esos momentos, en los más difíciles me he vuelto a Dios y de manera particular también he volteado a ver a San José y he implorado su intercesión. San José se mantuvo fiel a su llamado de ser esposo y padre, de cuidar, defender, custodiar, educar, pero sobre todo amar a los que Dios puso bajo su encargo. Le pedía que intercediera por mí y he sentido su respuesta.

¿A qué les invito, una vez más, a los que son esposos y padres, a los que Dios les ha confiado este don y esta responsabilidad? A que acudamos a San José de dos maneras:

  1. Imitando sus virtudes de, con valentía y desde la humildad, decirle sí al llamado de Dios. Y luego vivirlo desde el silencio en fidelidad profunda, protegiendo a su familia. Hoy ante tantas ideologías y distorsiones, ante tantas situaciones contrarias a la familia y la estabilidad de esta, que sepamos como San José custodiar y cuidar a nuestra esposa e hijos.  Que en las responsabilidades sencillas y que a menudo pasan desapercibidas de cada día sepamos ser como San José. Y que, por nuestra entrega y nuestro ejemplo, nuestros hijos vayan “creciendo en sabiduría y en gracia delante de Dios y de los hombres” (Lc 2, 52).
  2. Cuando la tormenta llegue, la dificultad, la debilidad, el desánimo o cualquier cosa que se interponga y quiera destruir lo que Dios ha ido levantando con nosotros, cuando los recursos humanos y las fuerzas no alcancen, voltear a ver a San José y pedirle por su intercesión que Dios nos conceda lo que necesitamos.

Tengo claro que cuando salí del seminario, mi camino hacia la santidad había cambiado. Ahora sería a través de ser el mejor esposo y papá, a ejemplo de San José. Pido a Dios que nos conceda vivir nuestro llamado como San José para un día llegar al cielo y que como lo hizo con él, nos diga: “siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor” (Cf. Mt. 24, 14-30).

Concluyo este compartir/reflexión con la oración de la Carta Apostólica Patris Corde para que así sea con nosotros también, que sepamos ser como San José, reflejo “sombra” del Amor del Padre a los que Él nos ha confiado:

Salve, custodio del redentor y esposo de la Virgen María.

A ti, Dios, confió a su Hijo, en ti María depositó su confianza, contigo Cristo se forjó como hombre.

Oh, bienaventurado José, muéstrate padre también a nosotros y guíanos en el camino de la vida.

Concédenos la gracia, misericordia y valentía, y defiéndenos de todo mal. Amen.

~ Papa Francisco, Patris Corde, 2020

 

José Juan Valdez es autor de varios libros, junto con su esposa Alba Iris son los fundadores y directores de diferentes esfuerzos de evangelización y formación, tales como: Ministerio Nazareth de Sanación y Desarrollo Integral de las Familias; Familia Hispana Magazine una revista de formación y valores para las familias hispanas en USA; y Paulus Media una plataforma con recursos para la Evangelización y la Formación en la Fe.

Guías de Reflexión: San José, Hombre de Familia

Los miércoles son tradicionalmente dedicados a San José.  Los invitamos a reflexionar en pareja o en familia cada miércoles sobre una de las cinco angustias de San José. 

Para descargar el paquete completo de las reflexiones sobre las 5 angustias de San José, haga clic aquí: San José Hombre de Familia-Reflexiones Completas.

 

Estructura para cada semana:

 

Primera Angustia

Segunda Angustia

Tercera Angustia

Cuarta Angustia

Quinta Angustia

 

Para aprender más sobre el Año de San José y cómo celebrarlo en su hogar, visite: portumatrimonio.org/sanjose

Cómo celebrar el Año de San José en su hogar

Queridas Parejas y Familias en Cristo,

Del 8 de diciembre de 2020 al 8 de diciembre de 2021, el Papa Francisco ha proclamado el Año de San José en su Carta Apostólica Patris corde (“Corazón de Padre”), en donde describe a San José como un padre amado, un padre en la ternura, un padre en la obediencia, un padre en la acogida, un padre de la valentía creativa, un padre trabajador y un padre en la sombra. En síntesis, un santo que es cabeza de la Sagrada Familia de Nazaret y será aliado perfecto de todas las parejas y familias, especialmente en el año declarado también por el Papa Francisco como el Año de la Familia, un año de reflexión sobre su exhortación apostólica “Amoris Laetitia” (19 de marzo de 2021 – 26 de junio de 2022).

