Category Archives: Planeando una Boda Católica

Celebración del Matrimonio dentro de la Misa

“A los novios…se les dará una catequesis sobre la doctrina del Matrimonio y la familia, del Sacramento y sus ritos, preces y lecturas, para que así puedan celebrarlo de manera consciente y fructuosa”. – Ritual del Matrimonio, no. 17

Cuando dos católicos se casan, el sacramento del matrimonio tiene lugar normalmente dentro de la Misa en virtud del vínculo que tienen todos los sacramentos con el Misterio Pascual de Cristo (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1621) y porque es en la Eucaristía donde los matrimonios católicos “se encuentran con aquel que es la fuente de su matrimonio” (USCCB, Matrimonio: el amor y la vida en el plan divino, pág. 52). Recibir la Eucaristía como su “primera comida” juntos es una hermosa expresión de la confianza de los recién casados en Dios para sostenerlos y fortalecerlos durante toda su vida.

Cuando el sacramento del matrimonio tiene lugar durante la Misa, un sacerdote (¡o un obispo!) es el celebrante principal de la ceremonia. Si otros sacerdotes o diáconos también pueden estar presentes, pueden concelebrar o asistir como es habitual en la Misa, e incluso podrían ser invitados a predicar la homilía. En muchos aspectos, una Misa de bodas es como cualquier otra Misa, pero con el añadido del Rito del Matrimonio, cuyo núcleo se encuentra en dos momentos clave: el Consentimiento que intercambian los novios y la Bendición Nupcial que se da a los recién casados. El consentimiento es “el elemento indispensable que ‘hace el matrimonio’” (Catecismo, nº 1626). En este momento, los novios son los ministros del sacramento el uno para el otro; el celebrante recibe su consentimiento en nombre de la Iglesia (ver Matrimonio: el amor y la vida en el plan divino, pág. 33). La hermosa Bendición Nupcial incluye una invocación al Espíritu Santo, al que el Catecismo describe como el “sello” de la alianza de los nuevos esposos y “la fuente siempre generosa de su amor, la fuerza con que se renovará su fidelidad” (nº 1624).

Además del Consentimiento y la Bendición Nupcial, el Rito del Matrimonio contiene otros dos elementos importantes. Antes de intercambiar los votos, a los novios se les hace una serie de preguntas, llamada la Interrogación antes del Consentimiento, para determinar que cada uno se acerca al matrimonio libremente, tiene la intención de una unión para toda la vida, y está abierto a los hijos y a criarlos “según la ley de Cristo y su Iglesia”. A continuación, tras el intercambio de votos, tiene lugar la Bendición y Entrega de Anillos. Los esposos llevarán los anillos bendecidos como signo de su alianza entre ellos y con Dios.

La estructura de la ceremonia de una boda católica dentro de la Misa se describe a continuación, con varias opciones entre paréntesis. Se anima a los novios a que colaboren con el celebrante (y quizás con el personal de la parroquia) en la elección de ciertos textos de la boda, como las lecturas de la Sagrada Escritura, las intenciones de la Oración de los Fieles y las selecciones musicales. Esto ayudará a los novios a vivir la liturgia nupcial “con mucha hondura” y “participación plena, activa y responsable”(Papa Francisco, Amoris Laetitia, nº 213; San Juan Pablo II, Familiaris Consortio, nº 67). Se debe consultar con el celebrante o su delegado sobre elementos opcionales como la entrega de la Biblia y el Rosario, y el ramo de flores para la Virgen.

A continuación, se presenta un esquema general para una Misa de boda católica en el Rito Romano Católico, basado en la nueva edición del Ritual del Matrimonio (de uso obligatorio en los Estados Unidos a partir del 30 de diciembre de 2016). Dado que hay muchas opciones para elegir y varias circunstancias que pueden afectar la planificación de una Misa de boda, es muy importante trabajar con el celebrante o su delegado en la organización de la ceremonia. Algunos detalles pueden diferir de lo que se indica a continuación. 

Ritos Iniciales

“La liturgia nupcial es un evento único, que se vive en el contexto familiar y social de una fiesta. Jesús inició sus milagros en el banquete de bodas de Caná: el vino bueno del milagro del Señor, que anima el nacimiento de una nueva familia, es el vino nuevo de la Alianza de Cristo con los hombres y mujeres de todos los tiempos” – Papa Francisco, Amoris Laetitia, nº 216.

