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JULIO 2024 – Consejos Para la Vida en Pareja

Consejos del Mes de Julio de 2024 – 31 días

  • “El que encuentre su vida, la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará” (Mt 10:39) El discipulado cristiano y el matrimonio cristiano implican dar la vida en amor y servicio. ¿Cómo puedes anular tu egoísmo hoy para priorizar el bienestar de tu familia?
  • “En igualdad de condiciones, vuestro excedente en este momento debe suplir sus necesidades” (2 Cor 8:13-14) Considerando tus recursos y circunstancias, busca a alguien que sea menos afortunado que tú y apóyalo, de la manera que puedas. No dejen solos a los que no tienen.
  • ¿Cuánta independencia es buena en un matrimonio? Ciertamente, marido y mujer no deberían depender el uno del otro para reafirmar su identidad o su autoestima. El trabajo en equipo, con reciprocidad es mucho mejor para construir la relación. Trabajen la interdependencia.
  • ¿Usted y su cónyuge quieren seguir conectados cuando están físicamente separados? Configuren su teléfono/reloj/computadora para que suene a una hora acordada. Luego, aunque estén en distintos lugares, hagan una pausa en sus quehaceres y conéctense en oración. Recen el uno por el otro.
  • Santa María Goretti fue martirizada por querer mantener su pureza y serle fiel a Jesucristo. ¿Cómo puede uno purificar su propio corazón? En su oración diaria pida por la gracia de vivir la pureza en su matrimonio.
  • “Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Cor 12:10) A veces los cónyuges pueden ser una espina clavada el uno en el otro. Por muy molesto que esto pueda resultar, también puede ser un camino hacia la autocorrección y la humildad. Nombra tus propias debilidades y fortalezas.Intenta mejorar siempre.
  • ¿Quieres cambiar de cónyuge? Cambiate primero a ti mismo. Quizás quieras hacer que tu amado sea perfecto, pero tendrás más éxito cambiando la manera en la que le miras y admirándolo nuevamente.
  • “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultando estas cosas a los sabios y a los entendidos, las has revelado a los pequeños” (Mt 11,25) Estamos llamados a alabar a Dios en todo lo que hacemos, pero eso puede ser difícil en nuestras vidas ocupadas. Reflexionen sobre cómo tú y tu cónyuge alaban a Dios.
  • Tu familia es una comunidad. Esto significa que cuando una persona cambia un comportamiento, para bien o para mal, eso afecta a todos. Si sonríes, haces un favor a alguien, o le haces un cumplido, les levantas el ánimo a todos.
  • ¿Han desarrollado algún hábito de separación o reconexión que confirme su amor? Un beso de despedida o un abrazo de bienvenida a casa es un gran comienzo. Guarden los primeros cinco minutos del día para reconectar y comunicarse con su cónyuge.
  • “La ausencia hace crecer el cariño”, pero “ojos que no ven, corazón que no siente” ¿Qué dicho te resuena más? ¿Necesitan hacer algún ajuste para equilibrar el tiempo que pasan juntos como?
  • “Mi esposo me ayuda a acercarme más a Dios y yo le ayudo a mantener a Dios en el centro de nuestra familia”. Reconoce las formas en las que tu cónyuge te está guiando a vivir de cara a Dios.
  • Enséñale un valor a tu hijo o al hijo de un amigo, pero hazlo sin ser protagonista, sin decir una palabra. Practica el dominio propio, la fidelidad, la bondad, la mansedumbre, la modestia, la castidad. ¿Cuál de estos frutos del Espíritu Santo es el mayor desafío para ti?
  • “Jesús… comenzó a enviarlos de dos en dos” (Mc. 6:7) Juntos somos más fuertes, en lazos de amistad y comunidad. Tú también eres un enviado que puede ayudar a sus vecinos, a su pueblo, a sus familiares y al mundo a sanar, amar y perdonar.
  • “Pero parte de la semilla cayó en tierra fértil, y dio fruto a ciento, a sesenta, o a treinta por uno” (Mt 13,8) ¿Es su matrimonio un terreno fértil en el que su familia pueda florecer? Si quieres hacer algo por tus hijos, haz primero algo por tu matrimonio. Los niños se benefician de un matrimonio fuerte.
  • El matrimonio es hasta que la muerte nos separe, no hasta que tengamos un desacuerdo. Tengan esto en cuenta cuando se encuentren en momentos difíciles y trabajen en ellos con oración y diálogo .
  • Cuando tu pareja se va de viaje, ¿cómo te mantienes conectado? ¿Una llamada telefónica nocturna? ¿Skype? ¿Correo electrónico? ¿Un regalo escondido en el equipaje? ¿Orando unos por otros? Mantengan la conexión y las sorpresas en el matrimonio.
  • ¿Qué cosa menor quisieras cambiar de tu amado/a? ¿Podrías dejarlo pasar? Dale a tu cónyuge el regalo de aceptarlo, con sus peculiaridades incluidas.
  • Agradezcan juntos, especialmente, las pequeñas cosas que pasan en su día a día. Hágale saber a su cónyuge que usted notó y apreció lo que hizo en el día, sin importar cuán pequeña fuera la tarea. Dele importancia
  • Hacer cosas juntos es bueno, pero dependiendo de su personalidad, algunos cónyuges pueden sentirse asfixiados. ¿Pasan suficiente tiempo a solas, compartiendo pasatiempos para refrescar su espíritu y aportar una sensación renovada y nueva a su matrimonio?
  • Esta semana (del 21 al 27 de Julio) es la Semana de Concientización sobre la Planificación Familiar Natural. ¿No estás seguro de qué es la PFN? ¿Ya eres un profesional? De cualquier manera, consulta los recursos de NFP en http://www.usccb.org/issues-and-action/marriage-and-family/natural-family-planning/index.cfm #NFPweek
  • En cada situación desafiante de mi matrimonio me esfuerzo por recordar que mi pareja es un regalo maravilloso de Dios para mí, que yo escogí, y que Dios confía en mí para amarlo con el mismo amor que Dios tuvo por nosotros.
  • “También el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad” (Rom 8,26). Cuando se avecina una decisión difícil en nuestra pareja, pídale guía al Espíritu Santo. Puede ser tan simple como orar: “¡Ven, Espíritu Santo!”
  • San Joaquín y Santa Ana cargaron con la cruz de la infertilidad durante muchos años antes de ser bendecidos para convertirse en padres de nuestra Santísima Madre. Acuérdate hoy, cuando reces, por los matrimonios que aún esperan la bendición de los hijos.
  • ¿Qué circunstancias o actividades en tu vida están inhibiendo tu relación de pareja? Pueden pasarte cosas graves, como tener una adicción, o simplemente tener distractores como el teléfono. Reconoce lo que se interpone entre tú y tu cónyuge y deséchalo. Lo primero debe ser siempre la relación de pareja.
  • San Ignacio de Loyola, fundador de los jesuitas, fomentaba la meditación en las Escrituras colocándose en medio de un texto bíblico e imaginando la escena con gran detalle. Pruebe esto hoy con su cónyuge e hijos, es una gran actividad de reflexión espiritual.
  • Algunos cónyuges necesitan morderse más la lengua; otros necesitan soltar la lengua y compartir más. ¿Qué tipo de persona eres tú? Con el tiempo, es de esperar que puedas encontrar un término medio que sea el ideal para estar con tu pareja.
  • ¿Qué significa ser “libre” en un matrimonio? San Juan Pablo II dijo que significaba que Jesús nos liberaba de nuestra dureza de corazón para vivir plenamente el plan de Dios para nuestros matrimonios y familias.
  • ¿Hay áreas en tu vida en las que te falta fe? ¿Les falta fe en algunas áreas de su matrimonio? Encomiéndense a Cristo para que Él obre en tu vida y fortalezca su fe.
  • Cuando su hijo les dice: “¡No tengo nada que hacer!”, no se apresuren a llenarle de actividades. Un cierto grado de aburrimiento es un requisito previo para la creatividad. Hay que ayudar a los hijos a despertar su imaginación.
  • La oración es buena para cualquier persona, en cualquier momento, pero muchas parejas no están seguras de cómo rezar juntas. En esta página encontrará recursos para reforzar la oración en familia.

