Consejos para la vida en pareja y familia
1- ¿Qué hace llorar a tu esposo/a? ¿Algo, nada? ¿Cualquier cosa? ¿Una película triste? ¿Cómo sueles reaccionar? Compartir los sentimientos más profundos fortalece la intimidad de la pareja.
2- ¿Alguna vez han buscado ayuda profesional para los problemas entre ustedes? Quizás no la necesiten, pero no permitan que el orgullo o la postergación les prive de la oportunidad de adquirir nuevas habilidades y sanar.
3- «Si tu mano te hace pecar, córtatela. Más te vale entrar manco en la vida que ir con las dos manos al infierno» (Marcos 9:43). Si tu esposo/a lucha contra algún pecado, ora por él o ella y anímale a buscar ayuda.
4- ¿Quién suele tener la última palabra en una discusión o en una decisión familiar? Si no hay equilibrio, revisen si alguno de los dos se está aprovechando injustamente del otro. Puede que alguien esté hablando demasiado.
5- (1 Timoteo 6,11). «Pero tú, hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia y la mansedumbre». Este versículo del apóstol Pablo exhorta a Timoteo a alejarse del amor al dinero y de las disputas, para enfocarse en cultivar un carácter santo y firme. ¡Qué gran aprendizaje para la vida!
6- Las investigaciones indican que se necesitan cinco comentarios positivos para contrarrestar uno negativo. Intenta llevar la cuenta durante un día y procura afirmar más que criticar a tu pareja.
7- En este Día del Trabajo, reza por las familias que atraviesan situaciones de desempleo o subempleo y ayuda a alguna familia que esté pasando por esta prueba tan dura.
8- ¡Feliz cumpleaños, María! Hoy no desaproveches la oportunidad de rezar el Rosario —o al menos un misterio— con tu familia, en honor al nacimiento de Nuestra Madre del Cielo.
9- «Débil es la inteligencia de los hombres, y falsas muchas veces sus reflexiones» (Sabiduría 9: 14). ¡Qué cierto resulta esto a veces para los matrimonios! Reza al Espíritu Santo cuando te sientas inseguro y pide la guía del Señor.
10- Muchas personas han regresado a clases. La familia es una escuela de amor; busca cada día oportunidades para aprender a amar un poco más.
11- Si estás rezando por alguien, ¡házselo saber! Decirle a alguien que estás rezando por él (con sinceridad) es un gesto maravilloso de bondad. Esto incluye a tu cónyuge y a tus hijos.
12- ¡Hoy es la fiesta del Santísimo Nombre de María! No olvides dedicarle un pensamiento y una oración en este día.
13- El Papa Francisco animaba a los padres a «perder el tiempo» con sus hijos. ¡Lo mismo puede aplicarse a los esposos! Pierdan el tiempo juntos, disfrútense, sin pensar en la actividad que realizan.
14- Toda familia tiene alguna «oveja perdida». Reza hoy para que los seres queridos que se han alejado regresen al redil, y pide la caridad necesaria para alegrarte con cada paso que den hacia Dios.
15- Los niños tienen una capacidad maravillosa para entregarse por completo al momento presente. Intenta imitar esa atención plena que ellos ponen al presente, con una fe pura e inocente.
16- Llevar un diario es una excelente manera de registrar la providencia de Dios en la vida de tu familia. Incluso escribir un párrafo o dos cada noche se convertirá en algo maravilloso que podrás recordar en el futuro con alegría.
17- Los matrimonios son un recordatorio del don del amor de Cristo en la Cruz (San Juan Pablo II). ¡Señor Jesús, ayuda a todas las familias a llevar sus cruces con alegría hoy!
18- La alegría y la tristeza pueden coexistir gracias a la gracia de Dios. Pide la ayuda de María; ella conoció un gran dolor, pero siempre permaneció cerca de Jesús.
19- La generosidad no significa no decir nunca que no. Los límites son importantes en toda relación. Si te sientes desbordado, revisa tus prioridades y pide guía para saber cuándo decir «sí» y cuándo decir «no».
20- El Papa Francisco apuntaba que saber decir “lo siento” era una de las acciones mágicas del matrimonio. No dudes en pronunciar estas palabras sanadoras cuando ofendas a tu cónyuge o a tus hijos, por pequeña que sea la falta.
21- «El que es fiel en lo poco, también es fiel en lo mucho» (Lc 16: 10). Fomenta la confianza en tu familia cumpliendo tu palabra, incluso en las cosas pequeñas.
22- En momentos de tensión con tu pareja, recuérdalo como cuando te enamoraste de él al principio. Recuérdalo en el día de tu boda, en la luna de miel y en los momentos de alegría iniciales. Eso te aportará perspectiva.
23- Comprometerse exclusiva y definitivamente con otra persona siempre conlleva un riesgo y una apuesta valiente. ¡La gracia de Dios nos da las fuerzas para un compromiso de por vida!
24- San Mateo respondió «sí» a la sorprendente llamada de Dios. Cada día, en nuestras familias, también tenemos la oportunidad de decirle «sí» a Dios: con mayor fe, esperanza y amor.
25- Si llevas tiempo casado, ¿hay alguna pareja más joven en tu parroquia a la que puedas acompañar? Las parejas jóvenes suelen buscar guías de confianza; es una bendición mutua.
26- El matrimonio es una vocación: una llamada de Dios y un camino hacia la santidad. No es una distracción de la vida espiritual, sino el lugar donde cobra forma la relación de los esposos con Dios.
27- En la oración en familia, involucren los sentidos: enciendan una vela, contemplen arte sacro o escuchen música. Nuestra fe sacramental nos acerca a
28- ¿Tienen un trayecto largo hacia el trabajo? Aprovechen el tiempo para rezar por su familia, escuchar música edificante y prepararse en oración para el día o para el regreso a casa.
29- Hoy, en la fiesta de los arcángeles, pida su protección por su matrimonio y toda su familia. “San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla”.
30- Si una familia está centrada en Cristo, Él unificará e iluminará toda su vida. Los momentos de dolor y dificultad se vivirán en unión con la cruz del Señor.








Por Verónica López Salgado