  1. Acogida de los novios por parte del sacerdote y procesión hacia la Iglesia (la acogida puede tener lugar en la puerta de la iglesia o en el altar, según el estilo de procesión elegido)
  2. Saludo a los novios y a los fieles por parte del sacerdote

Nota: Se omite el Acto Penitencial en una ceremonia nupcial

  1. Gloria (dicho o cantado, excepto en ciertas ocasiones)
  2. Oración Colecta / Oración de apertura (seis versiones a elegir)

 

Liturgia de la Palabra

En la Liturgia de la Palabra “se resalta la importancia del Matrimonio cristiano en la historia de la salvación y sus funciones y deberes de cara a la santificación de los cónyuges y de los hijos” – Ritual del Matrimonio, nº 35.

Nota: Puede haber dos o tres lecturas más el Salmo Responsorial, y al menos una de ellas debe hablar explícitamente del matrimonio.

  1. Lectura del Antiguo Testamento (nueve opciones; si es el tiempo de Pascua, se debe elegir una lectura del Libro del Apocalipsis en su lugar)
  2. Salmo Responsorial (siete opciones; muchos compositores les han puesto música)
  3. Lectura del Nuevo Testamento (catorce opciones)
  4. Aclamación del Evangelio
  5. Evangelio (diez opciones)
  6. Homilía basada en las Escrituras, la enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio y la pareja en particular

Celebración del Matrimonio

“Hace falta destacar que esas palabras no pueden ser reducidas al presente; implican una totalidad que incluye el futuro: ‘hasta que la muerte los separe’”Papa Francisco, Amoris Laetitia, nº 214.

“El consentimiento por el que los esposos se dan y se reciben mutuamente es sellado por el mismo Dios” – Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1639.

  1. El sacerdote se dirige a los novios
  2. La Interrogación antes del Consentimiento/Escrutinio
  3. El Consentimiento (dos versiones de los votos a elegir, y los novios pueden decir las palabras ellos mismos o responder “sí quiero” a los votos planteados como una pregunta por el sacerdote)
  4. La Aceptación/Confirmación del Consentimiento por parte del sacerdote
  5. La Bendición y la Entrega de los Anillos (tres versiones de la oración a elegir)
  6. Opcional: La Bendición y Entrega de las Arras, una tradición importante en las familias hispanas y filipinas
  7. Opcional: se puede cantar un himno o canto de alabanza
  8. La Oración Universal / Oración de los Fieles (dos ejemplos proporcionados en el texto litúrgico; las parejas también pueden trabajar con el sacerdote para escribir las suyas propias)
  9. El Credo (se dice o se canta sólo si el matrimonio se celebra en determinados días)

 

Liturgia Eucarística

“Coronamiento litúrgico del rito matrimonial es la Eucaristía —sacrificio del «cuerpo entregado» y de la « sangre derramada »—, que en el consentimiento de los esposos encuentra, de alguna manera, su expresión” – San Juan Pablo II, Carta a las Familias, nº 11.

“Es…conveniente que los esposos sellen su consentimiento en darse el uno al otro mediante la ofrenda de sus propias vidas, uniéndose a la ofrenda de Cristo por su Iglesia, hecha presente en el Sacrificio Eucarístico” – Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1621.

  1. La Preparación de las Ofrendas (los novios pueden llevar el pan y el vino al altar, o se puede invitar a otra persona a hacerlo)
  2. La Plegaria Eucarística
  3. El Padre Nuestro, deteniéndose justo antes de “Líbranos…”.
  4. Opcional: Bendición e Imposición del Lazo o Velación, una tradición importante en las familias hispanas y filipinas. Esto también puede hacerse previo al Padre Nuestro, o incluso antes, según la costumbre local.
  5. La Bendición Nupcial (tres versiones a elegir)
  6. El Signo de la Paz
  7. La Sagrada Comunión (debe cantarse un canto de comunión apropiado)

Rito de Conclusión

  1. Bendición Solemne de los recién casados y de la congregación
  2. Despedida
  3. Canto de Salida/Marcha (se puede cantar un himno o tocar música instrumental)

 

Las 3 opciones para la celebración del Sacramento del Matrimonio:

  1. Celebración del Matrimonio dentro de la Misa
  2. Celebración del Matrimonio fuera de la Misa
  3. Celebración del Matrimonio entre parte católica y parte catecúmena o no cristiana

Preparar la Liturgia del Sacramento del Matrimonio

5 pasos básicos para preparar la Liturgia del Sacramento del Matrimonio

 

Paso 1: Decidir cómo van a celebrar el Sacramento del Matrimonio

Paso 2: Seleccionar la música

Paso 3: Escoger los elementos opcionales

Paso 4: Seleccionar las lecturas

Paso 5: Invitar a los ministros

 

 

Rito del Matrimonio

Paso 1 para preparar la Liturgia del Sacramento del Matrimonio:

Decidir cómo van a celebrar el Sacramento del Matrimonio

La Iglesia católica ofrece tres formas diferentes de celebrar el rito del matrimonio. Cuando dos católicos se casan, la celebración será normalmente dentro de una Misa. El segundo modo, que no incluye una Misa, se utiliza cuando un católico se casa con otro cristiano bautizado. Un tercer modo, también fuera de la Misa, se suele celebrar cuando un católico se casa con alguien que no está bautizado. La segunda y la tercera forma se estructuran en torno a la celebración de la Liturgia de la Palabra.