Con motivo de tan especial acontecimiento, deseamos acompañar a todas las parejas y familias a descubrir y conocer mejor la figura de San José, un hombre que en el silencio y lejos del protagonismo ama sin medida, protege con su propia vida y con su valiente “fiat” nos enseña a hacer la voluntad de Dios Padre.

Para más información sobre el Año de San José y cómo Por Tu Matrimonio los quiere apoyar este año visite este artículo.

A continuación, una lista de diversos recursos que esperamos utilice en pareja y con su familia durante este Año de San José.

Aviso: En https://portumatrimonio.org, los enlaces a otros sitios web se proporcionan únicamente para la conveniencia del usuario. USCCB no asume ninguna responsabilidad por estos sitios web, su contenido o sus organizaciones patrocinadoras.

 

DON DE INDULGENCIAS ESPECIALES CON OCASIÓN DEL AÑO DE SAN JOSÉ

De acuerdo con el decreto de la Penitenciaría Apostólica, “Todos los fieles tendrán así la oportunidad de comprometerse, con oraciones y buenas obras, para obtener, con la ayuda de San José, cabeza de la celestial Familia de Nazaret, consuelo y alivio de las graves tribulaciones humanas y sociales que afligen al mundo contemporáneo”.

Pasos a seguir para obtener una Indulgencia Plenaria

 

EJEMPLO DE INTERCESIONES GENERALES POR EL AÑO DE SAN JOSÉ

Aquí encontrará un documento en formato PDF desarrollado por la Diócesis de Davenport, con una lista de intercesiones que se pueden utilizar durante el mes sugerido y adaptarse a su ubicación personal.

Intercesiones Generales Mes por Mes

 

¿QUIERE CONSAGRARSE A SAN JOSÉ?

Existen varios escritos de consagración a San José. Este es uno de ellos escrito por el Padre Guillermo Serra, L.C. Esta consagración se lleva a cabo durante 33 días.

Consagración a San José

Consagrarte a San José precisamente en el Año de la Familia puede ser una inversión sin igual para usted y su familia. Lea en este artículo de Aleteia por qué la consagración a San José podría cambiarte la vida.

En este artículo de AciPrensa podrá encontrar una oración de consagración a San José.

Además, en esta página podrá encontrar una oración corta para consagrarse a San José diariamente. Inténtelo con su esposo/a e hijos.

 

ORACIONES A SAN JOSÉ

En este enlace, San José, podrá encontrar oraciones con ocasión al Año de San José tales como letanías a San José que puede rezar al final del rosario, una oración escrita por el Papa León XIII, una oración para el día del papá que este año se celebrará el 20 de junio, entre otras. Le invitamos a rezarla con su familia.

 

ORACIÓN A SAN JOSÉ ESCRITA POR EL PAPA FRANCISCO

Al final de su carta apostólica, Patris corde, el santo Papa Francisco dedica una corta oración a San José que puede rezar con su familia cada día.

Oración a San José

 

DEVOCIÓN DE LOS SIETE DOMINGOS

La Devoción de los Siete Domingos es una antigua tradición de la Iglesia en preparación de la fiesta de San José, el 19 de marzo. La devoción comienza el séptimo domingo antes del 19 de marzo y honra las siete gozos y siete dolores que San José experimentó como esposo de la Madre de Dios, fiel guardián de Cristo y cabeza de la sagrada familia. La devoción es una oportunidad de oración para “ayudarnos a descubrir lo que Dios nos dice a través de la vida sencilla del esposo de María” (San Josemaría Escrivá; Es Cristo que pasa, nº 39). De acuerdo a National Catholic Register, esta devoción de los siete domingos se desarrolló alrededor del siglo XVI después de que San José se apareciera a un par de frailes que estaban a bordo de un barco que se hundió.

Le invitamos a conocer cuáles son los siete gozos y siete dolores de San José al practicar esta devoción con su familia: Los siete domingos de San José

 

 

DEVOCIÓN A SAN JOSÉ DORMIDO

Existe una devoción poco conocida a San José dormido que el Papa Francisco califica como una de sus favoritas. Conozca más sobre esta bella devoción y sus orígenes. Puede ponerla en práctica con su familia e incluso inventar una divertida forma para realizarla con sus hijos.