Priorizando el matrimonio cuando llegan los hijos

Por Verónica López Salgado

Formar una familia es uno de los anhelos más grandes que las parejas tenemos cuando nos casamos. Pero la realidad es que ninguno nos podemos llegar a imaginar el sin número de cambios tan grandes que la llegada de los hijos traerá a nuestro matrimonio. Les invito a hacerse las siguientes preguntas para comenzar a analizar la salud de su matrimonio cuando ya tienen la bendición de ser padres o están a punto de serlo:

1. ¿Cómo continuar cuidando de nuestro matrimonio con la llegada de los hijos?
2. ¿Por qué es esencial que, para criar hijos felices, prioricemos el matrimonio?
3. ¿Cómo podemos mantener/recuperar el equilibrio entre el cuidado de nuestro matrimonio y el de nuestros hijos?
4. ¿Cómo mantener a Cristo en el centro de nuestro matrimonio puede ayudarnos a ser mejores padres de familia?

La familia es uno de los pilares más importantes de la sociedad, y para que existan familias fuertes es necesario enfocarnos en construir primero un matrimonio sano y feliz. De ninguna manera se trata de elegir entre el esposo/a o los hijos, sino de saber dar prioridad al matrimonio para poder ser los padres que nuestros hijos necesitan.
Todo lo que los hijos aprenden en el núcleo familiar, les afecta de manera positiva o negativa el resto de sus vidas. Si nuestros hijos crecen viendo a padres que se aman, se cuidan y se respetan, hay más posibilidades de que ellos mismos tengan matrimonios felices y formen familias con dinámicas sanas.

A continuación, les presento algunos pensamientos e ideas prácticas de cómo priorizar la relación conyugal cuando tienen hijos:

A. No repitan la historia familiar en su matrimonio. Si sus abuelos o padres no tuvieron una relación amorosa y respetuosa en Cristo, no repitan el mismo patrón dañino en su matrimonio. Aprendan de los errores de su familia y hagan las cosas diferentes en su propia vida. Así, sus hijos tendrán padres que se aman verdaderamente como Dios ama a su Iglesia. Y, por ende, su matrimonio será una gracia para la sociedad.

B. Eviten discutir frente a sus hijos, siempre. Cuando tengan algún desacuerdo grave, hablen a solas. Si es una discusión que sus hijos pueden escuchar, también permitan que les vean haciendo las paces, buscando soluciones y perdonándose.

C. Háblense siempre con respeto y cariño, aun cuando estén enojados. Es más importante cuidar el corazón inocente de sus hijos, que tratar de probar quién tiene la razón. Incluso cuando estén molestos el uno con el otro, trátense con amor, especialmente frente a sus hijos. Luego, no dejen que acabe el día sin hablar y llegar a un acuerdo.

D. Busquen momentos para expresar su amor. Siempre hay formas de hacer sentir especial al ser amado, aun cuando los niños son muy pequeños y están completamente exhaustos de cuidar a sus hijos. Sean creativos. Por nombrar algunos ejemplos: pueden escribir una carta o enviar mensajes de amor, comprar su café favorito, hacer una rica comida y/o ayudar con las tareas de la casa que al otro no le gusta hacer.