 

Las 3 opciones para la celebración del Sacramento del Matrimonio:

  1. Celebración del Matrimonio dentro de la Misa
  2. Celebración del Matrimonio fuera de la Misa
  3. Celebración del Matrimonio entre parte católica y parte catecúmena o no cristiana

La pareja elige una de estas opciones en función de sus circunstancias particulares en conversación con el sacerdote o diácono que será testigo del intercambio de consentimiento, a menudo llamado los votos. Cuando un diácono dirige la liturgia, lo que es cada vez más frecuente, la boda se celebra fuera de la Misa, aunque se casen dos católicos.

Seguir al Paso 2: Seleccionar la música

Proceso de Convalidación Matrimonial

¿CÓMO PODEMOS CASARNOS POR LA IGLESIA CATÓLICA?

Consulten el artículo Detalles Prácticos para ver: Principales pasos para la Preparación del Matrimonio, Documentos y requisitos, Para que el matrimonio eclesial sea válido a nivel Civil, Exámenes Médicos Prenupciales y Presupuesto para la Boda.

Somos una pareja de novios y nos queremos casar, ¿qué debemos hacer?

Ya vivimos juntos en unión libre, y nos queremos casar, ¿qué debemos hacer?

Ya nos casamos por lo civil, ¿cómo podemos recibir la bendición de la Iglesia para nuestro matrimonio?

  • ¡Felicidades! La Iglesia Católica les ofrece el proceso de convalidación que les ayudará a obtener el Sacramento del Matrimonio. A continuación, se explica el proceso. Otros artículos que los podrían ayudar son: ¿Por qué casarse?, El Compromiso.
La convalidación es el proceso de casarse por la Iglesia Católica cuando ya se casaron, pero no fue un matrimonio válido en la Iglesia. Un ejemplo común es cuando uno o dos católicos bautizados se casaron solamente por lo civil. El proceso de convalidación matrimonial es un proceso que les ayudará a convalidar su unión y recibir el Sacramento del Matrimonio por la Iglesia Católica. No es simplemente una "bendición" de una unión existente. En los ojos de la Iglesia es el comienzo del matrimonio. Requiere que se realice una nueva alianza de consentimiento libre.
El Código de Derecho Canónico de la Iglesia normalmente requiere que los católicos romanos bautizados se casen ante un sacerdote o diácono dentro de una Iglesia Católica. A menos que hayan recibido una “dispensa de la forma canónica”, los católicos que intercambian sus votos en presencia de ministros de otras tradiciones religiosas o funcionarios civiles no se consideran válidamente casados en la Iglesia Católica. Por lo cual, la Iglesia Católica les exhorta e invita a darle un nuevo sentido a sus vidas al aceptar la vocación del sacramento del matrimonio.
Tengan en cuenta que la forma canónica de matrimonio se requiere solo cuando el matrimonio involucra al menos una persona católica. Si su matrimonio se formó entre dos no católicos y, en consecuencia, se celebró fuera de una ceremonia católica, no necesitan buscar la convalidación, incluso cuando una o ambas personas estén ingresando a la Iglesia. El matrimonio se considera válido ya que el formulario era apropiado para su estado en ese momento.
Al igual que con la preparación del matrimonio, algunos de los detalles ceremoniales dependerán de la pareja individual. Pero una convalidación es una verdadera celebración del matrimonio, por lo tanto, sigue el Ritual del Matrimonio de la Iglesia Católica. Ya sea que el rito se lleve a cabo dentro o fuera de la Misa, incluye una Liturgia de la Palabra (lectura de las Escrituras y homilía), Oraciones de los Fieles, el Rito del Matrimonio, Padre Nuestro, Bendición Nupcial y Bendición Final y Despedida. Las convalidaciones suelen ser mucho más sencillas que otras bodas en cuanto a los demás detalles ceremoniales (número de asistentes, vestimenta, música, etc.), pero debe haber al menos dos testigos además del sacerdote o diácono.
  1. Contacten a su parroquia local y hagan una cita con su párroco o su delegado para discutir situación y determinar qué se debe hacer.
  2. Obtengan una copia reciente del certificado de bautismo católico para ambos. Haga esa solicitud a la parroquia donde cada persona fue bautizada. Si la parroquia ya no existe o los registros de bautismo no están disponibles, comuníquese con la oficina de la Cancillería de esa diócesis católica para obtener ayuda.
  3. Comiencen a recopilar toda la documentación necesaria para la investigación prenupcial.
  4. Participen en sesiones formativas con una pareja de mentores, sacerdote o diácono en la parroquia para prepararlos para el matrimonio sacramental; tomen una clase de planificación familiar natural (Buscar una clase local).
  5. Si hay un matrimonio católico anterior para cualquiera de las partes, busque una declaración de nulidad de la Iglesia siguiendo las recomendaciones de su párroco o delegado.
  6. Como parte de sus sesiones formativas, se le puede pedir que complete un inventario pre matrimonial para identificar las fortalezas y áreas de crecimiento en la relación.
  7. Si están casados civilmente por dos años o menos, se recomienda asistir a un programa parroquial o diocesano de preparación para el matrimonio. Cada diócesis tiene normas distintas sobre esto. Si se ha casado anteriormente, hay que platicar con el sacerdote o su delegado las opciones de preparación especializada.
  8. Si están casados civilmente o viven en unión libre por más de dos años, es muy recomendable que asistan a un fin de semana o evento de enriquecimiento matrimonial. Cada diócesis tiene normas distintas sobre esto.
  9. Determinen la fecha y el tipo de ceremonia más adecuado. Para dos católicos, se sugiere una Misa nupcial para que la primera comida compartida por los novios sea la Eucaristía, fuente y cumbre de nuestra fe. Planifiquen una reunión o fiesta familiar en seguida del servicio litúrgico para celebrar el matrimonio por parte de la Iglesia.
  10. Celebren el Sacramento de la Reconciliación y participen activamente en su comunidad parroquial.
Si existe un matrimonio católico anterior para cualquiera de los dos cónyuges, es necesario que la Iglesia Católica haya emitido una declaración de nulidad (también llamada anulación) del matrimonio anterior o que el cónyuge de la unión anterior haya fallecido para así poder casarse por la Iglesia.

