Category Archives: Planeando una Boda Católica

Segundos Matrimonios

¿Cuándo se puede casar por segunda vez un(a) católico(a)?

Para casarse en la Iglesia católica, una persona católica tiene que estar en un estado de libertad para contraer el matrimonio. Hay que consultar con un sacerdote sobre su caso específico. Algunos ejemplos comunes de posibles segundos matrimonios serían:

  • Cuando un viudo o viuda, constituye una nueva pareja y desea casarse con ella.
  • Cuando una persona o las dos, estuvieron casadas solamente por vínculo civil (no sacramental) y disolvieron su vínculo anterior mediante un divorcio, y ahora contraerán matrimonio eclesiástico (sacramental).
  • Cuando una persona de la pareja o los dos, que estuvo casada por la Iglesia, obtuvo la anulación eclesiástica (a través de un tribunal de la Iglesia) del vínculo matrimonial que tenía con una pareja anterior, y desea ahora hacer de su nueva relación un sacramento.
  • Cuando una persona de otra religión cristiana o de otro culto ha disuelto su vínculo anterior ante un tribunal de la Iglesia y desea ahora contraer matrimonio sacramental con una persona católica en estado de libertad.

¿Los divorciados se pueden volver a casar en un templo parroquial?

El divorcio como tal no existe en el concepto de matrimonio de la Iglesia Católica puesto que el vínculo que une a los esposos es indisoluble, como es irrompible el amor de Jesús por la humanidad y su Iglesia, que el sacramento del matrimonio representa. Lo único que hace que una relación matrimonial-sacramental anterior quede disuelta es que la misma Iglesia pueda probar que, por unas circunstancias claras, el vínculo anterior no fue nunca un matrimonio como tal (Véase Declaración de Nulidad). En estos casos el proceso es conocido como “anulación” o “declaración de nulidad/invalidez” y permite que las personas de este vínculo disuelto puedan casarse de nuevo, de forma válida con una pareja diferente.

El divorcio es un proceso civil que se lleva acabo frente a un tribunal civil y disuelve sólo el vínculo civil que unió a una pareja.

¿Qué es una Convalidación o bendición nupcial?

La convalidación es el proceso de casarse por la Iglesia Católica cuando ya se casaron, pero no fue un matrimonio válido en la Iglesia. Un ejemplo común es cuando uno o dos católicos bautizados se casaron solamente por lo civil. El proceso de convalidación matrimonial es un proceso que les ayudará a convalidar su unión y recibir el Sacramento del Matrimonio por la Iglesia Católica. No es simplemente una “bendición” de una unión existente. En los ojos de la Iglesia es el comienzo del matrimonio. Requiere que se realice una nueva alianza de consentimiento libre.

Para más información lean este artículo: Proceso de Convalidación Matrimonial

Recomendaciones

No se pueden predecir todos los problemas que pueden surgir durante un segundo matrimonio. Los segundos matrimonios implican realidades y ajustes muy diferentes a los matrimonios por primera vez, sobre todo cuando hay hijos de por medio (Véase Hijos propios e hijos de mi pareja).

Si el anterior cónyuge y los hijos viven en otro país, es especialmente importante preguntar qué apoyo tienen. Muchas veces el divorcio civil, especialmente si se obtiene aquí, no enfatiza adecuadamente estos asuntos. La Iglesia tiene una responsabilidad particular de ver que la gente no sea forzada a la pobreza debido al abandono de un ex cónyuge: La Iglesia establece que los padres tienen la responsabilidad de proveer una educación católica a su descendencia. Esto se aplica para niños y niñas nacidos de cualquier unión, puesto que es una responsabilidad paterna.

Cursos importantes:

Muchas diócesis recomiendan que la pareja tome el inventario prematrimonial FOCCUS (Véase Inventario Pre-Caná) y asistan a un encuentro pre-matrimonial especial u otro programa de preparación matrimonial que se les indique, aparte de la preparación que el Sacerdote, Diácono o persona encargada hará con ellos.

Documentos necesarios:

  • Certificado de Bautismo católico recién emitido (dentro de los últimos seis meses) con todas las anotaciones apropiadas, incluida la fecha y el lugar de la Confirmación.
  • Certificados de Primera Comunión y Confirmación (Fotocopias pueden ser suficientes. En algunos países, la comunión y la confirmación aparecen anotadas en el certificado de Bautismo).
  • El no-católico deberá traer algún record o información que compruebe su bautismo cristiano; dos testigos confiables (de preferencia padres, hermanos o hermanas) por cada uno de los que van a casarse.
  • Si el no-católico estuvo casado antes por un matrimonio de su Iglesia, la Iglesia reconoce la importancia de dicha unión y pide se haga una especie de disolución eclesial de dicho vínculo previo, ante un tribunal de la Iglesia. Consulten con el sacerdote de su parroquia sobre esto.
  • Si alguna de las partes es viudo(a), deberá presentar un certificado de defunción del anterior esposo o esposa.
  • En caso de haber recibido una anulación de un vinculo previo, el decreto de nulidad.
  • Una licencia de matrimonio emitida por el estado.

Otros artículos relacionados: Proceso de Convalidación Matrimonial, Declaración de Nulidad, Planeando una Boda Católica

 

Nota: Este texto es una descripción básica de los segundos matrimonios. Es basado en el contexto de los Estados Unidos. Debido a que la situación de cada pareja es única y el proceso puede variar de una parroquia a otra, de una diócesis a otra y de un país a otro, las personas interesadas en casarse en la Iglesia Católica, obtener una convalidación matrimonial y/o una declaración de nulidad deben hablar primero con su párroco para obtener orientación personal y específica.

Lecturas bíblicas para la liturgia nupcial

Lecturas de la Sagrada Escritura para la liturgia nupcial

Las lecturas en la liturgia de una boda católica son una proclamación de la Palabra de Dios y de la fe de la Iglesia sobre el matrimonio. Por esta razón, se limitan a lecturas de la Sagrada Escritura (la Biblia). Hay nueve opciones para la primera lectura del Antiguo Testamento, catorce opciones para la segunda lectura del Nuevo Testamento y diez opciones para el Evangelio. Se elige una de cada una de estas categorías.

Puede resultarle útil reflexionar en oración sobre cada lectura y elegir las que hablan de sus esperanzas y sueños para su matrimonio cristiano. Los enlaces que aparecen a continuación incluyen las opciones de lectura en su totalidad, así como los comentarios para proporcionar algo de contexto y destacar los temas clave de cada lectura.

Opciones para las lecturas de una Boda Católica:

Lecturas del Antiguo Testamento

Salmos Responsoriales

Lecturas del Nuevo Testamento

Lecturas de los Evangelios

Para más información sobre cómo se utilizan la Sagrada Escritura durante la Misa, visite este artículo sobre la escucha de la Palabra de Dios o la página de Liturgia en el sitio web de la USCCB.

Información y ayuda a matrimonios

Contacte a las Oficinas de Vida Familiar de su diócesis (Family Life Office). Ellos le informarán sobre recursos y programas que se estén ofreciendo en tu región. La lista de diócesis de los Estados Unidos y su información de contacto está disponible en la página de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB).

Talleres y recursos de crecimiento en pareja

  • Para aprender técnicas de resolución de conflictos se recomiendan los siguientes talleres:

Comunicación Activa de Active Relationship Center.
Habilidades para Familias Saludables de Family Wellness Association.

  • Otros talleres y artículos para mejorar la comunicación en la pareja se encuentran disponibles en:

Kelly Simpson: https://www.activerelationships.com/spanish-speaking_comm.php
The Granato Group: https://www.fitrelationship.com/

Para parejas y familias víctimas de adicciones

  • Apoyo a cónyuges e hijos de alcohólicos: www.nami.org/español y www.al-non.alateen.org/spanish/meetingsp.html
  • Para evaluar el abuso o dependencia al alcohol visite Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo en https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000944.htm.
  • Grupos de apoyo para Alcohólicos Anónimos (AA) en tu área en www.aa.org/lang/sp/meeting_finder.cfm?origpage=29, llame al (212) 870-3400 o escriba a A.A. World Services, Inc., P.O. Box 459. New York, NY 10163.
  • Información sobre abuso de sustancias en www.findtreatment.samov/images/loc_short.pdf.
  • Recomendaciones para tratar la adicción a la pornografía en www.teologoresponde.com. También sugerimos el libro de Narciso Irala S.J. “Control Cerebral y Emocional” (1978) y del Rev. Miguel Ángel Fuentes “La Trampa Rota” (2008).