E. Díganse “te amo” todos los días. El decir “te amo” puede sonar fácil, darse por hecho o incluso sonar repetitivo, pero lo que es realmente importante es que su esposo/a se sienta verdaderamente amado/a, visto/a, entendido/a y validado/a. Acostúmbrense a decirse lo mucho que se aman, cuando estén solos y frente a sus hijos.

F. Recen en pareja y en familia. Hagan a Dios el centro de su matrimonio para que habite siempre en su hogar. Busquen a Dios en toda ocasión, en las vivencias alegres y en las amargas, en los obstáculos y en las pruebas superadas. Su matrimonio se beneficiará enormemente y sus hijos también.

G. Festejen y lloren juntos. Celebren las metas logradas y asegúrense de que sus hijos sepan que se sienten orgullosos y admirados su esposo/a. Cuando lleguen las tristezas y dificultades de la vida, sean apoyo y paz para su conyugue. Dejen que sus hijos sean testigos de las diferentes etapas del amor en el matrimonio.

H. No dejen de ser novios. Es verdad que la etapa del enamoramiento pasa conforme corren los años. Sin embargo, el mantener la llama encendida en la relación conyugal es posible con intencionalidad y disposición. Sean eternos novios enamorados y dejen que sus hijos vean lo mucho que sus padres se aman.

ABRIL 2024 – Consejos Para la Vida en Pareja

  • 1 de abril – Hoy lunes de Pascua, recuerda a los que ahora están sufriendo y dales la buena nueva.
    ¡Cristo ha resucitado y la humanidad tiene esperanza!
  • 2 de abril – ¡La Pascua dura 50 días! Mientras que La Cuaresma sólo dura 40. Esta es una enseñanza de que la alegría de la resurrección es lo más importante para un católico.
  • 3 de abril – Cuando hables con tu esposo/a, escúchalo de verdad, no te limites a esperar tu turno para hablar. Escúchalo con cada parte de tu ser.
  • 4 de abril – Ninguna pareja es perfecta, pero en los mejores matrimonios, ambos trabajan para mejorar la relación. No sólo hay que pedir perdón, sino que hay que querer rectificar.
  • 5 de abril – Practiquen la alegría en este tiempo pascual. Dios quiere católicos sencillos y alegres.
  • 6 de abril – Elige amar cada día, especialmente cuando sea más difícil. No olvides que Dios te toma de la mano y nunca te va a soltar.
  • 7 de abril – ¿En tu familia, quién cocina, quién pone la mesa o mantiene la casa limpia? Todos tienen roles importantes, pero pregúntate ¿Quién dirige la oración en familia?
  • 8 de abril – Hoy conmemoramos a San Dionisio,obispo de Corinto que dedicó su vida a predicar la palabra De Dios y a la formación de otros Obispos. Cuando uno es conocedor de lo bueno lo comparte con los demás.
  • 9 de abril – Recordar a nuestros seres queridos que ya no están puede entristecernos o ayudarnos a saber que nos están esperando al lado de Jesús. La esperanza del Cielo tiene que hacernos querer caminar en la rectitud y reencontrarnos con ellos.
  • 10 de abril – ¡Rezar el Rosario juntos, en familia, es una fuente de gran fortaleza! ¿Rezan el rosario en familia? ¡Inténtenlo!
  • 11 de abril – Añade una oración extra a tu rutina diaria, pidiendo a Dios que bendiga el día de tu esposa/o.
  • 12 de abril – Perdona a tu esposa/o. Recuerda que todos cometemos errores.
  • 13 de abril: El ejercicio de recordar buenos momentos en familia, es precioso y necesario.
    Cuéntenles la historia de su compromiso y del día de su boda a sus hijos. ¿Qué fue lo más loco, lo más divertido, lo más atrevido que hicieron?
  • 14 de abril – A veces no valoramos a las personas más cercanas a nosotros, porque las damos por sentadas. Pregúntate: ¿trato a mi esposo/a con el respeto que se merece?¿ Me doy cuenta de lo afortunado que soy?
  • 15 de abril – “El Buen Pastor da su vida por las ovejas” (Juan 10,11). En el mundo actual, el tiempo a menudo es nuestro bien más preciado. ¿Le dedicas un tiempo de calidad a tu pareja?
  • 16 de abril – ¡Felices los que creen sin haber visto! (Juan 20,29). Aunque no veamos al Señor resucitado como Tomás lo vio, lo podemos encontrar siempre en la Eucaristía
  • 17 de abril – La risa, cuando se comparte, es un bálsamo sanador. Comparte chistes con tu esposo/a. ¿Tiene tu familia alguna anécdota que se repite en las reuniones familiares? No importa que sea vergonzosa; ¡anímate a reírte de ti mismo!
  • 18 de abril – El romance es una parte importante del matrimonio, pero también lo es la amistad. Asegúrate de cultivar ambos aspectos de tu relación.
  • 19 de abril – Agradece a tu esposo/a algo que haga por ti, especialmente a diario. Un mensaje de texto a mediodía o un agradecimiento de bienvenida a casa son gestos de amor. Practiquen los pequeños detalles.
  • 20 de abril – El amor necesita cuidado y cultivo; no puede crecer por sí solo. Habla con tu esposo/a sobre las áreas en las que tu amor necesita crecer.
  • 21 de abril – Cuando llegue el momento de pedir perdón, intenta incorporar la empatía y reconocer las promesas que se han roto. Esto conduce al restablecimiento de las relaciones.
  • 22 de abril – “Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor” (Juan 20,20b).Recuerda que Jesús también está presente en tu esposo/a. ¡Alégrate cuando lo veas!
  • 23 de abril – Hablar de las finanzas del hogar no siempre es divertido, pero pueden darle un enfoque diferente si preparan una cita para ver el presupuesto anual y compartir algunos sueños.
  • 24 de abril – En lugar de señalar los defectos que ves en tu esposo, ofrece algunas formas de mejorar.
  • 25 de abril – Los matrimonios fuertes pueden tener problemas, pero una pareja sana se compromete a trabajar en ellos y a buscar ayuda cuando se enfrentan a situaciones que no pueden resolver solos. Buscar terapia de pareja es un signo de fortaleza no de debilidad.
  • 26 de abril – “Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como yo los he amado” (Juan 15,12). Cristo te ama a ti y a tu esposo/a más de lo que puedes imaginar. Reza pidiendo la gracias de Dios para amar a tu pareja como Él les ama.
  • 27 de abril – “El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer” (Juan 15,5). El matrimonio no siempre es fácil. Para tener éxito, coloquen a Cristo en el centro de su matrimonio y podrán soportar cualquier prueba que tengan que afrontar juntos.
  • 28 de abril – Dediquen un tiempo a hablar, escuchar, rezar, reír, jugar y reconectar. No importa lo ocupados que estén, dediquen ese tiempo al otro. Su matrimonio es prioritario.
  • 29 de abril – “El Cordero que ha sido inmolado es digno de recibir el poder y la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza” (Apocalipsis 5,12). ¿Cómo puede su familia dar a Dios honor y gloria? Ofrezcan el domingo para su gloria.
  • 30 de abril – Ahora que el clima está más soleado, planeen un picnic. Es una forma estupenda de pasar tiempo de calidad juntos. Puede ser sólo para los dos o para toda la familia. No dejen de reconquistarse día a día.