San José Dormido

 

RETIRO ESPIRIUAL

Viva desde su casa un retiro espiritual dedicado a San José. Con este retiro podrá adentrarse en las escrituras y conocer más sobre San José. Puede hacer las reflexiones a su propio ritmo. Le recomendamos utilizar este formato de retiro con la Lectio Divina (descubra qué es la Lectio Divina explicada en un video aquí Lectio Divina) para que pueda verdaderamente reflexionar sobre este admirable santo, Patrono de la Iglesia Católica.

 

HIMNOS A SAN JOSÉ

Conozca y escuche algunos bellos himnos y canciones a San José que le ayudarán a enamorarse aún más de este extraordinario santo, esposo castísimo de la Virgen María.

Himno a San José

Canción a San José

San José carpintero

Glorioso San José

Cuídanos San José

Himno #2 a San José

San José, silencios

Oblatos a San José

Besos de San José

Déjame en tus brazos

Tu eres un nuevo José

Mañanitas a San José

 

CORONILLA A SAN JOSÉ

Durante este año dedicado a San José, aprenda a rezar la Coronilla a San José en familia.

Coronilla a San José

 

NOVENA A SAN JOSÉ

San José, que cuidó fielmente los inicios de los misterios de la salvación humana en la vida de Cristo, cuida fielmente de nosotros mientras estos misterios se perpetúan en nuestros corazones, hogares y comunidades.

La USCCB ha compuesto esta novena para ser rezada anualmente del 10 al 18 de marzo, los nueve días que preceden a la Solemnidad de San José el 19 de marzo. La novena también puede adaptarse para su uso en otros momentos del año, especialmente en las fiestas en las que se celebra San José y en las ocasiones en las que los fieles solicitan su intercesión.

Si no lo ha hecho anteriormente, este año podría comenzar una nueva tradición y rezar esta bella novena a San José.

Novena escrita por la USCCB

Aquí tiene también otras opciones:

Novena a San José

Novena en honor a San José (Diócesis de Jefferson City)

 

OTROS RECURSOS – DOCUMENTOS OFICIALES DE LA IGLESIA

  • El Papa Pío IX declara a San José Patrono de la Iglesia Universal – 8 de diciembre de 1870 – Quemadmodum Deus
  • Encíclica del Papa León XIII sobre la devoción a San José – 15 de agosto de 1889 – Quamquam Pluries
  • San José es nombrado Patrón del Concilio Vaticano II – 19 de marzo de 1961 – Le Voci
  • Exhortación apostólica en San José de Juan Pablo II – 24 de noviembre de 2013 – Redemptoris Custos
  • El Papa Benedicto XVI considera la importancia de la persona de San José – 19 de marzo de 2006 – Angelus
  • El Papa Francisco inserta el nombre de José en las Plegarias Eucarísticas II, III y IV – d 1 de mayo de 2013 – Paternas vice

 

ACTIVIDADES PARA NIÑOS – PARA TODA LA FAMILIA

La transmisión de la fe en los niños comienza en casa. Le invitamos a desarrollar estas actividades (manualidades) con sus hijos.

Las siguientes actividades se recomiendan para niños en prescolar – primaria.

Manualidades para San José

Recetas de comida

¿A que niño no le gusta dibujar y colorear? Puede realizar esta actividad con sus niños más pequeños en casa.

Dibujos para colorear y aprender de la vida de San José

Las siguientes actividades se recomiendan para niños en secundaria.

30 visitas con el Silencioso José

Las siguientes actividades se recomiendan para los niños de todas las edades (realizar la actividad en familia).

Crear un altar en honor a San José: Cómo hacer un altar en casa, Haz un altar el día de San José (#6 en la lista)

12 maneras de honrar a San José en marzo (también se pueden realizar durante todo el año en familia.)

Maryknoll tiene un Ministerio Hispano llamado Discípulos Misioneros y han creado unas increíbles “Guías para Familias en Misión” para vivir esta Cuaresma y aprender más sobre San José. Existen varias opciones para usar estas “guías para las Familias en Misión”, pero primero deberá completar un formulario para acceder a su recurso – Maryknoll – Guías de reflexión sobre San José

Si le es posible, imprima estas tarjetas sobre la vida de San José y repáselas con su familia durante el mes de marzo – Tarjetas sobre la vida de San José

 

ARTİCULOS SOBRE LA VIDA DE SAN JOSÉ

Se dice comúnmente que nadie puede amar lo que no conoce. Es por eso, que este año le invitamos a adentrarse más en el misterio de la figura de San José, ¡le prometemos que se va a enamorar de él!