Para víctimas de violencia doméstica

Retiros y programas de asistencia a matrimonios

Diferentes diócesis de Estados Unidos ofrecen programas específicos de ayuda a las parejas de matrimonios. Infórmese con ellos en las Oficinas de Vida Familiar de su diócesis o a través de su párroco local. Los siguientes son programas ofrecidos a nivel nacional o regional:

Para preparación al matrimonio

  • Cada diócesis ofrece un programa obligatorio de preparación al matrimonio y cuyo certificado es indispensable para la celebración del sacramento. Su párroco le informará sobre él.
  • Programas complementarios: Programa Foccus y Catholic Engaged Encounter. Consulte también el test para saber si ya están listos como pareja en Inventario Pre-Caná y Respuestas al Inventario.
  • Para preparar la boda y evaluar los gastos lee Gastos de la Boda/Bodas Sencillas.

Apoyo de la Iglesia a separados y divorciados:

Manejo de las finanzas

Por Cinthya Arcega de Montalvo

Es probable que el tema de las finanzas te haga pensar en todos los gastos y compromisos económicos que tú y tu pareja tienen en estos momentos, y que esto te produzca hasta escalofríos. Estás en el proceso de unir tu vida al ser amado y esto incluye los bienes, las entradas y las deudas que los dos tienen.

Por eso es muy importante que aborden con objetividad y seriedad este tema, no sólo para ver cuánto se pueden gastar en la boda, sino, sobre todo, para que examinen realmente con cuánto cuentan para mantenerse. No es preciso ser rico para casarse, pero sí es importante contar con lo mínimo indispensable para vivir.

El manejo del dinero, es un tema que desde un principio debe quedar bien claro, porque al pasar el tiempo las parejas comienza a tener problemas, no por cuánto gastan, sino por quién gasta el dinero y cómo lo gasta. Los dos deben trabajar juntos en elaborar un presupuesto, y posteriormente tomar la decisión de quién será el responsable de llevar las cuentas, o cómo se dividirán la administración, si lo prefieren así.

Para más detalles sobre un presupuesto para la boda consulten: Gastos para la Boda

Otros aportes al tema los encontrarán en Las soluciones que buscas, Las finanzas: Presupuesto Familiar.

Detalles prácticos

Cinthya Arcega de Montalvo

Esperamos que al llegar a este punto, tú y tu pareja hayan seguido todas las recomendaciones para prepararse como personas y como pareja a la maravillosa pero comprometedora acción de dar la vida por el otro (Véase “¿Cómo sé si el matrimonio es para mí?” y “¿Somos compatibles?“). Y eso es sin duda lo más importante. Sin embargo, vale la pena también preparar bien el rito y los festejos con los cuales celebrarán ese momento sagrado en que comenzarán su entrega mutua. Por eso aquí tenemos algunas recomendaciones que les pueden ser muy útiles:

Principales pasos para la Preparación del Matrimonio

  • Hagan una cita con el sacerdote de la parroquia de la novia, o donde desean casarse, lo antes posible. Con él establecerán las fechas para su curso de preparación pre-matrimonial y recibirán información general.
  • Aparten la fecha de la boda en el templo con 6 meses de anticipación, por lo menos. Consulten este artículo para entender por qué tiene que ser un templo (y no la playa o algún parque).
  • Asistan al Curso de preparación Matrimonial, en los lugares y fecha que el sacerdote o el diácono de la parroquia les haya indicado. Generalmente este curso se desarrolla en dos etapas, con tres meses de distancia entre ellos, para que la pareja tenga tiempo de reflexionar sobre los temas presentados.
  • El curso de preparación matrimonial lo ofrece la Iglesia y es la ocasión para que la pareja dialogue sobre temas importantes y conozca mejor la naturaleza del sacramento del matrimonio.
  • Los cursos pre- matrimoniales tienen distintos nombres, según la diócesis donde se van a casar. Algunos de ellos son: Cursos Prematrimoniales, FOCUS, “El rito del matrimonio, sacramento y vocación”, “Pre-Cana.
  • También pueden realizar por su propia cuenta un  “inventario prematrimonial”, que les servirá de ayuda y base para evaluar su relación de pareja y saber en qué deben aún dialogar o prepararse. Para efectuarlo, entren a las siguientes conexiones: Inventario pre-matrimonial y después confronten sus respuestas con “Respuestas inventario pre-matrimonial.”
  • Preparen juntos las citas bíblicas y seleccionen la música que les gustaría para su celebración Eucarística.
  • Decidan cuáles símbolos opcionales quieren incluir: “Opciones para la liturgia de matrimonios

Documentos y requisitos

Preparen los siguientes documentos y preséntelos al sacerdote:

  • Certificado de bautizo actualizado (reciente, menos de 6 meses).
  • Certificado de confirmación (En algunas parroquias de algunos países, viene mencionado en el certificado de Bautismo).
  • En caso de estar ya casados por lo civil, presentar el certificado de la corte.
  • Si han tenido un matrimonio previo, con otra persona, por lo civil, deben presentar acta civil de matrimonio y acta de divorcio.
  • Si han enviudado deben presentar acta de defunción del cónyuge.
  • Si alguno de los dos estuvo antes casado por la Iglesia, deben presentar acta de anulación matrimonial, y acta de divorcio.
  • Si no están casados por lo civil, presentar licencia de la corte (“marriage license”). En los Estados Unidos no es necesario casarse por lo civil antes de la boda religiosa. La boda religiosa cuenta para las dos.
  • Certificado de que ya asistieron al curso de preparación al matrimonio. Las pláticas prematrimoniales son validas por un año.
  • Si van a casarse en una parroquia diferente a aquella a la cual pertenece la novia, necesitan obtener una carta del sacerdote de la parroquia donde se van a casar. En dicha carta debe de establecerse la fecha en la que contraerán nupcias matrimoniales y el nombre de los  contrayentes y la petición del sacerdote de ser aceptado como ministro autorizado por la Iglesia. Esa carta se presenta a la diócesis o al lugar donde el sacerdote les recomiende entregarla. También deberá tener el membrete con letra visible para facilitar o agilizar el correo fuera de los E.E.U.U.

Para que el matrimonio eclesial sea válido a nivel Civil

  • Llenar la forma titulada licencia de matrimonio (marriage license)
  • Presentar una identificación actualizada con fotografía (ID)
  • Elegir el lugar donde contraerán matrimonio ya sea una Capilla Ecuménica o un Templo Religioso.
  • Entregar la licencia de matrimonio al que oficia el matrimonio eclesial. Les pedirá firmarla el día de la boda y se encargará de mandarla a la corte local.

Exámenes Médicos Prenupciales

En la mayoría de los condados de los E.E.U.U. no es necesario realizarse exámenes de sangre para tener el conocimiento de la salud de uno mismo o la pareja, pero como recomendación y consejo es importante que tú y tu pareja se realicen los exámenes médicos que aquí anotamos, por lo menos dos semanas antes de que se lleve a cabo la boda. Estos análisis prenupciales se hacen con la finalidad de que los dos conozcan cómo esta la salud de su pareja y para saber si alguno de los contrayentes padece alguna enfermedad que represente un impedimento para la procreación o la salud y bienestar del matrimonio. En los exámenes se determina lo siguiente:

  • Tipo de sangre y si se tiene compatibilidad con la pareja, pues de lo contrario los problemas se podrán presentar al momento en el que decidan procrear.
  • Detectar infecciones virales.
  • Saber si existe alcoholismo, drogadicción, impotencia o enfermedades venéreas, incluido el VIH o SIDA, así como enfermedades crónicas o contagiosas que sean incurables o hereditarias.

Presupuesto para la Boda

Al contraer matrimonio, ya sea civil o religioso se debe realizar un presupuesto de boda, tomando en cuenta que lo importante es el valor que tú le des a tu matrimonio, no qué tan grande o lujosa sea tu fiesta de boda. Crea un presupuesto de boda para que tengas una guía amplia y detallada de los artículos y símbolos que desees incluir en tu boda. También puedes ver Bodas Sencillas, para ayudarte a decidir sobre la forma en que les conviene festejar este bello acontecimiento.

Los testimonios de las siguientes parejas sobre su proceso de preparación a la boda pueden darte ideas importantes:

¿Dónde se puede celebrar el Sacramento del Matrimonio?

¿Nos podemos casar en un parque o en la playa?

Hoy en día, muchas parejas sueñan con casarse en un lugar exótico: una playa, un escenario natural elaborado, una ciudad ajena a sus vidas cotidianas. Esto se conoce como “bodas de destino” y su práctica se hace cada vez más popular entre parejas de novios. Sin embargo, para nosotros, los católicos, y según las enseñanzas de nuestra Iglesia, las bodas de destino no son una posibilidad. Tampoco se puede tener una boda católica en un parque, ya que el templo parroquial es el lugar apropiado para la celebración del matrimonio.

¿Por qué hay que casarnos en la parroquia?