Creo que mi hijo/a padece problemas de salud mental. ¿Qué hago?

Por Verónica López Salgado

“El hombre está hecho para la felicidad. Por tanto, vuestra sed de felicidad es legítima. Cristo tiene la respuesta a vuestra expectativa. Con todo, os pide que os fiéis de él. La alegría verdadera es una conquista, que no se logra sin una lucha larga y difícil. Cristo posee el secreto de la victoria”.[1]

~San Juan Pablo II

Es este discurso del muy querido santo a los jóvenes del mundo, San Juan Pablo II resalta la enseñanza de Jesús explicada en las bienaventuranzas (Mateo 5, 3-12), afirmando que solo se puede alcanzar la felicidad con Cristo: “caminando con Cristo es como se puede conquistar la alegría, la verdadera alegría”.[2] Efectivamente, Dios nos creó para ser realmente felices y el secreto está en Cristo. Pero ¿qué sucede cuando nuestros hijos – específicamente nuestros hijos adolescentes y jóvenes adultos – padecen conflictos que los hacen sentirse infelices e incapaces de reconocer tal felicidad en Cristo?

Inmediatamente, como padres y fieles católicos, nuestra primera respuesta suele ser buscar apoyo en nuestra fe, quizá en la dirección espiritual. Y aunque esta solución es totalmente válida, importante y necesaria, es imperativo observar cuándo es imprescindible buscar ayuda profesional de salud mental, como la terapia con un psicólogo, por ejemplo. ¡Es erróneo pensar que esto va en contra de nuestra fe católica! Ese es un estigma que debe llegar a su fin. Es más, actualmente existe más apertura y conocimiento sobre los métodos católicos para tratar los problemas de salud mental. De hecho, una buena comunicación y balance entre la salud espiritual y mental es recomendable porque la salud mental forma parte integral del desarrollo fundamental de todo ser humano.

La salud mental es tan esencial que los obispos de California durante una conferencia en 2018, insistieron en la importancia de  eliminar el estigma y estrechar los lazos entre la fe y la medicina.[3] Como padres católicos, prestar atención a la salud mental de nuestros hijos es vital. Si estás leyendo esto es porque te importa y estás buscando ayuda para tu hijo/a. Continúa leyendo para encontrar algunos recursos útiles, prácticos y fiables para quienes se enfrenten a esta situación. Si piensas que tu hijo/a puede estar sufriendo problemas de salud mental, o que quizás, estos problemas ya existentes,  están tornándose en una posible enfermedad, este artículo te ayudará a saber qué signos y síntomas observar, cómo hablar con tu hijo/a, y cómo obtener ayuda.

¿Qué son las enfermedades de salud mental?

De acuerdo con la Clínica Mayo, las enfermedades de salud mental también son conocidas como “trastornos de salud mental”, y se refieren “a una amplia gama de afecciones de la salud mental, es decir, trastornos que afectan el estado de ánimo, el pensamiento y el comportamiento”.[4] Hay condiciones que son pasajeras y que muchas personas las experimentamos de vez en cuando, como el estrés. Mientras que las enfermedades o trastornos mentales son permanentes y afectan la habilidad de funcionar día a día.

Algunos ejemplos son la depresión, los trastornos de ansiedad, los trastornos de la alimentación y los comportamientos adictivos. Estos pueden afectar la capacidad de las personas para funcionar normalmente en la vida cotidiana porque afectan a las emociones, los pensamientos y las conductas en la escuela, el trabajo y en las relaciones interpersonales.

Signos y síntomas

De acuerdo con la Clínica Mayo, algunos ejemplos de síntomas y signos de una enfermedad mental son:

  • Sentimientos de tristeza o desánimo
  • Pensamientos confusos o capacidad reducida de concentración
  • Preocupaciones o miedos excesivos o sentimientos intensos de culpa
  • Altibajos y cambios radicales de humor
  • Alejamiento de las amistades y de las actividades
  • Cansancio importante, baja energía y problemas de sueño
  • Desconexión de la realidad (delirio), paranoia o alucinaciones
  • Incapacidad para afrontar los problemas o el estrés de la vida diaria
  • Problemas para comprender y relacionar las situaciones y las personas
  • Problemas con el uso de alcohol o drogas
  • Cambios importantes en los hábitos alimentarios
  • Cambios en el deseo sexual
  • Exceso de enojo, hostilidad o violencia
  • Pensamiento suicida

¿Cómo hablar con tu hijo/a si notas alguno de estos signos y síntomas?