Nota: Este texto es una descripción básica del proceso de convalidación matrimonial. Es basado en el contexto de los Estados Unidos. Debido a que la situación de cada pareja es única y el proceso puede variar de una parroquia a otra, de una diócesis a otra y de un país a otro, las personas interesadas en casarse en la Iglesia Católica, obtener una convalidación matrimonial y/o una declaración de nulidad deben hablar primero con su párroco para obtener orientación personal y específica.

Segundos Matrimonios

¿Cuándo se puede casar por segunda vez un(a) católico(a)?

Para casarse en la Iglesia católica, una persona católica tiene que estar en un estado de libertad para contraer el matrimonio. Hay que consultar con un sacerdote sobre su caso específico. Algunos ejemplos comunes de posibles segundos matrimonios serían:

  • Cuando un viudo o viuda, constituye una nueva pareja y desea casarse con ella.
  • Cuando una persona o las dos, estuvieron casadas solamente por vínculo civil (no sacramental) y disolvieron su vínculo anterior mediante un divorcio, y ahora contraerán matrimonio eclesiástico (sacramental).
  • Cuando una persona de la pareja o los dos, que estuvo casada por la Iglesia, obtuvo la anulación eclesiástica (a través de un tribunal de la Iglesia) del vínculo matrimonial que tenía con una pareja anterior, y desea ahora hacer de su nueva relación un sacramento.
  • Cuando una persona de otra religión cristiana o de otro culto ha disuelto su vínculo anterior ante un tribunal de la Iglesia y desea ahora contraer matrimonio sacramental con una persona católica en estado de libertad.

¿Los divorciados se pueden volver a casar en un templo parroquial?

El divorcio como tal no existe en el concepto de matrimonio de la Iglesia Católica puesto que el vínculo que une a los esposos es indisoluble, como es irrompible el amor de Jesús por la humanidad y su Iglesia, que el sacramento del matrimonio representa. Lo único que hace que una relación matrimonial-sacramental anterior quede disuelta es que la misma Iglesia pueda probar que, por unas circunstancias claras, el vínculo anterior no fue nunca un matrimonio como tal (Véase Declaración de Nulidad). En estos casos el proceso es conocido como “anulación” o “declaración de nulidad/invalidez” y permite que las personas de este vínculo disuelto puedan casarse de nuevo, de forma válida con una pareja diferente.