¿Era San José un anciano o un esposo sin vigor?

Mira cómo ha aumentado la devoción a San José en los últimos siglos

12 motivos para confiar nuestras suplicas a San José

Antigua oración a San José conocida por no fallar nunca

 

CONGREGACIONES RELIGIOSAS EN HONOR A SAN JOSÉ

Siervas de San José – Siervas de San José

 

LIBROS

Si le gusta leer, este es un año muy especial para profundizar más acerca de la vida de San José. Aquí le dejamos algunas ideas de títulos que puede adquirir:

Los silencios de San José – Consígalo aquí

Consagración a San José – Consígalo en EWTN

La sombre del Padre – Consígalo aquí

Descubriendo a San José – Consígalo aquí

José, esposo de María – Consígalo aquí

Dolores y Gozos de San José – Consígalo aquí

Yo también vivía en esa casa – Consígalo aquí

La devoción de San José – Consígalo aquí

 

Fuente: Esta lista fue elaborada por Verónica López Salgado

Celebremos el Año de San José

La Iglesia Universal está celebrando el Año de San José desde el 8 de diciembre de 2020 hasta el 8 de diciembre de 2021.

El mes de marzo tradicionalmente se dedica a San José.  San José es un perfecto modelo y santo patrono para las parejas y las familias. Por lo tanto, Por Tu Matrimonio va a compartir sobre San José durante todo el mes.  Síganos en Facebook o en Twitter e inscríbase al boletín electrónico para no perder lo que viene.

“El beato Pío IX lo declaró ‘Patrono de la Iglesia Católica’, el venerable Pío XII lo presentó como ‘Patrono de los trabajadores’ y san Juan Pablo II como ‘Custodio del Redentor’. El pueblo lo invoca como ‘Patrono de la buena muerte’” (Papa Francisco, Patris Corde, 2020).

¿Qué es al Año de San José?

El 8 de diciembre de 2020, el Papa Francisco declaró que la Iglesia celebrará el Año de San José. El Año de San José comenzó el 8 de diciembre de 2020 y terminará el 8 de diciembre de 2021. Es un acontecimiento histórico para la Iglesia porque es la primera vez que se celebra un Año de San José.

El Año de la Familia Amoris Laetitia también empieza en marzo. ¿Como se conectan?

En el 5º Aniversario, el 19 de marzo de 2021, de la publicación de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia sobre la belleza y la alegría del amor familiar, el Papa Francisco inaugurará el Año “Familia Amoris Laetitia” que concluirá el 26 de junio de 2022 en el 10º Encuentro Mundial de las Familias en Roma.

Este año dedicado a la familia se celebra en simultánea con el Año de San José.  El Papa Francisco dijo, “Encomendamos este camino con las familias de todo el mundo a la Sagrada Familia de Nazaret, en particular a San José, esposo y padre solícito” (Ángelus, 27 de diciembre de 2020).

¿Por qué el Papa Francisco escogió celebrar a San José?

El año 2020 marcó el 150 aniversario de la declaración de San José como Patrono de la Iglesia Universal el 8 de diciembre de 1870.

En su Carta Apostólica Patris Corde (Con corazón de padre) publicada el 8 de diciembre de 2020, el Papa Francisco dijo, “después de María, Madre de Dios, ningún santo ocupa tanto espacio en el Magisterio pontificio como José, su esposo”, pero que muchas veces pasa desapercibido. La pandemia nos ha mostrado que “nuestras vidas están tejidas y sostenidas por persona comunes – corrientemente olvidadas”.

“Todos pueden encontrar en san José —el hombre que pasa desapercibido, el hombre de la presencia diaria, discreta y oculta— un intercesor, un apoyo y una guía en tiempos de dificultad. San José nos recuerda que todos los que están aparentemente ocultos o en ‘segunda línea’ tienen un protagonismo sin igual en la historia de la salvación. A todos ellos va dirigida una palabra de reconocimiento y de gratitud”. (Papa Francisco, Patris Corde, 2020)

¿Cómo podemos celebrar el Año de San José como pareja o como familia?