El templo parroquial es un espacio sagrado donde contamos con la presencia real, sacramentada, viva y presente de Nuestro Señor Jesucristo en el Tabernáculo. Recordemos también que fue en la iglesia donde fuimos recibidos como hijos de Dios en la comunidad de fe a través del bautismo, donde recibimos por primera vez el cuerpo y la sangre del Señor y donde fuimos confirmados en nuestra fe. Los Sacramentos son signos y símbolos del amor infinito de Dios, y nos ayudan crecer en madurez espiritual. En fin, todas nuestras grandes alianzas y experiencias de fe ocurrieron dentro del templo parroquial y por ello es justamente allí donde debemos celebrar este evento único en la vida. Un evento en el cual contraeremos una alianza de amor de por vida con nuestra pareja y con Dios: nuestro matrimonio. El matrimonio es un sacramento, o sea, un signo visible de la gracia de Dios que es invisible en el cual Dios sella la pareja con su amor, su gracia y su presencia, que será la roca firme que sustentará el matrimonio.  

Es esta gracia divina que se recibe en el Sacramento del Matrimonio la que ayudará a pareja en los momentos difíciles a superar las pruebas que trae la vida. Es la presencia de Dios, quien es el amor mismo, la que ayudará a la pareja a mantener viva la llama de su amor, a amarse como Dios ama, buscando siempre el bien del ser amado, aun en los momentos en los que se “termina la luna de miel”. Los ayudará a crecer en perdón, humildad, respeto, responsabilidad, confianza, y más. Por ello, debemos celebrar nuestra boda en el templo parroquial, pues la celebración del Sacramento es un evento sagrado y, por lo tanto, infinitamente más importante que cualquier otro escenario, por más hermoso e impresionante que este sea.

Poner el sacramento encima de la fiesta

Por este motivo, la Iglesia no autoriza la celebración de un matrimonio sacramental fuera del recinto santo del templo parroquial. Exhortamos a todas las parejas comprometidas a que planeen el lugar de su recepción (la cual sí puede ser en la playa o cualquier otro lugar exótico) alrededor de la iglesia, y no la celebración del matrimonio en la iglesia alrededor de su lugar predilecto para la recepción. Es importante que la pareja tenga sus prioridades en orden y no pierda la perspectiva de lo que es realmente importante, ya que sin duda recibir el sacramento es supremamente más importante que cualquier fiesta.

Casarse en la iglesia es crucial para el éxito del matrimonio ya que para recibir el sacramento la Iglesia nos pide que recibamos una buena preparación matrimonial. Este requisito no está diseñado para hacerle el proceso difícil a la pareja. Más bien, la Iglesia en su sabiduría y su amor por sus hijos, exige una preparación matrimonial para que la pareja tenga un concepto claro de la alianza indisoluble a la cual se comprometen. También se requiere esta preparación ya que está comprobado que las parejas que lo reciben (a través de un sólido curso pre-matrimonial y un inventario matrimonial) perciben una reducción de 50% en la incidencia de divorcio. Adicionalmente, las parejas que abrazan un método de planificación familiar natural en su vida matrimonial reducen el índice de divorcio a menos del 5%, lo cual podemos considerar como un “seguro matrimonial”.

Recordemos, como hemos compartido en otros artículos, que la boda es un día, pero el matrimonio es para toda la vida. Es después de la boda, cuando se consuma el matrimonio en el acto íntimo que comienza el camino del matrimonio. Un camino que es mucho más hermoso, pleno y seguro cuando lo caminamos de la mano de Dios.

La boda dura un día, el sacramento… ¡toda la vida!

El día de nuestra boda, ese día donde decimos sí a nuestra unión de amor ante Dios y ante los hombres, es un momento transformador en nuestra jornada de vida. Podemos decir que de alguna manera la historia del ser humano de divide en antes y después de casarse ya que es ese instante cuando dejamos de ser un solo ser, una sola persona, para convertirnos en un solo ser y tres personas. ¿Cuáles son esas tres personas? El esposo, la esposa y Dios. Ese es el plan de Dios para el matrimonio. Dios nos creó hombre y mujer para que, uniéndonos en una sola carne en mutuo amor y sellados y unidos en el amor de Dios, nuestro matrimonio sea el reflejo del Amor de Dios en la Tierra. En otras palabras, nos convertimos en la imagen de la Trinidad Santa en este mundo.

Sin lugar a dudas, decirle sí a la vocación del matrimonio es uno de los pasos más importantes –si no el más importante- que daremos en nuestra vida. Las implicaciones para la pareja, la familia que formarán, la sociedad y la Iglesia son enormes. Por ello, cuando preparamos nuestra boda, debemos tener en claro lo que implica esta verdad. De no hacerlo, corremos el peligro de pensar que el matrimonio, el Sacramento, se reduce a la planificación del día de nuestra boda. Hoy en día son muchos los que dedican más tiempo, esfuerzo, atención y aun estrés a buscar la iglesia más bonita, el vestido más bello, el lugar de recepción más elaborado, los arreglos florales más vistosos, la comida más elegante, el fotógrafo mejor y más profesional y un sinfín de cosas y gastos para asegurarse de que nuestra boda “sea la mejor”.

Pero son pocas las veces en que las parejas piensan en lo más importante. Pocas somos las parejas que se enfocan en el tiempo que invertirán en una buena preparación matrimonial, en conversar profundamente sobre cómo vamos a llevar nuestra vida familiar y espiritual, cuáles son los valores bajo los cuales regiremos nuestra vida juntos y la de nuestros hijos, cómo practicaremos y fomentaremos nuestra fe; en fin, cómo vamos a hacer de Dios el centro y la roca en la cual fundamentaremos nuestro matrimonio y familia. Es triste ver cuántas parejas gastan sin medida y pasan cientos de horas y miles de dólares planeando su boda, pero recienten que la Iglesia les pida uno o dos días de preparación matrimonial. Sin embargo, se ha demostrado que las parejas que viven una buena preparación matrimonial reducen drásticamente la incidencia de divorcio y disfrutan de matrimonios más sanos y felices. Es impresionante ver cuántas parejas se unen simplemente por pasión, por no sentirse que están sin pareja (como sus amistades), para llenar el vacío de la soledad o para tener quien les sirva, sin tener un concepto claro de lo que verdaderamente es el matrimonio, según el plan de Dios, o de lo que el amor conyugal verdadero y maduro implica: un amor total, libre, fiel y fructífero.

Notamos con frecuencia que cuando las parejas comienzan a vivir la realidad de la vida diaria, cuando enfrentan el proceso de adaptación de dos vidas con diferentes pasados y trasfondos, cuando se dan cuenta que el amor conyugal exige sacrificios y no es solo disfrutar de compañía y beneficios, cuando se dan cuenta que el amor maduro implica no buscar egoístamente el bien propio sino el bien del ser amado, muchos terminan separándose y aun divorciándose, reduciendo así al Sacramento a poco más que un experimento para encontrar una felicidad que es vana y pasajera. Procuremos pues, durante el tiempo de nuestro compromiso nupcial, centrarnos en lo que de verdad importa. Busquemos entender el verdadero significado y compromiso de esta unión, comprometernos a esta maravillosa vocación de vida que es el matrimonio, creado y diseñado por Dios para la felicidad de los cónyuges y la continuación de la vida humana. Recordemos que la boda dura un día, pero el matrimonio, ¡toda la vida!

Gastos para la boda

Considerando las finanzas y presupuesto para su día de bodas

Por Cynthia Psencik

Acaban de comprometerse. Han fijado la fecha para su boda. ¿Ahora qué?

La decisión de cuánto gastar en una boda es algo bien personal. Cada pareja es diferente y existen muchos factores que se deben considerar. Por ejemplo, las tradiciones y expectativas de la familia de ambas parejas pueden jugar un papel esencial en la planificación del día de la boda. También se consideran los gastos individuales de cada pareja y sus propios ahorros. La realidad es que la mayor parte de las parejas no entran al compromiso con ahorros para su boda.

Para muchos, el día de bodas se anticipa como el acontecimiento más importante en la vida de la pareja. Durante la emoción de planificar el día de bodas, muchas veces se pueden sobrepasar los gastos con el fin de tener el “día ideal.” Claro, para muchos, con Dios mediante, sería la única vez que planificarían tan gran acontecimiento, y entramos con mucha ilusión para que cada detalle sea perfecto. Por esta razón, crear un presupuesto para la boda es un paso bien importante que la pareja debe tomar para que ambos estén en la misma página. Esto también les ayuda a resaltar las prioridades para su gran día.