El divorcio es un proceso civil que se lleva acabo frente a un tribunal civil y disuelve sólo el vínculo civil que unió a una pareja.

¿Qué es una Convalidación o bendición nupcial?

La convalidación es el proceso de casarse por la Iglesia Católica cuando ya se casaron, pero no fue un matrimonio válido en la Iglesia. Un ejemplo común es cuando uno o dos católicos bautizados se casaron solamente por lo civil. El proceso de convalidación matrimonial es un proceso que les ayudará a convalidar su unión y recibir el Sacramento del Matrimonio por la Iglesia Católica. No es simplemente una “bendición” de una unión existente. En los ojos de la Iglesia es el comienzo del matrimonio. Requiere que se realice una nueva alianza de consentimiento libre.

Para más información lean este artículo: Proceso de Convalidación Matrimonial

Recomendaciones

No se pueden predecir todos los problemas que pueden surgir durante un segundo matrimonio. Los segundos matrimonios implican realidades y ajustes muy diferentes a los matrimonios por primera vez, sobre todo cuando hay hijos de por medio (Véase Hijos propios e hijos de mi pareja).

Si el anterior cónyuge y los hijos viven en otro país, es especialmente importante preguntar qué apoyo tienen. Muchas veces el divorcio civil, especialmente si se obtiene aquí, no enfatiza adecuadamente estos asuntos. La Iglesia tiene una responsabilidad particular de ver que la gente no sea forzada a la pobreza debido al abandono de un ex cónyuge: La Iglesia establece que los padres tienen la responsabilidad de proveer una educación católica a su descendencia. Esto se aplica para niños y niñas nacidos de cualquier unión, puesto que es una responsabilidad paterna.

Cursos importantes:

Muchas diócesis recomiendan que la pareja tome el inventario prematrimonial FOCCUS (Véase Inventario Pre-Caná) y asistan a un encuentro pre-matrimonial especial u otro programa de preparación matrimonial que se les indique, aparte de la preparación que el Sacerdote, Diácono o persona encargada hará con ellos.

Documentos necesarios:

  • Certificado de Bautismo católico recién emitido (dentro de los últimos seis meses) con todas las anotaciones apropiadas, incluida la fecha y el lugar de la Confirmación.
  • Certificados de Primera Comunión y Confirmación (Fotocopias pueden ser suficientes. En algunos países, la comunión y la confirmación aparecen anotadas en el certificado de Bautismo).
  • El no-católico deberá traer algún record o información que compruebe su bautismo cristiano; dos testigos confiables (de preferencia padres, hermanos o hermanas) por cada uno de los que van a casarse.
  • Si el no-católico estuvo casado antes por un matrimonio de su Iglesia, la Iglesia reconoce la importancia de dicha unión y pide se haga una especie de disolución eclesial de dicho vínculo previo, ante un tribunal de la Iglesia. Consulten con el sacerdote de su parroquia sobre esto.
  • Si alguna de las partes es viudo(a), deberá presentar un certificado de defunción del anterior esposo o esposa.
  • En caso de haber recibido una anulación de un vinculo previo, el decreto de nulidad.
  • Una licencia de matrimonio emitida por el estado.

Otros artículos relacionados: Proceso de Convalidación Matrimonial, Declaración de Nulidad, Planeando una Boda Católica

 

Nota: Este texto es una descripción básica de los segundos matrimonios. Es basado en el contexto de los Estados Unidos. Debido a que la situación de cada pareja es única y el proceso puede variar de una parroquia a otra, de una diócesis a otra y de un país a otro, las personas interesadas en casarse en la Iglesia Católica, obtener una convalidación matrimonial y/o una declaración de nulidad deben hablar primero con su párroco para obtener orientación personal y específica.

Lecturas bíblicas para la liturgia nupcial

Lecturas de la Sagrada Escritura para la liturgia nupcial

Las lecturas en la liturgia de una boda católica son una proclamación de la Palabra de Dios y de la fe de la Iglesia sobre el matrimonio. Por esta razón, se limitan a lecturas de la Sagrada Escritura (la Biblia). Hay nueve opciones para la primera lectura del Antiguo Testamento, catorce opciones para la segunda lectura del Nuevo Testamento y diez opciones para el Evangelio. Se elige una de cada una de estas categorías.

Puede resultarle útil reflexionar en oración sobre cada lectura y elegir las que hablan de sus esperanzas y sueños para su matrimonio cristiano. Los enlaces que aparecen a continuación incluyen las opciones de lectura en su totalidad, así como los comentarios para proporcionar algo de contexto y destacar los temas clave de cada lectura.