    • Visite nuestra página de ideas para celebrar el Año de San José en su hogar. Es una lista de enlaces a las oraciones y devociones tradicionales a San José y otras actividades que pueden hacer en pareja o en familia para honrar a San José a través del año.
    • Cada miércoles de marzo vamos a compartir una reflexión para ayudarlos a contemplar las angustias de San José y el ejemplo que nos da. Visite nuestra página en Facebook o en Twitter para ver las reflexiones. También se puede descargar el paquete completo de las reflexiones aquí.
    • Se invita a los hombres a leer el artículo Esposos y Padres como San José por José Juan Valdez.
    • También hay la oportunidad de recibir indulgencias especiales durante el Año de San José. A continuación, se explica qué es una indulgencia y cómo recibirlas en este año especial.

¿Qué son las indulgencias?

La indulgencia es una forma que Dios, en Su misericordia, ha dado a la Iglesia para que seamos libres del castigo temporal por los pecados. El Catecismo de la Iglesia Católica dice:

La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa… es parcial o plenaria según libere de la pena temporal debida por los pecados en parte o totalmente. Todo fiel puede lucrar para sí mismo o aplicar por los difuntos (CIC, 1471).

Requisitos para obtener una indulgencia

El fiel, convenientemente preparado, en ciertas y determinadas condiciones, con la ayuda de la Iglesia, que, como administradora de la redención, dispensa y aplica con plena autoridad el tesoro de los méritos de Cristo y de los santos. (Indulgentiarum doctrina, “Constitución Apostólica sobre la Revisión de las Indulgencias”, Norma 1).

Requisitos para obtener una indulgencia plenaria (ID, N7):

    • Ejecución de la obra enriquecida con la indulgencia
    • La confesión sacramental
    • La comunión eucarística
    • La oración por las intenciones del Romano Pontífice
      • Rezar un Padre Nuestro y Ave María será suficiente (ID, N10)
    • Que se excluya todo afecto al pecado, incluso venial

Las indulgencias no son remedios mágicos que se obtienen simplemente marcando casillas. En el amor infinito de Dios por nosotros, Él siempre se preocupa por el estado de nuestra alma y desea sobre todo la verdadera conversión del corazón. Por lo tanto, es importante que en todo lo que hagamos estemos luchando por un amor más perfecto a Dios y al prójimo, en lugar de actuar por temor al castigo. Es por eso que la Indulgentiarum doctrina dice con razón que el fiel debe estar “convenientemente preparado” (ID, N1). Sin embargo, Dios sabe que somos imperfectos y debemos confiar en que Dios bendice nuestros sinceros esfuerzos por crecer en santidad a través de nuestras oraciones y obras de caridad. Por lo tanto, cuando no cumplimos perfectamente con las condiciones anteriores para obtener una indulgencia plenaria, especialmente el estar libres de todo afecto al pecado, se puede conceder una indulgencia parcial (ID, N7).

¿Cómo podemos recibir indulgencias especiales en este Año de San José?

Indulgencias Plenarias:

    • Meditar por lo menos 30 minutos la oración del Padre Nuestro
    • Participar en un retiro espiritual de al menos un día que incluya una meditación sobre San José
    • Realizar una obra de misericordia corporal o espiritual
    • Rezar el Santo Rosario en las familias y entre los novios
    • Confiar diariamente su trabajo a la protección de San José
    • Invocar la intercesión de San José para que los que buscan trabajo lo encuentren
    • Rezar la Letanía de San José o alguna otra oración a San José en favor de la Iglesia perseguida y para el alivio de todos los cristianos que sufren toda forma de persecución
    • Rezar cualquier oración o acto de piedad legítimamente aprobado en honor de San José, por ejemplo “A ti, bienaventurado San José”, especialmente el 19 de marzo y el 1 de mayo, fiesta de la Sagrada Familia de Jesús, María y José, el domingo de San José (según la tradición bizantina), el 19 de cada mes y cada miércoles, día dedicado a la memoria del Santo según la tradición latina.

Nota especial: En el actual contexto de emergencia sanitaria, el don de la indulgencia plenaria se extiende particularmente a los ancianos, los enfermos, los moribundos y todos aquellos que por razones legítimas no pueden salir de su casa, los cuales, con el ánimo desprendido de cualquier pecado y con la intención de cumplir, tan pronto como sea posible, las tres condiciones habituales, en su propia casa o dondequiera que el impedimento les retenga, recen un acto de piedad en honor de San José, consuelo de los enfermos y patrono de la buena muerte, ofreciendo con confianza a Dios los dolores y las dificultades de su vida.