El amor a nuestros hijos se expresa de diversas maneras. Una de ellas es la comunicación constante y respetuosa. Si has notado cambios graves o repentinos en las emociones, comportamientos y pensamientos de tu hijo/a, comunícate con él/ella con honestidad, claridad y sobre todo con mucha empatía y comprensión. La Clínica Mayo señala que a veces “los síntomas de un trastorno de salud mental aparecen como problemas físicos, como dolor de estómago, dolor de espalda, dolores de cabeza u otros dolores y molestias inexplicables”. [5]

Si este es tu caso, hazle saber a tu hijo/a tu preocupación y juntos busquen la ayuda de un profesional de salud mental calificado. Si tu hijo/a no quiere o se niega a hablar contigo, puedes buscar a un amigo, otro familiar, un sacerdote, religioso/a, etc. que pueda entablar una conversación con tu hijo/a. El siguiente paso será buscar ayuda profesional.

¿Cuándo y cómo obtener ayuda de un profesional de salud mental?

Si observas alguno de estos signos y síntomas, ya has hablado con tu hijo/a y has buscando quien hable con él/ella, entonces es momento de buscar ayuda profesional, si lo crees prudente. Sin embargo, si tu hijo/a tiene pensamientos suicidas o ha intentado hacerse daño, no lo dudes y busca ayuda de inmediato.

  • Llama al 911
  • Llama a tu médico o proveedor de salud primaria
  • Ponte en contacto con un sacerdote o alguien de confianza en tu comunidad parroquial

Existen varios proveedores de atención de la salud mental. Un primer diagnóstico o consulta arrojará luz hacia qué proveedor necesitará tu hijo/a.

  • Psiquiatra
  • Psicólogo
  • Psicoterapeuta
  • Enfermera psiquiátrica
  • Consejero profesional licenciado
  • Terapeuta matrimonial y familiar
  • Asesor profesional con licencia
  • Trabajador social clínico con licencia

Recursos útiles, prácticos y fiables

  • Para informarte acerca de las causas, los factores de riesgo, las posibles complicaciones y la prevención de problemas de salud mental, visita:

Clínica Mayo

  • Para informarte acerca de cómo se lleva a cabo un diagnóstico y tratamiento de una enfermedad mental, visita:

Clínica Mayo

  • Para saber cómo reconocer cuándo hay un problema de salud mental, visita:

USAGov en Español

  • Para informarte acerca de la ansiedad en niños  pequeños, lee:

Niños con ansiedad: por qué es tan importante el diagnóstico temprano

  • Para informarte sobre la salud mental en la comunidad latina, visita la Alianza Nacional de Enfermedades Mentales:

National Alliance on Mental Illness

  • Para saber cómo encontrar el proveedor de salud mental adecuado para tu hijo/a, visita:

Clínica Mayo

  • Para leer sobre cómo realizar un chequeo de tu salud mental y emocional, lee este artículo escrito por la doctora Sue Baars, consejera profesional titulada. Además terapeuta familiar y matrimonial en Irving, Texas (EE. UU.), donde ejerce en su consulta privada, In His Image Christian Counseling.

Haz un cheque de tu salud mental y emocional

  • Para leer sobre algunas formas para cuidar de la salud mental, lee:

6 medidas para tu salud mental

  • La fe y la medicina no están peleadas la una con la otra. Si tu hijo necesita un psicoterapeuta, te recomiendo leer sobre el instituto católico de psicoterapia, Catholic Psych Institute. Este instituto fue fundado por un doctor católico especializado en psicología. Cuentan con psicoterapeutas bilingües y su misión es: Crear un nuevo estándar para la salud mental y el bienestar en la Iglesia Católica, proporcionando servicios y recursos basados en la integración de la antropología católica, fiel con la ciencia psicológica sólida para ayudar a las personas a convertirse en lo que Dios quiso que fueran. Visita:

Catholic Psych Institute

¡Gracias por leer y por el amor y preocupación hacia tu hijo/a! No estás solo.

“La búsqueda de la felicidad”, afirma el Papa Francisco, es algo común en todas las personas, de todos los tiempos y edades” porque ha sido Dios quien ha puesto “en el corazón de todo hombre y mujer un deseo irreprimible de la felicidad, de la plenitud”.[6]

[1] Ver XVII JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD, FIESTA DE ACOGIDA, DISCURSO DEL SANTO PADRE. Toronto. Jueves 25 de julio de 2002. https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/speeches/2002/july/documents/hf_jp-ii_spe_20020725_wyd-address-youth.html

[2] Ibid.

[3] Ver https://www.cacatholic.org/article/california-bishops-issue-major-statement-mental-health

[4] Ver https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/mental-illness/symptoms-causes/syc-20374968

[5] Ibid.

[6] Ver https://www.vaticannews.va/es/vaticano/news/2019-03/papa-francisco-jornada-mundial-felicidad.html

LA OSADÍA DE LA JUVENTUD (Luis Ernesto Hernández Aguirre )

Vuela alto juventud osada.
No sientas miedo por conquistar los riscos,
subir como rayo desde la hondonada
ocupa veloz y ágilmente tu sitio,
que para esto te fueron dadas las alas
capaces de penetrar con el rugido
del sonoro clamor de la vida santa
los amarres del pecado y sus suplicios.

Decía Anacleto González Flores, Beato mexicano y prohombre de la paz en tiempos de la persecución religiosa, que el verdadero cristianismo no se encuentra ni en la cobardía, ni en la pusilanimidad como muchas veces se ha querido presentar a la fe, sino en el arrojo de los valientes, en la osadía de los que se atreven a desafiar el statu quo, y esto no es ningún discurso revolucionario, sino la simple imitación de Cristo maestro.