Opciones para las lecturas de una Boda Católica:

Lecturas del Antiguo Testamento

Salmos Responsoriales

Lecturas del Nuevo Testamento

Lecturas de los Evangelios

Para más información sobre cómo se utilizan la Sagrada Escritura durante la Misa, visite este artículo sobre la escucha de la Palabra de Dios o la página de Liturgia en el sitio web de la USCCB.

Información y ayuda a matrimonios

Contacte a las Oficinas de Matrimonio y Vida Familiar de su diócesis. Ellos le informarán sobre recursos y programas que se estén ofreciendo en su región. En la página For Your Marriage de la USCCB puede encontrar un directorio de las oficinas de Matrimonio y Vida Familiar. La lista de todas las diócesis de los Estados Unidos y su información de contacto está disponible en la página de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB)

Talleres y recursos de crecimiento en pareja

  • Para aprender técnicas de resolución de conflictos se recomiendan los siguientes talleres:

Comunicación Activa de Active Relationship Center.
Habilidades para Familias Saludables de Family Wellness Association.

  • Otros talleres y artículos para mejorar la comunicación en la pareja se encuentran disponibles en:

Kelly Simpson: https://www.activerelationships.com/spanish-speaking_comm.php
The Granato Group: https://www.fitrelationship.com/

Para parejas y familias víctimas de adicciones

Para víctimas de violencia doméstica

Retiros y programas de asistencia a matrimonios

Diferentes diócesis de Estados Unidos ofrecen programas específicos de ayuda a las parejas de matrimonios. Infórmese con ellos en las Oficinas de Vida Familiar de su diócesis o a través de su párroco local. Los siguientes son programas ofrecidos a nivel nacional o regional:

Para preparación al matrimonio

  • Cada diócesis ofrece un programa obligatorio de preparación al matrimonio y cuyo certificado es indispensable para la celebración del sacramento. Su párroco le informará sobre él.
  • Programas complementarios: Programa Foccus y Catholic Engaged Encounter. Consulte también el test para saber si ya están listos como pareja en Inventario Pre-Caná y Respuestas al Inventario.
  • Para preparar la boda y evaluar los gastos lee Gastos de la Boda/Bodas Sencillas.

Apoyo de la Iglesia a separados y divorciados:

Manejo de las finanzas

Por Cinthya Arcega de Montalvo

Es probable que el tema de las finanzas te haga pensar en todos los gastos y compromisos económicos que tú y tu pareja tienen en estos momentos, y que esto te produzca hasta escalofríos. Estás en el proceso de unir tu vida al ser amado y esto incluye los bienes, las entradas y las deudas que los dos tienen.

Por eso es muy importante que aborden con objetividad y seriedad este tema, no sólo para ver cuánto se pueden gastar en la boda, sino, sobre todo, para que examinen realmente con cuánto cuentan para mantenerse. No es preciso ser rico para casarse, pero sí es importante contar con lo mínimo indispensable para vivir.

El manejo del dinero, es un tema que desde un principio debe quedar bien claro, porque al pasar el tiempo las parejas comienza a tener problemas, no por cuánto gastan, sino por quién gasta el dinero y cómo lo gasta. Los dos deben trabajar juntos en elaborar un presupuesto, y posteriormente tomar la decisión de quién será el responsable de llevar las cuentas, o cómo se dividirán la administración, si lo prefieren así.

Para más detalles sobre un presupuesto para la boda consulten: Gastos para la Boda

Otros aportes al tema los encontrarán en Las soluciones que buscas, Las finanzas: Presupuesto Familiar.

Detalles prácticos

Cinthya Arcega de Montalvo

Esperamos que al llegar a este punto, tú y tu pareja hayan seguido todas las recomendaciones para prepararse como personas y como pareja a la maravillosa pero comprometedora acción de dar la vida por el otro (Véase “¿Cómo sé si el matrimonio es para mí?” y “¿Somos compatibles?“). Y eso es sin duda lo más importante. Sin embargo, vale la pena también preparar bien el rito y los festejos con los cuales celebrarán ese momento sagrado en que comenzarán su entrega mutua. Por eso aquí tenemos algunas recomendaciones que les pueden ser muy útiles:

Principales pasos para la Preparación del Matrimonio

  • Hagan una cita con el sacerdote de la parroquia de la novia, o donde desean casarse, lo antes posible. Con él establecerán las fechas para su curso de preparación pre-matrimonial y recibirán información general.
  • Aparten la fecha de la boda en el templo con 6 meses de anticipación, por lo menos. Consulten este artículo para entender por qué tiene que ser un templo (y no la playa o algún parque).
  • Asistan al Curso de preparación Matrimonial, en los lugares y fecha que el sacerdote o el diácono de la parroquia les haya indicado. Generalmente este curso se desarrolla en dos etapas, con tres meses de distancia entre ellos, para que la pareja tenga tiempo de reflexionar sobre los temas presentados.
  • El curso de preparación matrimonial lo ofrece la Iglesia y es la ocasión para que la pareja dialogue sobre temas importantes y conozca mejor la naturaleza del sacramento del matrimonio.
  • Los cursos pre- matrimoniales tienen distintos nombres, según la diócesis donde se van a casar. Algunos de ellos son: Cursos Prematrimoniales, FOCUS, “El rito del matrimonio, sacramento y vocación”, “Pre-Cana.
  • También pueden realizar por su propia cuenta un  “inventario prematrimonial”, que les servirá de ayuda y base para evaluar su relación de pareja y saber en qué deben aún dialogar o prepararse. Para efectuarlo, entren a las siguientes conexiones: Inventario pre-matrimonial y después confronten sus respuestas con “Respuestas inventario pre-matrimonial.”
  • Preparen juntos las citas bíblicas y seleccionen la música que les gustaría para su celebración Eucarística.
  • Decidan cuáles símbolos opcionales quieren incluir: “Opciones para la liturgia de matrimonios

Documentos y requisitos

Preparen los siguientes documentos y preséntelos al sacerdote:

  • Certificado de bautizo actualizado (reciente, menos de 6 meses).
  • Certificado de confirmación (En algunas parroquias de algunos países, viene mencionado en el certificado de Bautismo).
  • En caso de estar ya casados por lo civil, presentar el certificado de la corte.
  • Si han tenido un matrimonio previo, con otra persona, por lo civil, deben presentar acta civil de matrimonio y acta de divorcio.
  • Si han enviudado deben presentar acta de defunción del cónyuge.
  • Si alguno de los dos estuvo antes casado por la Iglesia, deben presentar acta de anulación matrimonial, y acta de divorcio.
  • Si no están casados por lo civil, presentar licencia de la corte (“marriage license”). En los Estados Unidos no es necesario casarse por lo civil antes de la boda religiosa. La boda religiosa cuenta para las dos.
  • Certificado de que ya asistieron al curso de preparación al matrimonio. Las pláticas prematrimoniales son validas por un año.
  • Si van a casarse en una parroquia diferente a aquella a la cual pertenece la novia, necesitan obtener una carta del sacerdote de la parroquia donde se van a casar. En dicha carta debe de establecerse la fecha en la que contraerán nupcias matrimoniales y el nombre de los  contrayentes y la petición del sacerdote de ser aceptado como ministro autorizado por la Iglesia. Esa carta se presenta a la diócesis o al lugar donde el sacerdote les recomiende entregarla. También deberá tener el membrete con letra visible para facilitar o agilizar el correo fuera de los E.E.U.U.

Para que el matrimonio eclesial sea válido a nivel Civil

  • Llenar la forma titulada licencia de matrimonio (marriage license)
  • Presentar una identificación actualizada con fotografía (ID)
  • Elegir el lugar donde contraerán matrimonio ya sea una Capilla Ecuménica o un Templo Religioso.
  • Entregar la licencia de matrimonio al que oficia el matrimonio eclesial. Les pedirá firmarla el día de la boda y se encargará de mandarla a la corte local.

Exámenes Médicos Prenupciales

En la mayoría de los condados de los E.E.U.U. no es necesario realizarse exámenes de sangre para tener el conocimiento de la salud de uno mismo o la pareja, pero como recomendación y consejo es importante que tú y tu pareja se realicen los exámenes médicos que aquí anotamos, por lo menos dos semanas antes de que se lleve a cabo la boda. Estos análisis prenupciales se hacen con la finalidad de que los dos conozcan cómo esta la salud de su pareja y para saber si alguno de los contrayentes padece alguna enfermedad que represente un impedimento para la procreación o la salud y bienestar del matrimonio. En los exámenes se determina lo siguiente:

  • Tipo de sangre y si se tiene compatibilidad con la pareja, pues de lo contrario los problemas se podrán presentar al momento en el que decidan procrear.
  • Detectar infecciones virales.
  • Saber si existe alcoholismo, drogadicción, impotencia o enfermedades venéreas, incluido el VIH o SIDA, así como enfermedades crónicas o contagiosas que sean incurables o hereditarias.