Fuente: La sección sobre las indulgencias fue escrita por la Oficina de Culta de la Diócesis de Owensboro

La Iniciativa Pastoral Nacional

 ¿Qué es la Iniciativa pastoral nacional para el matrimonio?

La U.S. Conference of Catholic Bishops señala que el Fortalecimiento del matrimonio y la vida familiar es una de sus cinco áreas prioritarias. La Prioridad del matrimonio amplía la labor que los obispos iniciaron hace cinco años con la Iniciativa pastoral nacional para el matrimonio (NPIM, por sus siglas en inglés).  La NPIM es una labor de varios años enfocada en comunicar el significado y el valor de la vida matrimonial para la Iglesia y la sociedad.  La Iniciativa reúne la enseñanza católica y práctica pastoral, las investigaciones en el campo de la ciencia social y la experiencia de parejas casadas. Ofrece también directrices y recursos, incluyendo una carta pastoral, para promover y fortalecer el matrimonio como institución humana y como sacramento cristiano.

Al crear la Iniciativa, los obispos reconocieron que, como institución, el matrimonio ha sufrido en estos últimos años.  La constante y elevada tasa de divorcio, el rápido incremento en la cohabitación no-matrimonial y la reducción en el número de matrimonios dan testimonio de su declive social.  Los jóvenes se preguntan si aún es posible un matrimonio saludable y duradero. Además, el asunto de las uniones de personas del mismo sexo ha motivado serios debates sobre la naturaleza y los propósitos del matrimonio. Este es un momento de vital importancia para unirse a aquellos que buscan el fortalecimiento del matrimonio. Los obispos creen que la Iglesia Católica puede hacer una notable contribución para concientizar al público acerca del valor del matrimonio.

¿Qué actividades ha emprendido la Iniciativa?

Aquí tenemos algunos ejemplos:

  • En noviembre del 2009, los obispos aprobaron una carta pastoral sobre el matrimonio titulada “El Matrimonio: El amor y la vida en el plan divino”.  La carta es el fundamento teológico para la labor de los obispos para fortalecer el matrimonio y defenderlo contra todo intento de redefinirlo como algo fuera de la unión de un hombre y una mujer.  La carta, en inglés y en español, está disponible tanto en forma impresa como en el sitio web de la USCCB, El Matrimonio – El amor y la vida en el plan divino.  También existe una versión abreviada de la carta.  El sitio web ofrece una versión anotada de la carta que enlaza asuntos específicos de la carta a los documentos oficiales de la Iglesia y a otros materiales.
  • La campaña “Por tu matrimonio” dirigida a concientizar al público por medio de avisos y de un sitio web, empezó en junio del 2007.  Los avisos (por televisión, radio y carteles),  están basados en el tema “¿Qué has hecho hoy por tu matrimonio?”  El sitio web, Portumatrimonio.org, ofrece información práctica y recursos para las parejas de novios y parejas casadas y para aquellas personas involucradas en los ministerios dirigidos a los matrimonios.
  • Presentando razones a favor del matrimonio” es una serie informativa que ofrece antecedentes sobre asuntos específicos (e.g., la cohabitación, el divorcio, el matrimonio y los hijos), reuniendo también las investigaciones en el campo de la ciencia social y la enseñanza de la Iglesia/respuesta pastoral.
  • A solicitud del Comité para el matrimonio y la familia, muchas diócesis han patrocinado paneles de discusión con parejas casadas, incluyendo a parejas de distinta religión, así como también a personas separadas o divorciadas, adultos jóvenes solteros y parejas casadas en segundas nupcias.  Las conclusiones sirvieron de base para el desarrollo de los materiales de la NPIM. Los informes sobre los paneles de discusión y otros proyectos, se encuentran en Iniciativa Pastoral Nacional para el Matrimonio de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos.
  • Un proyecto nacional de investigación sobre lo que entienden los católicos acerca del matrimonio, está a su disposición en: https://cara.georgetown.edu/MarriageReport.pdf.

¿De qué manera pueden participar las parroquias en esta Iniciativa?