Hoy la juventud se enfrenta ante la misma pregunta que siempre se ha hecho la humanidad, sin embargo, con mucho menos elementos o más ruido para poder responderla de manera personal y certera: ¿cuál es el sentido de la vida?

Y si muchas generaciones tuvieron más o menos certeza a estas respuestas, ya sea enseñados por sus padres o por la sociedad, asumiendo una serie de valores, roles o metas que se planteaban como buenas y deseables; hoy los jóvenes se hayan desorientados ante la cantidad de discursos contradictorios, hedonistas, nihilistas y profundamente ignorantes.

En algún tiempo se debatían las ideas con otras ideas, y se podía acusar a unas u otras de erróneas; hoy ni siquiera existen esas ideas, solo se plantea la nada, la inmediatez, la superficialidad, la ignorancia absoluta como el medio más “seguro” de transitar en la vida sin mayor problema.

Hoy ni siquiera el ideal materialista se presenta a los jóvenes como meta, dónde el tener fuera, aunque equivocadamente el sentido de la vida, ni siquiera el tener, poseer o crear se convierte en la respuesta a la interrogante.

Una meta trascendente, un actuar que deje huella en los demás o uno mismo, ya no se presentan como opción para los jóvenes, entonces nos preguntamos ¿Qué se les presenta como ideal de vida?

Hoy se les presenta simplemente la vivencia de experiencias sensoriales cada vez más intensas que hagan una concatenación de exacerbación de los sentidos, un embotamiento de realidad que derive en una salida a la misma realidad.

Es entonces en el que drogas cada vez más fuertes, sexualidad sin límites y el disfrute de los sentidos se plantea como sentido de la vida de los jóvenes, despojándolos de cualquier liga o raíz con su pasado, con sus antepasados, con su cultura, con sus valores y, por ende, también de su futuro.

Es entonces cuando adquieren sentido las palabras de Anacleto, en el que hablando de la juventud dice: “La juventud es bella y radiante como la estrella que brilla en el oriente al amanecer, hechiza a los que la poseen y a los que la han perdido. Es una embriaguez de ensueño y de ilusión que produce el vino fuerte y oloroso del odre rebosante de la vida”.

Hoy los jóvenes, y no me refiero solamente a los que son nuevos en edad, sino a los que se mantienen jóvenes de corazón, debemos volver a la osadía, a la belleza del riesgo, a ese riesgo que Jesús abrazó en la cruz para salvar a la humanidad, es preciso que cada familia y cada joven, se abracen a la vida cristiana como el mayor acto de osadía en este siglo 21.

Y se preguntarán entonces ¿Cómo me abrazó a este ideal del cristianismo valiente?. Así como empezó la historia de Jesús: con nada. El carpintero anduvo por las calles de Jerusalén y no tenía más herramientas que su palabra y a partir de ese momento se han conjurado contra Él todos los riesgos de la vida, de la política, del pensamiento, de la palabra, de la guerra y de la historia.

Es preciso como dice el poema, abrir las alas adormiladas de nuestra juventud, aguiluchos criados como aves de corral, seres creados para abatir los abismos que no se dan cuenta que tienen alas, porque no es poco atreverse a afrontar los riesgos de ser santo.

Vuela alto juventud osada
Que otras avecillas están en sus nidos,
conteniendo temerosas la esperanza
por atravesar las nubes y sus brillos,
ansían alzarse del suelo que abraza
para encontrar en el riesgo su destino,
escuchando la voz que a Lázaro hablara:
“Levántate, anda y encuentra tu camino”.

Celebremos el Tiempo de Pascua en Familia

El domingo después de la Pascua de Resurrección celebramos el Domingo de la Divina Misericordia. Los invitamos durante los 50 días del Tiempo de Pascua meditar sobre la misericordia y perdón en la familia.

La Doctora Dora Tobar comparte su reflexión en nuestro blog El Poder del Perdón.

Otros artículos que podrían ayudarlos a reflexionar sobre la misericordia: Me Perdono, me perdonas y te perdono, El Perdón en la pareja sí es posible, y Espiritualidad del matrimonio.

El tiempo de Pascua nos recuerda que la verdadera felicidad no se encuentra en bonitos sentimientos, sino de unir nuestro sufrimiento a Cristo para compartir en su resurrección. “Lo que cura al hombre no es esquivar el sufrimiento y huir ante el dolor, sino la capacidad de aceptar la tribulación, madurar en ella y encontrar en ella un sentido mediante la unión con Cristo, que ha sufrido con amor infinito” (Spe Salvi 37). ¿Cómo se aplica al matrimonio? El matrimonio implica trabajo y superar los desafíos juntos. Lee más en el artículo La felicidad, el sufrimiento y el sentido de la Pascua.

Lee la historia inspiradora de una pareja que superó un tiempo difícil agarrados de la mano del Señor. “Los esposos que logran reconocer que ‘el amor que no puede sufrir no es digno de llevar ese nombre’ (Santa Clara de Asís), sabrán que superar los obstáculos, con la gracia de Dios, los ayudará en el crecimiento del amor mutuo y hacia Dios”. Cómo salvamos nuestro matrimonio

Cuidemos nuestra casa común

El 22 de abril celebramos el Día Internacional de la Madre Tierra. Como católicos, nos comprometemos a responder al llamado del Papa Francisco a cuidar la creación de Dios. Aquí compartimos sobre cómo pueden unirse como pareja y como familia a este esfuerzo y compromiso de cuidar nuestra casa común.

Crecer en santidad siguiendo los consejos del Papa Francisco

¿Quiere unas ideas cómo crecer en santidad, junto con su cónyuge? ¡Intenten seguir algunos consejos del Papa! En sus homilías y discursos, el Papa Francisco ha hablado muy directamente sobre cómo deben tratarse el marido y la mujer, sobre la oración dentro de la familia y otras formas en que la familia vive su identidad como una “Iglesia doméstica”. Entonces, esta Cuaresma, ¿por qué no comprometerse con su cónyuge a probar una de las siguientes resoluciones cuaresmales, basadas en las palabras del Santo Padre?