Durante nuestro retiro de noviazgo, Evan y yo hablamos acerca de nuestras finanzas y la relación que cada uno teníamos con el dinero, como también de nuestros ahorros y nuestras deudas. Naturalmente, los ahorros y las deudas de cada uno se convertirían en las nuestras. Por lo tanto, cuando nos comprometimos, lo primero que dialogamos fue cuál era la máxima cantidad, de modo realista, que podríamos gastar para nuestro día de boda. Para llegar a este número, teníamos que tomar en cuenta nuestro ingreso, nuestros gastos, y nuestros ahorros. También hay que hablar sobre si van a recibir alguna ayuda financiera de sus familiares o amigos. Es común en muchos lugares pedir a los familiares y amigos que sean “padrinos” de distintos elementos de la boda y la recepcion. Llegar a un número total es el primer paso y uno de los más importantes que se debe tomar antes de empezar sus planes. El siguiente paso es determinar sus prioridades como pareja. Por ejemplo, Evan y yo decidimos poner nuestra fecha para un año después de nuestro compromiso e irnos de luna de miel inmediatamente después de la boda. Esto nos ayudó a amortizar nuestros gastos y evaluar el resto del costo para la boda. Tercero, es hacer su tarea de ver qué tanto cuesta todo.

El presupuesto puede variar dependiendo de los detalles que desean realizar en su boda.  Por ejemplo, una cena íntima después de una ceremonia es obviamente menos costosa que un banquete de 200+ personas. Un gran detalle de notar es que los gastos para la boda incrementan basados en cuántas personas son invitadas. Esto determina cuántas mesas, platos, invitaciones, souvenirs (recuerdos) etc., deben ordenar. Teniendo en mente que los gastos para la boda son por cada persona invitada, les ayuda a mantener la perspectiva de cuánto pueden presupuestar. Por eso es esencial también estar de acuerdo con su lista de invitados. Como sugerencia personal, si no han hablado con ese amigo o amiga de la escuela primaria por hace años, es tiempo de discernir si es necesario invitarlo.

Desarrollar un presupuesto personal les puede ayudar a crear su presupuesto para la boda. El presupuesto personal toma nota de su ingreso, gastos diarios y sus metas de ahorro. De esta manera, les puede ayudar a organizar las prioridades para su boda. Como sugerencia, pueden crear una lista de las categorías que deben tomar parte en su boda y organizarlas por orden de importancia (ej. flores, música, fotografía, etc.). Y también dialogar como pareja las áreas no negociables que deben de estar presentes en su gran día. Por ejemplo, para Evan y para mí, tener comida deliciosa era más importante que contratar una banda de música en vivo. Esto les ayuda a colocar un porcentaje de sus gastos en sus prioridades y decidir cómo usar el balance en los gastos no tan esenciales.

Otro detalle que puede afectar su presupuesto son sus planes inmediatos después de casarse. Por ejemplo, ¿piensan comenzar una familia en seguida? ¿O piensan comprar un hogar? Algo que puede suceder durante la euforia de los planes de boda es gastar más dinero que su ingreso, y pasar sus primeros años pagando las deudas de su boda. No es buena idea comenzar sus vidas endeudados por la boda. Leí en algún material de Pre-Cana que la boda es solo un día, pero el matrimonio es para toda la vida.

Claro, eso no significa que no pueden tener la boda de sus sueños. Si en realidad es su prioridad, es importante que como pareja dialoguen acerca de cuáles sacrificios y compromisos están dispuestos a hacer para lograrlo, tomando en cuenta que puede que signifique que la fecha sea a largo plazo. Por ejemplo, pueden decidir reducir gastos mensuales (salida de cenas, vacaciones, etc.) durante la temporada de sus planes de boda y ahorrarlo para la boda. La comunicación en cada etapa de sus planes debe mantenerse clara y concreta. Algo que les ayudaría es descargar una aplicación financiera donde ambos tengan acceso a depositar y revisar el balance de su cuenta, y también organizar un presupuesto. Pueden bajar plantillas para presupuesto de bodas en Excel, y también pueden descargar esta simple planilla aquí. No se olviden de incluir en el presupuesto los elementos de la liturgia. Por ejemplo, la cantidad que pide la parroquia por tener la boda, una donación al que preside, un estipendio para los cantores y músicos, los adornos en el templo, programas, etc.

Estas son solo unas sugerencias. Las necesidades y deseos de cada pareja son diferentes, por eso es esencial tener la conversación acerca de la visión para su boda durante su noviazgo si ya han discernido el matrimonio. Actualmente, en las redes sociales, existen influencers dándonos un vistazo a su gran día. Vemos arreglos extravagantes y podemos crear expectativas que a veces no están a nuestro alcance. No debemos sentirnos presionados por tener una boda más allá de lo que podamos gastar. Es importante siempre recordar la razón por la cual decidieron casarse. Como católicos, no existe nada más importante que el Sacramento. Toda boda es hermosa porque se trata del amor de la pareja, que se refleja en el amor de Dios por su Iglesia. El San Juan Pablo II nos dice: “La gracia y el vínculo sacramental hacen que como símbolo y participación del amor dé Cristo-Esposo, la vida conyugal sea, para los esposos cristianos, el camino de su santificación y, al mismo tiempo, para la Iglesia un estímulo eficaz para reavivar la comunión de amor que la distingue”. El esposo y la esposa crean el camino hacia la santificación del uno al otro. Mantengan esta frase como su enfoque durante su planificación.

Planificar y ahorrar para una boda puede igualmente ser causa de estrés como también de mucho júbilo. Al final del día se trata de crear un balance que funcione para ti y tu pareja. Es una jornada hermosa que debe de traerles alegría durante su etapa de planificación hasta llegar hacia el altar.

 

Cynthia y Evan Psencik han estado casados por casi 6 años. Cynthia era la Directora para el Ministerio Juvenil en la Arquidiócesis de Nueva York pero ahora trabaja para el Instituto GIVEN y Evan trabaja como maestro de Teología en la escuela secundaria, Cardenal Spellman en el Bronx. Actualmente viven en el Estado de Connecticut.

 

Bodas Sencillas

Por la Hermana Patricia Brown, SSMN

Muchas parejas, aún sintiéndose ya listas para el matrimonio, retrasan la boda y hasta inician su vida en común sin antes celebrar el sacramento del matrimonio, porque no tienen dinero para festejar.

Y claro que todos desean poder tener un lindo vestido para ese día, e invitar a familiares y amigos a unirse a su alegría ofreciendo para ellos una gran fiesta, con flores, música y buena comida. Sin embargo, si ese es tu caso, queremos que consideres lo siguiente:

  • Celebrar el matrimonio es distinto de festejarlo. La celebración tiene que ver con el momento sagrado en que frente al altar la pareja se entrega el uno al otro, teniendo a Dios como testigo y fundamento para su entrega total y fiel. La fiesta es la forma como se invita a familiares y amigos a participar de esta alegría, pero no es esencial al matrimonio en sí mismo.
  • El día de la boda es sólo un momento, el matrimonio es para toda la vida.   Hoy en día, las influencias culturales presionan a las parejas a gastar mucho dinero en la fiesta de bodas. El elevado costo de estas fiestas hacen que muchas veces las parejas empiecen su vida matrimonial con deudas que les traen al final más problemas que alegrías.
  • Lo único que la Iglesia les pide como contribución económica, para celebrar con ustedes el rito del Sacramento del matrimonio, corresponde al costo del uso del templo (costo de iluminación, etc.),cuando la ceremonia se realiza fuera del horario normal de las misas a los fieles. Pero si aún así no pueden dar esa contribución, hablen con el sacerdote encargado y con seguridad el les dará una ayuda. Los costos adicionales dependen de la música, las flores y el alquiler del tapete rojo de la entrada, etc. Pero todos estos costos son accesorios y se pueden omitir.
  • Los bienes que para la pareja y su futura familia aporta la gracia del sacramento no tienen precio. Dios mismo garantizó su presencia en medio de aquellos que prometen amarse como El nos ama. Esto da a las parejas, que inician su vida en común o a aquellos que ya estaban conviviendo, la posibilidad de contar con su especial asistencia para llevar a delante su amor y compromiso.

Ciertamente el matrimonio no es un asunto puramente privado sino que por ser un sacramento y la base para la formación de una familia estable, tiene repercusiones comunitarias y para la sociedad. Por eso tiene sentido el que se realice frente a familiares, amigos y frente a la comunidad eclesial. Por eso mismo la Iglesia se alegra alternativas convenientes, como la creada por la hermana Jan Mengenhausen (Oficina para la vida Familiar de la Diócesis de Omaha), que se conoce como “Bodas Sencillas”

El programa de “Bodas Sencillas” invita a que varias parejas que se van a casar, o a convalidar sacramentalmente su unión, se preparen juntos el rito y los festejos. Así las parejas se sienten protagonistas de su celebración, como lo indica la Iglesia. La fiesta puede realizarse en un salón de la misma parroquia, donde de manera sencilla pero elegante y muy sentida, los nuevos esposos puedan hacer un brindis, partir una torta y ofrecer unos bocadillos a todos los que decidieron acompañarlos en ese momento tan especial de sus vidas. Si hay otras parejas que se preparan al mismo tiempo, pueden decidir, de común acuerdo, hacer una celebración colectiva. Así, se comparten los gastos y todos tiene ocasión de festejar.