  • Las parroquias, desde su sitio web, deben enlazarse con www.foryourmarriage.org.  Hay una variedad de avisos fijos y animados que pueden descargar desde ese sitio web.
  • Mencionen el sitio web en su boletín y promuévanlo cuando las personas vayan a inscribirse en el programa para el matrimonio y la familia.
  • Promocionen dentro de los grupos pequeños de fe el tema “Por tu matrimonio”.  Utilicen el sitio web para encontrar materiales de recurso (los artículos pueden duplicarse dando crédito al sitio web).
  • Visiten los sitios web Por tu matrimonio y NPIM para informarse más acerca de otras ideas. Ambos sitios web son actualizados periódicamente con informes sobre los proyectos en curso.

Para más información, comuníquense con: USCCB Secretariat for Laity, Marriage, Family Life and Youth, laity@usccb.org or 202-541-3040.

Recursos para responder al COVID-19

A continuación hay una lista de recursos para ayudar en el trabajo ministrando a las familias y parejas comprometidas o casadas durante estos tiempos inciertos.

* Tenga en cuenta que la inclusión en esta lista no indica ninguna forma de endoso. *

Oraciones

Transmisión en vivo de misa y adoración

Oración y recursos Litúrgicos

Herramientas para ministrar en línea

Recursos para la familia

Formación de niños y jóvenes

 

 

Para más recursos por favor visite: https://vencuentro.org/resources-for-ministry-during-covid-19-outbreak/

 

 

 

 

Construyendo lazos familiares durante el brote de COVID-19

Debido a la propagación del virus COVID-19, conocido como coronavirus, las familias están enfrentando el desafío de establecer una “nueva normalidad” en sus vidas diarias. Los contratiempos que las familias están experimentando con el cierre de escuelas, centros de cuidado infantil, lugares de trabajo, así como de muchos otros servicios, pueden ser causa de tensión y angustia. Además, las iglesias han suspendido la celebración pública de misas y otros servicios litúrgicos para los fieles.

Cualquiera que sea la situación de su familia, hay una buena oportunidad para disfrutar de los beneficios que se pueden derivar de esta situación. Las familias pueden usar este tiempo como una invitación para centrarse en sus relaciones y en la construcción de fuertes lazos familiares.

Las siguientes son algunas sugerencias sobre cómo aprovechar este tiempo en familia:

Rezar Juntos

  • Visite su parroquia local: algunas iglesias continúan abiertas para visitas privadas. Pase tiempo en familia con Jesús. ¡Él está esperando por usted!
  • Rece el Rosario: aquí tiene un tutorial si necesita un repaso. Intente comenzar con solo una decena y ofrézcala por una intención importante para su familia. Cierre con la Oración del Arzobispo Gómez a Nuestra Señora de Guadalupe (también disponible en video).
  • Rece el Viacrucis –usted puede hacer esto en casa con una simple cruz o crucifijo. Use estas meditaciones en la página web de la USCCB o rece nuestras Estaciones de la Cruz para Matrimonios y Familias.
  • Medite sobre las Escrituras, considere rezar con las lecturas diarias en familia.
  • Participe en la Misa del domingo mediante una transmisión en vivo. Revise la programación en la página web de su Diócesis o en la página web de EWTN.com.

Construir y Fortalecer las Relaciones

Divertirse Juntos

  • Haga algo divertido en familia como hornear un pastel, utilizar un juego de mesa, crear con materiales de arte o dar un paseo natural en un parque cercano.
  • Planear la celebración de los días festivos como la Anunciación (el 25 de marzo) con panquecas y emparedados en honor a Nuestra Señora.
  • Programar algo para hacer por la noche: aquí hay algunas sugerencias, la mayoría de las cuales se pueden hacer en casa. Organice un álbum de fotos y filme algunos videos en el hogar.