 

  1. Usar la cortesía con su cónyuge.

Use peticiones gentiles: “¿Puedo, permiso?” Por ejemplo, “¿Te gusta si hacemos así?” y “¿Quieres que salgamos esta noche?”

“Pedir permiso significa saber entrar con cortesía en la vida de los demás. …El amor auténtico no se impone con dureza y agresividad.” (Discurso a las parejas de novios, Roma, 14 de febrero de 2014.)

 

  1. Decirle “gracias” a su cónyuge.

“Parece fácil pronunciar esta palabra, pero sabemos que no es así. ¡Pero es importante! … es importante tener viva la conciencia de que la otra persona es un don de Dios, y a los dones de Dios se dice ¡gracias!” (Discurso a las parejas de novios, Roma, 14 de febrero de 2014)

 

  1. Pedirle perdón a su cónyuge.

Diga: “Perdón”.

“Aprendamos a reconocer nuestros errores y a pedir perdón. ‘Perdona si hoy levanté la voz’; ‘perdona si pasé sin saludar’; ‘perdona si llegué tarde'”.  (Discurso a las parejas de novios, Roma, 14 de febrero de 2014)

“No terminar jamás una jornada sin hacer las paces. ¡Jamás, jamás, jamás!” (Discurso a las parejas de novios, Roma, 14 de febrero de 2014)

Es importante “tener el valor de pedir perdón cuando nos equivocamos en la familia”. (Discurso a los participantes en la peregrinación de las familias, Roma, 26 de octubre de 2013)

 

  1. Orar junto con su cónyuge y familia.

“Rezar juntos el ‘Padrenuestro’, alrededor de la mesa, no es algo extraordinario: es fácil. Y rezar juntos el Rosario, en familia, es muy bello, da mucha fuerza. Y rezar también el uno por el otro: el marido por la esposa, la esposa por el marido, los dos por los hijos, los hijos por los padres, por los abuelos… Rezar el uno por el otro. Esto es rezar en familia, y esto hace fuerte la familia: la oración”. (Homilía en el día de la familia, Roma, 27 de octubre de 2013)

Pedir al Señor que multiplique su amor y se lo dé fresco y bueno cada día. Oren juntos: “Señor, danos hoy nuestro amor de cada día”. (Discurso a las parejas de novios, Roma, 14 de febrero de 2014)

 

  1. Visitar a los ancianos, especialmente a sus abuelos.

“Los abuelos son la sabiduría de la familia, son la sabiduría de un pueblo. …  ¡Escuchar a los abuelos!” (Discurso a los participantes en la peregrinación de las familias, Roma, 26 de octubre de 2013)

“Qué importantes son [los abuelos] en la vida de la familia para comunicar ese patrimonio de humanidad y de fe que es esencial para toda sociedad”. (Ángelus en la Jornada Mundial de la Juventud, Río de Janeiro, 26 de julio de 2013)

 

  1. Compartir la fe con los demás.

“Las familias cristianas son familias misioneras. …  Son misioneras también en la vida de cada día, haciendo las cosas de todos los días, poniendo en todo la sal y la levadura de la fe”. (Homilía en el día de la familia, Roma, 27 de octubre de 2013)

 

 

Fuente
Este artículo fue traducido de For Your Marriage https://www.foryourmarriage.org/lenten-resolutions-for-married-couples-inspired-by-pope-francis/

Fue escrito en inglés por Bethany Meola.

 

Limitando el uso de la tecnología en la Cuaresma

Por Silvio Cuellar

En esta Cuaresma quisiera lanzar un desafío a nuestros lectores sobre limitar el tiempo que pasamos usando la tecnología en nuestras familias, hogares, y en nuestra vida personal, dedicando más tiempo a la oración, ayuno y al compartir generosamente con los necesitados de nuestro tiempo, talento y tesoro.

La tecnología ciertamente es muy útil, pero si dejamos que ella domine todos los aspectos de nuestra vida puede tornarse en detrimento de una buena comunicación y relaciones familiares en nuestro hogar.

 

¿A qué me refiero por tecnología?

 

Bueno, para empezar la televisión, el uso del Internet a través de nuestras computadoras, nuestros teléfonos inteligentes, iPads, iPods, tabletas y juegos electrónicos que hoy vienen también con conexiones al Internet.

Ciertamente yo no estoy en contra del uso de la tecnología porque con cierta moderación y supervisión puede ser algo muy útil para nuestras vidas.

Recuerdo hace unos 10 años atrás que andaba en mis reuniones con un beeper en la cintura, una libreta de notas, un calendario, una biblia en mano, un afinador para la guitarra, una cámara fotográfica, y un grabador digital para hacer entrevistas. Hoy puedo hacer todo eso y mucho más con mi teléfono inteligente que tiene las funciones de básicamente una computadora.

Sin embargo, he notado que en muchos hogares y yo me incluyo por supuesto, a veces podemos caer en la tentación de que cada miembro de la familia está con un teléfono, un iPad, una computadora, en fin; cada uno en su propio mundo, en su propia actividad y todos desconectados unos de otros.

 

La tecnología puede ser adictiva

 

Ciertamente los juegos electrónicos tienen una propiedad muy adictiva que puede hacer que nuestros jóvenes o porque no, adultos también, se dediquen a estar simplemente jugando usando una gran cantidad de horas que de lo contrario podrían dedicarlo a hacer una actividad constructiva, educativa, o divertida entre los miembros del núcleo familiar como aprender la guitarra o artes.