Presupuesto para la Boda

Al contraer matrimonio, ya sea civil o religioso se debe realizar un presupuesto de boda, tomando en cuenta que lo importante es el valor que tú le des a tu matrimonio, no qué tan grande o lujosa sea tu fiesta de boda. Crea un presupuesto de boda para que tengas una guía amplia y detallada de los artículos y símbolos que desees incluir en tu boda. También puedes ver Bodas Sencillas, para ayudarte a decidir sobre la forma en que les conviene festejar este bello acontecimiento.

Los testimonios de las siguientes parejas sobre su proceso de preparación a la boda pueden darte ideas importantes:

¿Dónde se puede celebrar el Sacramento del Matrimonio?

¿Nos podemos casar en un parque o en la playa?

Hoy en día, muchas parejas sueñan con casarse en un lugar exótico: una playa, un escenario natural elaborado, una ciudad ajena a sus vidas cotidianas. Esto se conoce como “bodas de destino” y su práctica se hace cada vez más popular entre parejas de novios. Sin embargo, para nosotros, los católicos, y según las enseñanzas de nuestra Iglesia, las bodas de destino no son una posibilidad. Tampoco se puede tener una boda católica en un parque, ya que el templo parroquial es el lugar apropiado para la celebración del matrimonio.

¿Por qué hay que casarnos en la parroquia?

El templo parroquial es un espacio sagrado donde contamos con la presencia real, sacramentada, viva y presente de Nuestro Señor Jesucristo en el Tabernáculo. Recordemos también que fue en la iglesia donde fuimos recibidos como hijos de Dios en la comunidad de fe a través del bautismo, donde recibimos por primera vez el cuerpo y la sangre del Señor y donde fuimos confirmados en nuestra fe. Los Sacramentos son signos y símbolos del amor infinito de Dios, y nos ayudan crecer en madurez espiritual. En fin, todas nuestras grandes alianzas y experiencias de fe ocurrieron dentro del templo parroquial y por ello es justamente allí donde debemos celebrar este evento único en la vida. Un evento en el cual contraeremos una alianza de amor de por vida con nuestra pareja y con Dios: nuestro matrimonio. El matrimonio es un sacramento, o sea, un signo visible de la gracia de Dios que es invisible en el cual Dios sella la pareja con su amor, su gracia y su presencia, que será la roca firme que sustentará el matrimonio.  

Es esta gracia divina que se recibe en el Sacramento del Matrimonio la que ayudará a pareja en los momentos difíciles a superar las pruebas que trae la vida. Es la presencia de Dios, quien es el amor mismo, la que ayudará a la pareja a mantener viva la llama de su amor, a amarse como Dios ama, buscando siempre el bien del ser amado, aun en los momentos en los que se “termina la luna de miel”. Los ayudará a crecer en perdón, humildad, respeto, responsabilidad, confianza, y más. Por ello, debemos celebrar nuestra boda en el templo parroquial, pues la celebración del Sacramento es un evento sagrado y, por lo tanto, infinitamente más importante que cualquier otro escenario, por más hermoso e impresionante que este sea.

Poner el sacramento encima de la fiesta

Por este motivo, la Iglesia no autoriza la celebración de un matrimonio sacramental fuera del recinto santo del templo parroquial. Exhortamos a todas las parejas comprometidas a que planeen el lugar de su recepción (la cual sí puede ser en la playa o cualquier otro lugar exótico) alrededor de la iglesia, y no la celebración del matrimonio en la iglesia alrededor de su lugar predilecto para la recepción. Es importante que la pareja tenga sus prioridades en orden y no pierda la perspectiva de lo que es realmente importante, ya que sin duda recibir el sacramento es supremamente más importante que cualquier fiesta.

Casarse en la iglesia es crucial para el éxito del matrimonio ya que para recibir el sacramento la Iglesia nos pide que recibamos una buena preparación matrimonial. Este requisito no está diseñado para hacerle el proceso difícil a la pareja. Más bien, la Iglesia en su sabiduría y su amor por sus hijos, exige una preparación matrimonial para que la pareja tenga un concepto claro de la alianza indisoluble a la cual se comprometen. También se requiere esta preparación ya que está comprobado que las parejas que lo reciben (a través de un sólido curso pre-matrimonial y un inventario matrimonial) perciben una reducción de 50% en la incidencia de divorcio. Adicionalmente, las parejas que abrazan un método de planificación familiar natural en su vida matrimonial reducen el índice de divorcio a menos del 5%, lo cual podemos considerar como un “seguro matrimonial”.

Recordemos, como hemos compartido en otros artículos, que la boda es un día, pero el matrimonio es para toda la vida. Es después de la boda, cuando se consuma el matrimonio en el acto íntimo que comienza el camino del matrimonio. Un camino que es mucho más hermoso, pleno y seguro cuando lo caminamos de la mano de Dios.