Música para matrimonios

Paso 2 para preparar la Liturgia del Sacramento del Matrimonio:

Seleccionar la música

** No se olviden que antes de escoger la música, hay que decidir si se va a celebrar el rito del Matrimonio dentro o fuera de una Misa porque esto afectará los cantos que hay que escoger. En esta página pueden ver las opciones.

Sugerencias de Silvio Cuéllar, músico pastoral y compositor

En este artículo voy a compartir algunas sugerencias sobre cómo planificar la música para su liturgia de bodas, y qué pasos seguir para que el día de su boda sea un día de mucho gozo y alegría recibiendo el Sacramento del Matrimonio.

Primeramente, quiero recordarlos que deben hablar con el párroco de su parroquia o la iglesia donde se van a casar con por lo menos seis meses a un año de anticipación. El párroco les explicará los requisitos y les pondrá entonces en contacto con el director de música de la parroquia. Tal vez ustedes quieran contratar músicos adicionales o tengan alguna persona que les gustaría que cante, pero deben consultar primero con el director de música. En muchas parroquias los directores de música tienen un contrato de exclusividad para tocar todas las bodas, pero pueden preguntar si es que desean tener músicos adicionales o algún cantante invitado y él les explicará cuáles son las reglas y los pasos a seguir.

Otro punto importante a considerar es que, en una boda católica, ya sea dentro o fuera de una Misa, solamente se debe cantar música litúrgica apropiada, que haya sido aprobada por las conferencias de obispos. Las canciones seculares de amor, románticas o sus cantos favoritos, deben ser más bien programadas para la recepción y la fiesta. Hay mucha música hermosa y apropiada compuesta exclusivamente para la liturgia que pueden escoger. Consulten los enlaces que he puesto al final de este artículo, donde encontrarán diferentes opciones. Veamos algunas sugerencias de música para la liturgia de bodas.

Música de Preludio
Pueden sugerir algunos cantos instrumentales antes de la liturgia mientras van llegando los invitados para evitar conversaciones dentro de la Iglesia y mantener un ambiente sagrado y de oración. Normalmente la Iglesia tendrá un organista/pianista y un solista que acompañe, pero pueden pedir contratar instrumentistas adicionales como un violín, flauta, trompeta y tal vez más cantantes. Recuerden que cada músico que inviten estará ofreciendo su tiempo, talento y merece una justa remuneración. Deberán incluirlos en su presupuesto para la boda y consultar con el director para saber los precios.

Ritos Iniciales – procesional y canto de entrada
Procesional: Durante la procesión con las damitas, y los niños que llevan las flores y los anillos, se acostumbra tocar música instrumental. Una selección muy común para este momento es el Canon en D.
Entrada: Durante la entrada se acostumbra tocar la marcha solemne. También pueden escoger un canto litúrgico o de acción de gracias qué puede ser cantado por el solista, el coro o interpretado por los Instrumentistas.
Luego de concluir la entrada, el sacerdote hará un saludo inicial seguido por una oración. Durante la Misa de bodas no se canta el Gloria.

Liturgia de la Palabra – salmo y aclamación
En la Liturgia de la Palabra tenemos la Primera Lectura, el Salmo Responsorial, la Segunda Lectura, la Aclamación antes del Evangelio, el Evangelio y la homilía. Pueden visitar esta página para ver las opciones de las lecturas y comentarios de un licenciado en teología sagrada. El director de música a lo mejor tiene unas sugerencias sobre el salmo responsorial, ya que debe ser cantado, y la aclamación antes del Evangelio.

Liturgia de la Eucaristía – santo, aclamación memorial, gran amén, ofertorio, canto de comunión, canto mariano
Si la boda se celebra dentro de una Misa, incluye la Liturgia de la Eucaristía. Este es un momento central e importante en la liturgia, donde el pan y el vino se transforman para convertirse en el cuerpo y la sangre de nuestro Señor.
Comienza con el ofertorio y aquí tienen oportunidad de seleccionar otro canto que vayan a usar. Nuevamente consulten la lista de sugerencias.
Luego del ofertorio tenemos el santo, la plegaria eucarística incluyendo la aclamación memorial, el gran amén seguido por la oración del Padre Nuestro. El director de música a lo mejor tiene unas sugerencias sobre estas selecciones musicales.
Después viene la bendición de los esposos, el cordero de Dios y la Comunión. Aquí pueden escoger uno o dos cantos de comunión, dependiendo cuán grande sea la cantidad de asistentes a la Misa.
Una tradición muy hermosa que también se usa bastante es que los esposos lleven un ramo de flores a la Virgen María después de la comunión, haciendo juntos una oración pidiendo que la Virgen interceda por su matrimonio. Ésta es una buena oportunidad para que los músicos canten el Ave María o algún otro canto con texto mariano.

Rito de Conclusión – marcha o canto de salida
Hemos llegado al final de la liturgia. En los Ritos de Conclusión tenemos la oración después de la Comunión (en una Misa) y la bendición solemne que imparte el sacerdote o el diácono a los recién casados.
Para la salida se puede usar también otra marcha solemne o un canto de acción de gracias o de alabanza, que sea apropiado para la liturgia.

Algunas recomendaciones adicionales:
Entréguenle una copia de las lecturas a las personas que van a leer para que practiquen con tiempo y aprovecha el ensayo con el sacerdote o el diácono para que puedan familiarizarse con el lugar y practiquen con el micrófono desde el ambón. De la misma manera inviten a los ministros eucarísticos al ensayo para enterarse de las costumbres de la parroquia y dónde van a distribuir la Sagrada Comunión.

A continuación, encontrarán también una lista de reproducción de cantos que normalmente se usan en la parroquia de San Patricio en Providence para bodas en inglés y otra lista de reproducción para bodas en español. También encontrarán más opciones de música en el enlace de Sugerencias de Música para la celebración del Matrimonio.

Que Dios los bendiga y recuerden que este es uno de los días más importantes de su vida al unirse como pareja en el Sacramento del Matrimonio. Por lo tanto, pónganle tanto cuidado a la planificación de la liturgia como a la recepción y la fiesta, todo saldrá hermoso y Dios les llenará de muchas bendiciones.

Recuerden de consultar siempre en su parroquia con el párroco y no tengan pena de sugerir cantos y lecturas apropiadas que encontrarán en estos siguientes enlaces.

Recursos:

Lista de reproducción en YouTube: Music for Wedding Mass English

Lista de reproducción en YouTube: Música para Boda en Español

Planilla de preparación para la boda de OCP

Sugerencias de Música para la celebración del Matrimonio de OCP

 

Silvio Cuéllar es músico pastoral, compositor, periodista y conferencista en temas de liturgia, vida y familia. Sirve como coordinador diocesano de la Oficina del Ministerio Hispano de la Diócesis de Providence, Rhode Island, Editor Asociado del periódico El Católico de Rhode Island y director de música en la parroquia San Patricio en Providence, donde dirige coros en inglés y español.

Sugerencias del P. Heliodoro Lucatero

Por tratarse de un sacramento, la celebración del matrimonio tiene su propia liturgia donde la música es un elemento muy importante. Por eso es esencial que haya una previa preparación de la música y los cantos que se han de usar en la celebración matrimonial. De esta manera se puede asegurar que se han escogido las letras y músicas apropiados que no sólo creen un ambiente solemne de recogimiento y oración sino que muevan también a que todos los asistentes participar con el canto.

Con este fin es importante que en la selección y preparación de la música para la boda estén involucrados tanto el párroco o ministro que presidirá la celebración, como el ministro de música. Ellos pueden orientar y explicar a la pareja el tipo de cantos y músicas que son acordes con la sacralidad y el contexto de oración del rito matrimonial. Así por ejemplo, no es aconsejable cantos de amor que no tengan sentido religioso, como “Eres tú”, de Mocedades; o que se decida cantar un canto a la Virgen en el momento de la comunión cuando lo indicado litúrgicamente es que en ese momento se entone un himno referente a la eucaristía como tal.

En otras palabras, la selección de letras y músicas deben seguir las normas y requerimientos de la liturgia de matrimonios. Es conveniente por eso que al seleccionarse se tengan en cuenta las siguientes preguntas:

  • ¿Se han escogido cantos apropiados para cada momento litúrgico (Himno de entrada que convoque, salmo que corresponda a textos indicados para el matrimonio; música solemne para enmarcar el momento de la pronunciación de los votos o consentimiento de la pareja; canto de ofertorio que indique la presentación de las ofrendas, canto de comunión que sea un himno eucarístico, himno o marcha de salida apropiado para bodas)?
  • ¿Puede la asamblea cantar los cantos junto con el coro?
  • ¿La música y los cantos de la liturgia matrimonial son litúrgicos o seculares?