 

Para más lecturas consulte: Family Life in a Pandemic

El Matrimonio y el Ministerio Familiar entre los católicos hispanos/latinos

En 1983, los obispos de Estados Unidos escribieron una carta pastoral sobre el ministerio hispano titulada “La presencia hispana: esperanza y compromiso”. La carta pastoral produjo una gran alegría entre los católicos hispanos cuando escucharon decir a los obispos: “En este momento de gracia reconocemos que la comunidad hispana que vive entre nosotros es una bendición de Dios”. Los obispos dijeron también que los hispanos ejemplifican y fomentan los valores esenciales para el servicio a la Iglesia y a la sociedad, incluyendo un profundo y respetuoso amor por la vida familiar en la que toda la familia extendida halla sus raíces, su identidad y su fortaleza. Hoy, este don de familia es compartido por millones de católicos hispanos en más de 4,500 parroquias en los que está presente el ministerio hispano. Particularmente, el amor a la familia se percibe mucho a través de los innumerables niños hispanos de toda edad presentes los domingos en las liturgias en español a lo largo y ancho del país.

La solidez de los matrimonios y de las familias hispanas está enraizada en una cultura profundamente católica, la cual puede salir adelante hasta en las situaciones más difíciles. Los datos de la Oficina Nacional del Censo de 2009 muestran que, de los 10,5 millones de familias hispanas que residen en los Estados Unidos, 66% están constituidas por una pareja casada y 41% por una pareja casada con hijos menores de 18 años. Asimismo, un 69% de los niños hispanos viven con ambos padres casados. Estos porcentajes son bastante más altos que el promedio general en las familias de este país, que apenas llega a un 44%.

Sin embargo, este “índice de éxito” no debe darse por sentado. Las parejas y las familias hispanas no están inmunes a los diversos factores sociales que hoy corroen al matrimonio y a la vida familiar. Es más, muchas familias hispanas tienen que enfrentar el impacto directo que ocasiona la emigración desde sus países nativos la cual deja a cónyuges y a familias enteras divididas por fronteras. Estas personas sufren además dolorosas separaciones bajo un sistema de inmigración ineficaz que no sólo dificulta sus esfuerzos para la reunificación, sino que también separa al esposo(a) de su esposa(o) y a los hijos de sus padres debido a las deportaciones que, con frecuencia, se llevan a cabo sin tomar en cuenta la vida familiar y la dignidad humana.

La Iglesia puede hacer la diferencia al mantener unidos a los matrimonios y a las familias hispanas. El apoyo que las parejas hispanas encuentran en sus parroquias y en otras comunidades basadas en la fe, puede ser la clave para un matrimonio sólido y una familia saludable. Los estudios muestran que las familias hispanas que tienen lazos fuertes con su comunidad de fe tienen más probabilidad de alcanzar un nivel educativo más elevado así como la prosperidad económica y social. ¿Qué puede hacer la Iglesia, hoy y en el futuro, para brindar un ambiente saludable y un sentido de comunidad a las parejas y a las familias hispanas que están creciendo en parroquias culturalmente diversas? La respuesta a esta pregunta no sólo se encuentra en lo que hacemos, sino en quiénes somos y en cómo interactuamos unos con otros.

Primero, los sacerdotes y los ministros eclesiales laicos necesitan estar más conscientes y más comprometidos con el llamado para recibir a los hispanos, abrazarlos y caminar con ellos; dejando de lado el lenguaje de “nosotros-ellos” y pasando al lenguaje de todos-nosotros-juntos. Debemos convertir a la Iglesia en “la casa y la escuela de la comunión” (Novo Millennio Ineunte, 43).

Segundo, lo que hacemos como ministros católicos deberá estar enraizado en el doble compromiso que tenemos con el mensaje de Cristo y con las personas con las que vivimos y hacemos nuestro ministerio. Esto exige un profundo conocimiento de Cristo y de su mensaje, así como un conocimiento interpersonal de las familias hispanas en nuestra parroquia y del contexto cultural, religioso, social y económico en el cual viven ellas. Este conocimiento brota del esfuerzo que ponemos para saber escucharlas y de nuestro sensible y genuino interés en las necesidades, aspiraciones e ideas que tengan estas personas en su vida.

Tercero, los ministros ordenados y laicos necesitan ser unos comunicadores eficaces del mensaje de Cristo entre las personas que hablan español y que tienen una cultura y una manera particular de hacer las cosas. Esto incluye un conocimiento de la manera en la que las familias hispanas toman decisiones, aprenden, se organizan y se juntan con otros grupos. Tales conocimientos y compromiso nos ayuda a acoger y a empoderar a los padres hispanos/latinos para que desarrollen y ejerciten su liderazgo en la familia y en la sociedad.

¡Trabajemos activamente para mantener fuertes a las familias hispanas/latinas en los años venideros!