Imagínese usted a Jesús, llegando a una casa abre la puerta, entra y el niño chiquito está viendo una película, otro viendo un juego animado en otro televisor, los muchachos adolescentes uno con su iPad, el otro jugando juegos electrónicos, la mamá con su teléfono inteligente, El papá en la computadora y todos están desconectados unos de otros en su propio mundo.

Ese es el peligro que corre la familia moderna.

 

¿Qué podemos hacer?

 

Reconociendo esta realidad mi esposa Becky y yo, decidimos establecer ciertos límites en nuestro hogar. De hecho, ya habíamos compartido que hace más de siete años que cortamos el servicio del cable de la televisión. Después pusimos en la computadora y en los teléfonos y dos iPads que tenemos en la casa, controles y filtros que bloquean todo contenido pornográfico, música y películas con contenido indecentes.

Y finalmente decidimos limitar considerablemente el tiempo en que usamos la tecnología en nuestro hogar. Primeramente, nosotros como padres teníamos que limitar el tiempo que nosotros pasamos con los teléfonos y no usarlos frente a ellos pues les estamos dejando un mal ejemplo, y más arrastra el ejemplo que los sermones.

Entonces decidimos que cuando yo regrese del trabajo iba poner mi teléfono a cargar e íbamos a pasar un tiempo en familia desconectados de los teléfonos y otros medios que tienen conexión a internet.

Esto puede ser bien difícil de llevarse a cabo cuando se han creado fuertes hábitos en nuestro uso de la tecnología y poco a poco podemos ponernos a dieta y escoger ciertos horarios y ciertos momentos para usarlos y al mismo tiempo tener un tiempo sagrado de familia en que dejemos fuera de todas estas influencias de la tecnología, y así alrededor de la mesa cada uno comparte una cosa que le pasó ese día a o algo que está pasando en sus vidas, recuperando el tiempo de comer, orar y dialogar en familia.

 

¿Qué hacer con el tiempo que el ayuno de tecnología nos ofrecerá?

 

  1. Primero buscar oportunidades para orar más en familia. Recuperar la cena en familia y comenzar con una oración antes de comer. Luego ir alrededor de la mesa y cada uno comparte algo por lo que están agradecidos y algo que está pasando en sus vidas.
  2. Segundo crear oportunidades para hacer cosas divertidas como juegos de mesa o deportes. Con 3 de mis hijos estamos yendo al gimnasio todos los jueves a jugar raquetball, algo que es muy divertido y nos proporciona actividad física. Pero, no se necesita gastar dinero, pueden también ir a un parque y hacer un picnic y caminar apreciando la naturaleza.
  3. Tercero, porque no, hacer un Rosario en familia especialmente orando por nuestras necesidades, nuestra comunidad y la paz del mundo. En nuestra casa hacemos el Rosario casi todas las noches, y nos turnamos cada uno incluyendo los niños, dirigiendo una década del Rosario y cada uno al comenzar comparte una intención.
  4. Cuarto buscar cómo compartir de nuestro tiempo, talento y tesoro para ayudar a otros en necesidad. Parte de nuestra obligación como católicos es darle a Dios nuestra ofrenda, nuestra primera cosecha y lo hacemos haciendo una ofrenda de sacrificio a nuestra parroquia, campaña anual diocesana y otras caridades que podamos ayudar en la comunidad como Catholic Relief Services, y su campaña Plato de Arroz que ayudan en los lugares donde hay crisis desastres naturales y guerras.

 

Finalmente ir a la Misa dominical fielmente y en familia. Recordemos el lema de la Cuaresma de Orar, Ayunar y Dar. Orar diariamente en familia. Ayunar no solo de alimentos sino también de tecnología y medios sociales. Y dar generosamente, compartiendo de nuestras bendiciones con nuestro tiempo, talentos y tesoro.

 

Silvio Cuéllar es músico pastoral, compositor, periodista y conferencista en temas de liturgia, vida y familia. Sirve como coordinador diocesano de la Oficina del Ministerio Hispano de la Diócesis de Providence, Rhode Island, Editor Asociado del periódico El Católico de Rhode Island y director de música en la parroquia Holy Spirit en Central Falls, RI, donde dirige coros en inglés y español.

Ecos de la Palabra

Ecos de la Palabra es una breve reflexión para la comunidad hispana/latina en los Estados Unidos sobre las lecturas del día y cómo aplicarlas a la vida cotidiana con nuestras familias. Edwin Ferrera compartirá esta reflexión cada miércoles en vivo a las 6pm Hora Pacífico (9pm Hora del Este) en la página de Facebook de Por Tu Matrimonio.

Edwin se desempeña como director para el Ministerio Hispano en la Arquidiócesis de Seattle, rol que asumió después de servir como director Pastoral Juvenil de la misma Arquidiócesis. Edwin posee una amplia experiencia pastoral en distintos contextos de más de 25 años. El recibió licenciaturas en filosofía y en literatura del Seminario de Monte Ángel en Oregon, una M.A. en Consejería Pastoral de la Universidad de Seattle (donde tuvo un enfoque en consejería matrimonial) y actualmente cursa estudios doctorales en teología pastoral. Originario del El Salvador, se mudó a vivir en Los Ángeles, California a la edad de 15 años. Edwin y su esposa Katia (de la Ciudad de México) son orgullosos padres de sus tres hijos, con quienes disfrutan pasar tiempo juntos explorando la belleza natural del Noroeste del Estado de Washington. Edwin puede ser contactado por email y se encuentra en LinkedIn @Edwin Ferrera. Edwin también se encuentra en las redes sociales de Facebook, en Twitter @ferreraed e Instagram @familiayfe.

Recursos Recomendados por Edwin:

Los siete principios para hacer que el matrimonio funcione por John M. Gottman, fundador de The Gottman Institute

Abrázame fuerte por la doctora Sue Johnson