La música secular no es apropiada para uso litúrgico aunque hable de amor o haga referencias al amor. Los cantos y la música litúrgica para un matrimonio deben de tener como característica principal la expresión de fe de la Iglesia. Todos los sacramentos, incluyendo el matrimonio, celebran el misterio pascual de Cristo. Así, el misterio pascual de Cristo expresado en el sacramento del matrimonio es: la entrega total y fiel de Cristo a la humanidad, de la cual el amor y entrega de los novios se convertirá en signo sacramental.

Es igualmente importante que la música litúrgica para el sacramento del matrimonio no llame la atención hacia sí misma o hacia quien la dirige y ejecuta, sino que apunte hacia el misterio que se está celebrando.

El Padre Helidoro Lucatero anteriormente fue director de culto de la Arquidiócesis de San Antonio y ofrece talleres sobre temas como la formación litúrgica y la participación activa de la asamblea.

 

Seguir al Paso 3: Escoger los elementos opcionales

Lecturas bíblicas para la celebración

Del Antiguo Testamento:

Hombre y mujer los creó.
Lectura del libro del Génesis: 1, 26-28. 31

Dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine a los peces del mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todo animal que se arrastra sobre la tierra”.
Y creó Dios al hombre a su imagen;
a imagen suya lo creó;
hombre y mujer los creó.
Y los bendijo Dios y les dijo: “Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo ser viviente que se mueve sobre la tierra”.
Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno.
Palabra de Dios.

Serán los dos una sola carne
Lectura del libro del Génesis: 2,18-24 

En aquel día, dijo el Señor Dios: “No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle a alguien como él, para que lo ayude”. Entonces el Señor Dios formó de la tierra todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo, y los llevó ante Adán para que les pusiera nombre y así todo ser viviente tuviera el nombre puesto por Adán. Así, pues, Adán les puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no hubo ningún ser semejante a Adán para ayudarlo. Entonces el Señor Dios hizo caer al hombre en un profundo sueño, y mientras dormía, le sacó una costilla y cerró la carne sobre el lugar vacío. Y de la costilla que le había sacado al hombre, Dios formó una mujer. Se la llevó al hombre y éste exclamó: “Ésta sí es hueso de mis huesos  y carne de mi carne.
Ésta será llamada mujer,
porque ha sido formada del hombre”.  Por eso el hombre abandonará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne.  Palabra de Dios.

Con el amor de Rebeca, Isaac se consoló de la muerte de su madre
Lectura del libro del Génesis: 24, 48-51. 58-67

En aquellos días, Eliezer, el siervo de Abraham, le dijo a Labán, hermano de Rebeca, y a Betuel, el padre de ella: “Bendigo al Señor, Dios de mi amo Abraham, que me ha traído por buen camino para tomar a la hija de su hermano y llevársela al hijo de mi amo. Díganme, pues, si por amor y lealtad a mi amo, aceptan o no, para que yo pueda actuar en consecuencia”.
Labán y Betuel le contestaron: “Todo esto lo ha dispuesto el Señor; nosotros no podemos oponernos. Ahí está Rebeca: tómala y vete, para que sea la mujer del hijo de tu amo, como lo ha dispuesto el Señor”. Llamaron, entonces, a Rebeca y le preguntaron si quería irse con ese hombre, y ella respondió que sí.
Así pues, despidieron a Rebeca y a su nodriza, al criado de Abraham y a sus compañeros. Y bendijeron a Rebeca con estas palabras: “Hermana nuestra, que tus descendientes se cuenten por millares y que conquisten las ciudades enemigas”. Rebeca y sus compañeras montaron en los camellos y se fueron con el criado de Abraham, encargado de llevar a Rebeca.

Isaac acababa de regresar del pozo de Lajay-Roí, pues vivía en las tierras del sur. Una tarde Isaac andaba paseando por el campo, y al levantar la vista, vio venir unos camellos. Cuando Rebeca lo vio, se bajó del camello y le preguntó al criado: “¿Quién es aquel hombre que viene por el campo hacia nosotros?” El criado le respondió: “Es mi señor”. Entonces ella tomó su velo y se cubrió el rostro.
El criado le contó a Isaac todo lo que había hecho. Isaac llevó a Rebeca a la tienda que había sido de Sara, su madre, y la tomó por esposa y con su amor se consoló de la muerte de su madre.
Palabra de Dios.

Que el Señor del cielo los acompañe, tenga misericordia de ustedes y les conceda su paz.
Lectura del libro de Tobías: 7, 6-14

En aquellos días, Ragüel besó a Tobías y entre lágrimas le dijo:
“¡Que Dios te bendiga, porque eres hijo de un padre verdaderamente bueno e irreprochable! ¡Qué gran desgracia que un hombre justo y que hacía tantas limosnas se haya quedado ciego!” Y llorando, estrechó entre sus brazos a Tobías, hijo de su hermano. También Edna, su esposa, y Sara, su hija, rompieron a llorar. Ragüel los acogió cordialmente y mandó matar un carnero de su rebaño.

Después, se lavaron, se purificaron y se sentaron a la mesa. Entonces Tobías le dijo a Rafael: “Azarías, hermano, dile a Ragüel que me dé la mano de mi hermana Sara”. Ragüel alcanzó a escucharlo y le dijo a Tobías: “Come y bebe y descansa tranquilamente esta noche. Nadie tiene más derecho que tú, hermano, para casarse con mi hija Sara, y a nadie se la puedo yo dar sino a ti, porque tú eres mi pariente más cercano. Pero tengo que decirte una cosa, hijo. Se la he entregado a siete parientes nuestros y todos murieron antes de tener relaciones con ella. Por eso, hijo, come y bebe y el Señor cuidará de ustedes”.

Tobías replicó: “No comeré ni beberé, hasta que no hayas tomado una decisión acerca de lo que te he pedido”. Ragüel le contestó: “Está bien. Según la ley de Moisés, a ti se te debe dar. El cielo mismo lo ha decretado. Cásate, pues, con tu hermana; desde ahora tú eres su hermano, y ella, tu hermana. Desde hoy y para siempre será tu esposa. Hijo, que el Señor del cielo los acompañe durante esta noche, tenga misericordia de ustedes y les conceda su paz”.

Ragüel mandó llamar a su hija Sara, ella vino, y tomándola de la mano, se la entregó a Tobías, diciéndole: “Recíbela, pues, según lo prescrito en la ley de Moisés. A ti se te da como esposa. Tómala y llévala con bien a la casa de tu padre. Y que el Señor del cielo les conceda a ustedes un buen viaje y les dé su paz”.

Entonces Ragüel llamó a la madre de Sara y le pidió que trajera papel para escribir el acta de matrimonio, en que constara que su hija había sido entregada por esposa a Tobías, de acuerdo con lo establecido en la ley de Moisés. La esposa de Ragüel trajo el papel. Y él escribió y firmó. Y después se sentaron a cenar. Palabra de Dios.

Haz que los dos juntos vivamos felices hasta la vejez.
Lectura del libro de Tobías 8, 4-8

La noche de su boda, Tobías se levantó y le dijo a Sara: “¡Levántate, hermana! Supliquemos al Señor, nuestro Dios, que tenga misericordia de nosotros y nos proteja”. Se levantó Sara y comenzaron a suplicar al Señor que los protegiera, diciendo: “Bendito seas, Dios de nuestros padres y bendito sea tu nombre por los siglos de los siglos. Que te bendigan los cielos y todas tus creaturas por los siglos de los siglos. Tú creaste a Adán y le diste a Eva como ayuda y apoyo, y de ambos procede todo el género humano. Tú dijiste: ‘No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacer a alguien como él, para que lo ayude’ ”.“Ahora, Señor, si yo tomo por esposa a esta hermana mía, no es por satisfacer mis pasiones, sino por un fin honesto. Compadécete, Señor, de ella y de mí y haz que los dos juntos vivamos felices hasta la vejez”. Y los dos dijeron: “Amén, amén”. Palabra de Dios.

El amor es más fuerte que la muerte
Lectura del libro del Cantar de los cantares: 2, 8-10.14.16; 8, 6-7

Aquí viene mi amado saltando por los montes,
retozando por las colinas.
Mi amado es como una gacela, es como un venadito,
que se detiene detrás de nuestra tapia,
espía por las ventanas y mira a través del enrejado. Mi amado me habla así:
“Levántate, amada mía, hermosa mía, y ven.
Paloma mía, que anidas en las hendiduras de las rocas,
en las grietas de las peñas escarpadas,
déjame ver tu rostro y hazme oír tu voz,
porque tu voz es dulce y tu rostro encantador”.
Mi amado es para mí y yo para mi amado. Grábame como un sello en tu brazo,
como un sello en tu corazón,
porque es fuerte el amor como la muerte,
es cruel la pasión como el abismo;
es centella de fuego, llamarada divina;
las aguas torrenciales no podrán apagar el amor
ni anegarlo los ríos.  Palabra de Dios

Como el sol que brilla en el cielo del Señor, así es la mujer bella en su casa bien arreglada.
Lectura del libro de Eclesiástico (Sirácide): 26, 1-4. 16-21

Dichoso el marido de una mujer buena: se doblarán los años de su vida. La mujer hacendosa es la alegría de su marido, y él vivirá su vida en paz. La mujer buena es un tesoro: lo encuentran los que temen al Señor; sean ricos o pobres, estarán contentos y siempre vivirán con alegría. La mujer servicial alegra a su marido; la que es cuidadosa le causa bienestar. La mujer discreta es un don del Señor; y la bien educada no tiene precio. La mujer modesta duplica su encanto y la que es dueña de sí supera toda alabanza. Como el sol que brilla en el cielo del Señor, así es la mujer bella en su casa bien arreglada. Palabra de Dios.

Haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva.
Lectura del libro del profeta Jeremías: 31, 31-32. 33-34

“Se acerca el tiempo, dice el Señor, en que haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva. No será como la alianza que hice con los padres de ustedes, cuando los tomé de la mano para sacarlos de Egipto. Ésta será la alianza nueva que voy a hacer con la casa de Israel: Voy a poner mi ley en lo más profundo de su mente y voy a grabarla en sus corazones. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Ya nadie tendrá que instruir a su prójimo ni a su hermano, diciéndole: ‘Conoce al Señor’, porque todos me van a conocer, desde l más pequeño hasta el mayor de todos”. Palabra de Dios.

 

Lecturas del Nuevo Testamento

¿Qué podrá apartarnos del amor con que nos ama Cristo?
Lectura de la Carta del apóstol San Pablo a los Romanos: 8, 31-35. 37-39 

Hermanos: Si Dios está a nuestro favor, ¿quién estará en contra nuestra? El que no nos escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no va a estar dispuesto a dárnoslo todo, junto con su Hijo? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Si Dios mismo es quien los perdona, ¿quién será el que los condene? ¿Acaso Jesucristo, que murió, resucitó y está a la derecha de Dios para interceder por nosotros? ¿Qué cosa podrá apartarnos del amor con que nos ama Cristo? ¿Las tribulaciones? ¿Las angustias? ¿La persecución? ¿El hambre? ¿La desnudez? ¿El peligro? ¿La espada? Ciertamente de todo esto salimos más que victoriosos, gracias a aquel que nos ha amado; pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni el presente ni el futuro, ni los poderes de este mundo, ni lo alto ni lo bajo, ni creatura alguna podrá apartarnos del amor que nos ha manifestado Dios en Cristo Jesús.  Palabra de Dios.

Ofrézcanse ustedes mismos como una ofrenda viva, santa y agradable a Dios.
De la carta del apóstol san Pablo a los Romanos: 12, 1-2. 9-18. (forma breve: 1-2. 9-13)

Hermanos: Por la misericordia que Dios les ha manifestado, los   exhorto a que se ofrezcan ustedes mismos como una ofrenda viva, santa y agradable a Dios, porque en esto consiste el verdadero culto. No se dejen transformar por los criterios de este mundo; sino dejen que una nueva manera de pensar los transforme internamente, para que sepan distinguir cuál es la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto.Que el amor de ustedes sea sincero. Aborrezcan el mal y practiquen el bien; ámense cordialmente los unos a los otros, como buenos hermanos; que cada uno estime a los otros más que a sí mismo. En el cumplimiento de su deber, no sean negligentes y mantengan un espíritu fervoroso al servicio del Señor. Que la esperanza los mantenga alegres; sean constantes en la tribulación y perseverantes en la oración. Ayuden a los hermanos en sus necesidades y esmérense en la hospitalidad.Bendigan a los que los persiguen; bendíganlos, no los maldigan. Alégrense con los que se alegran; lloren con los que lloran. Que reine la concordia entre ustedes. No sean, pues, altivos; más bien pónganse al nivel de los humildes.A nadie devuelvan mal por mal. Esfuércense en hacer el bien delante de todos los hombres. En cuanto de ustedes depende, hagan lo posible por vivir en paz con todo el mundo. Palabra de Dios.

O bien: Forma breve: De la carta del apóstol san Pablo a los Romanos: 12, 1-2. 9-13

 Hermanos: Por la misericordia que Dios les ha manifestado, los exhorto a que se ofrezcan ustedes mismos como una ofrenda viva, santa y agradable a Dios, porque en esto consiste el verdadero culto. No se dejen transformar por los criterios de este mundo, sino dejen que una nueva manera de pensar los transforme internamente, para que sepan distinguir cuál es la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto. Que el amor de ustedes sea sincero. Aborrezcan el mal y practiquen el bien; ámense cordialmente los unos a los otros, como buenos hermanos; que cada uno estime a los otros más que a sí mismo. En el cumplimiento de su deber, no sean negligentes y mantengan un espíritu fervoroso al servicio del Señor. Que la esperanza los mantenga alegres; sean constantes en la tribulación y perseverantes en la oración. Ayuden a los hermanos en sus necesidades y esmérense en la hospitalidad.  Palabra de Dios.

Sus miembros son templo del Espíritu Santo.                                                                                                                                              Lectura de la Primera Carta del apóstol San Pablo a los Corintios: 6, 13-15. 17-20

Hermanos: El cuerpo no es para fornicar, sino para servir al Señor; y el Señor, para santificar el cuerpo. Dios resucitó al Señor y nos resucitará también a nosotros con su poder. ¿No saben ustedes que sus cuerpos son miembros de Cristo? Y el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él. Huyan, por lo tanto, de la fornicación. Cualquier otro pecado que cometa una persona, queda fuera de su cuerpo; pero el que fornica, peca contra su propio cuerpo. ¿O es que no saben ustedes que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, que han recibido de Dios y habita en ustedes? No son ustedes sus propios dueños, porque Dios los ha comprado a un precio muy caro. Glorifiquen, pues, a Dios con el cuerpo. Palabra de Dios.

Si no tengo amor, nada soy
Lectura de la Primera Carta del apóstol San Pablo a los Corintios: 12, 31-13,8

Hermanos: Aspiren a los dones de Dios más excelentes. Voy a mostrarles el camino mejor de todos. Aunque yo hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, no soy más que una campana que resuena o unos platillos que aturden. Aunque yo tuviera el don de profecía y penetrara todos los misterios, aunque yo poseyera en grado sublime el don de ciencia y mi fe fuera tan grande como para cambiar de sitio las montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque yo repartiera en limosnas todos mis bienes y aunque me dejara quemar vivo, si no tengo amor, de nada me sirve.El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no es presumido ni se envanece; no es grosero ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. El amor disculpa sin límites, confía sin límites, espera sin límites, soporta sin límites. El amor dura por siempre.  Palabra de Dios

Éste es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.
De la carta del apóstol san Pablo a los efesios 5, 2. 21-33

Hermanos: Vivan amando, como Cristo, que nos amó y se entre-
gó por nosotros. Respétense unos a otros, por reverencia a Cristo: que las mujeres respeten a sus maridos, como si se tratara del Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza y salvador de la Iglesia, que es su cuerpo. Por lo tanto, así como la Iglesia es dócil a Cristo, así también las mujeres sean dóciles a sus maridos en todo. Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a su Iglesia y se entregó por ella para santificarla, purificándola con el agua y la palabra, pues él quería presentársela a sí mismo toda resplandeciente, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa e inmaculada. Así los maridos deben amar a sus esposas, como cuerpos suyos que son. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie jamás ha odiado a su propio cuerpo, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. Éste es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia. En una palabra, que cada uno de ustedes ame a su mujer como a sí mismo, y que la mujer respete a su marido. Palabra de Dios.

O bien: Forma breve:
De la carta del apóstol san Pablo a los efesios 5, 2. 25-32

Hermanos: Vivan amando, como Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros. Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a su Iglesia y se entregó por ella para santificarla, purificándola con el agua y la palabra, pues él quería presentársela a sí mismo toda resplandeciente, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa e inmaculada. Así los maridos deben amar a sus esposas, como cuerpos suyos que son. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie jamás ha odiado a su propio cuerpo, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. Éste es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia. Palabra de Dios.

Sobre todo, tengan amor, que es el vínculo de la perfecta unión
De la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses: 3, 12-17 

Hermanos: Puesto que Dios los ha elegido a ustedes, los ha con-sagrado a él y les ha dado su amor, sean compasivos, magnánimos, humildes, afables y pacientes. Sopórtense mutuamente y perdónense cuando tengan quejas contra otro, como el Señor los ha perdonado a ustedes. Y sobre todas estas virtudes, tengan amor, que es el vínculo de la perfecta unión. Que en sus corazones reine la paz de Cristo, esa paz a la que han sido llamados como miembros de un solo cuerpo. Finalmente, sean agradecidos.Que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza. Enséñense y aconséjense unos a otros lo mejor que sepan. Con el corazón lleno de gratitud, alaben a Dios con salmos, himnos y cánticos espirituales, y todo lo que digan y todo lo que hagan, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dándole gracias a Dios Padre, por medio de Cristo.  Palabra de Dios.

Vivan en armonía, sean compasivos, ámense como hermanos.
De la primera carta del apóstol san Pedro: 3, 1-9

Ustedes, mujeres, sean respetuosas con sus maridos, para que, incluso si algunos de ellos se resisten a creer en la palabra de salvación, sean ganados no por palabras, sino por la conducta intachable y recatada de ustedes. No se preocupen tanto del adorno exterior: los peinados, las joyas y los vestidos, sino de adornar interiormente el corazón con la belleza inalterable de un espíritu apacible y sereno. Esto es lo que vale a los ojos de Dios. Así se engalanaban en otro tiempo las santas mujeres, que tenían puesta su esperanza en Dios y eran dóciles con sus maridos, como Sara, que obedecía a Abraham y lo llamaba su señor. Pues, si ustedes hacen el bien y no se dejan intimidar por nada, serán dignas hijas de ella. En cuanto a ustedes, maridos, vivan la vida matrimonial en un clima de comprensión y respeto, teniendo en cuenta que la mujer es una persona más delicada y que, junto con ella, ustedes participan de la vida de la gracia. Así, tendrán asegurado el fruto de sus oraciones. Finalmente, vivan todos en armonía, sean compasivos, ámense como hermanos, sean bondadosos y humildes. No devuelvan mal por mal ni insulto por insulto; al contrario, pídanle a Dios cosas buenas para todos, pues han sido llamados por él a poseer como herencia los bienes del cielo. Palabra de Dios.

Amemos de verdad y con las obras
Lectura de la primera carta del apóstol San Juan: 3, 18-24

Hijos míos, no amemos solamente de palabra, amemos de verdad y con las obras. En esto conoceremos que somos de la verdad, y delante de Dios tranquilizaremos nuestra conciencia de cualquier cosa que ella nos reprochare, porque Dios es más grande que nuestra conciencia y todo lo conoce. Si nuestra conciencia no nos remuerde, entonces, hermanos míos, nuestra confianza en Dios es total. Puesto que cumplimos los mandamientos de Dios y hacemos lo que le agrada, ciertamente obtendremos de él todo lo que le pidamos. Ahora bien, éste es su mandamiento: que creamos en la persona de Jesucristo, su Hijo, y nos amemos los unos a los otros, conforme al precepto que nos dio. Quien cumple sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él. En esto conocemos, por el Espíritu que él nos ha dado, que él permanece en nosotros. Palabra de Dios.

Amémonos los unos a los otros.
Lectura de la primera carta del apóstol San Juan: 4, 7-12

Hermanos míos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.  El que no ama, no conoce a Dios porque Dios es amor.  El amor que Dios nos tiene se ha manifestado en que envió al mundo a su Hijo unigénito para que vivamos por él.El amor consiste en esto: No en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados.Si Dios ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros.  A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nostros y su amor entre nosotros es perfecto.Palabra de Dios.

¡Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero! Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 19, 1. 5-9

Yo, Juan, oí algo parecido a la voz potente de una gran muchedumbre, que decía en el cielo: “¡Aleluya! Nuestro Dios es un Dios salvador, lleno de gloria y de poder”. Y del trono de Dios salió una voz que decía: “Alaben a nuestro Dios, todos sus siervos, los que lo temen, pequeños y grandes”. Oí entonces algo como el rumor de una muchedumbre inmensa, como el estruendo de un río caudaloso y el retumbar imponente de los truenos. Decían: “¡Aleluya!” El Señor, Dios nuestro, todopoderoso, ha establecido su reinado. Llenémonos de gozo y alegría y alabemos la grandeza del Señor, porque ha llegado el tiempo de las bodas del Cordero, y su esposa ya está preparada. Dios le ha concedido vestirse de lino finísimo y deslumbrante”. El lino representa las obras bue­nas de los santos. Entonces un ángel me dijo: “Escribe: ‘Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero’ ”. Palabra de Dios.

Aclamaciones

 1 Jn 4, 7 (n. 1034)

Todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.

 1 Jn 4, 8. 11 (n. 1035)

Dios es amor. Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros.

 1 Jn 4, 12 (n. 1037)

Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud.

 1 Jn 4, 16 (n. 1038)

Quien permanece en el amor, permanece en Dios, y Dios en él, dice el Señor.

Lecturas Del Evangelio

Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos.
Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 1-12   

En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al  monte y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles y les dijo: “Dichosos los pobres de espíritu,
porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos los que lloran,
porque serán consolados.
Dichosos los sufridos,
porque heredarán la tierra.
Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia,
porque serán saciados.
Dichosos los misericordiosos,
porque obtendrán misericordia.
Dichosos los limpios de corazón,
porque verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz,
porque se les llamará hijos de Dios.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos”. Palabra del Señor.

Ustedes son la luz del mundo                                                                                                                                                            Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 13-16

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Ustedes son la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se le devolve­rá el sabor? Ya no sirve para nada y se tira a la calle para que la pise la gente. Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad construida en lo alto de un monte; y cuando se enciende una vela, no se esconde debajo de una olla, sino que se pone sobre un candelero, para que alumbre a todos los de la casa. Que de igual manera brille la luz de ustedes ante los hombres, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos. Palabra del Señor.

Edificó su casa sobre roca
Del santo Evangelio según san Mateo: 7, 21. 24-29   

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No todo el que me  diga: ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos.El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca. El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente’’. Cuando Jesús terminó de hablar, la gente quedó asombrada de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.  Palabra del Señor.

O bien: Forma breve:
Del santo Evangelio según san Mateo: 7, 21. 24-25

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No todo el que me  diga: ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca”.  Palabra del Señor.

Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre                                                                                                                                        Del santo Evangelio según san Mateo: 19, 3-6

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y, para ponerle una trampa, le preguntaron: “¿Le está permitido al hombre divorciarse de su esposa por cualquier motivo?” Jesús les respondió: “¿No han leído que el Creador, desde un principio los hizo hombre y mujer, y dijo: ‘Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, para unirse a su mujer, y serán los dos una sola carne?’ De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Así pues, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre”. Palabra del Señor.

Amarás a Dios y a tu projimo como a ti mismo
Lectura del santo Evangelio según San Mateo: 22, 35-40

En aquel tiempo, un fariseo que era doctor de la ley, le preguntó a  Jesús, para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?”Jesús le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas”.   Palabra del Señor.

Ya no son dos, sino una sola carne                                                                                                                                                    Del santo Evangelio según san Marcos: 10, 6-9

En aquel tiempo, Jesús dijo: desde el principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su esposa y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre”. Palabra del Señor.

Esto que Jesús hizo en Caná de Galilea, fue el primero de sus signos milagrosos
Lectura del santo Evangelio según San Juan: 2, 1-11 

En aquel tiempo, hubo una boda en Caná de Galilea, a la cual  asistió la madre de Jesús. Éste y sus discípulos también fueron invitados. Como llegara a faltar el vino, María le dijo a Jesús: “Ya no tienen vino”. Jesús le contestó: “Mujer, ¿qué podemos hacer tú y yo? Todavía no llega mi hora”. Pero ella dijo a los que servían: “Hagan lo que él les diga”.Había allí seis tinajas de piedra, de unos cien litros cada una, que ser­vían para las purificaciones de los judíos. Jesús dijo a los que ser­vían: “Llenen de agua esas tinajas”.  Y las llenaron hasta el borde. Entonces les dijo: “Saquen ahora un poco y llévenselo al encargado de la fiesta”.  Así lo hicieron, y en cuanto el encargado de la fiesta probó el agua convertida en vino, sin saber su procedencia, porque sólo los sirvientes la sabían, llamó al novio y le dijo: “Todo el mundo sirve primero el vino mejor, y cuando los invitados ya han bebido bastante, se sirve el corriente. Tú, en cambio, has guardado el vino mejor hasta ahora”. Esto que hizo Jesús en Caná de Galilea fue el primero de sus signos. Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él.   Palabra del Señor.

Permanezcan en mi amor
Lectura del santo Evangelio según San Juan: 15, 9-12

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me   ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena. Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado’’.  Palabra del Señor

Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros Del santo Evangelio según san Juan: 15, 12-16

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre. No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre’’. Palabra del Señor.

Que su unidad sea perfecta
Lectura del santo Evangelio según San Juan: 17, 20-26 

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí. Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y éstos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en ellos’’. Palabra del Señor.

O bien: Forma breve:                                                                    
Del santo Evangelio según san Juan: 17, 20-23

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí’’. Palabra del Señor.