Category Archives: Noviazgo y Compromiso

Nuestra Sagrada Familia

por Emilio Piñero Guilamany

Cuidar de la familia es un concepto difícil de concentrar en una respuesta única, que abarque su magnífico contenido. Es un pulpo con demasiados brazos que analizar, en donde entra lo psicológico, lo psíquico, lo social, lo emocional. Y también lo astrofísico, teniendo en cuenta que muchos se la pasan en la luna soñando.

Así que hoy me centraré en detalles que harán que algunos varones me quieran sacar los ojos mientras, que sus mujeres,  consientan en ser más benévolas con un servidor.

Qué Dios creó al ser humano es una realidad que espero no sea discutida. Si lo sacó del mono o no, es un detalle en el que no me resulta interesante frivolizar, aunque hay varones que hacen méritos para conseguir tal reconocimiento. Una vez creado, vio Dios que estaba el individuo muy solo, sin nada que hacer, sin preocupaciones, ni nadie con quien pelearse. Se compadeció de él y, de su carne, creó a la mujer, dándosela como compañera. Todo era paz y sosiego con tan sólo una petición. El manzano y sus manzanas, eran la prueba de aceptación total de fidelidad y, ahí, justo ahí, se mascó la tragedia. El hombre reveló por vez primera su inferioridad ante la mujer, sus encantos y sus enormes ganas de llevar la contraria. ¿A quién se le ocurre hacer caso, a la primera serpiente que pasa por delante?

De tal insensatez proviene una condenación que perdurará hasta que Jesús instaure de nuevo el Reino de Dios en la tierra. Hoy, muchos siglos después la historia ha cambiado relativamente poco. El varón dotado de una fuerza física superior, más aguerrido, con una capacidad de decisión y reacción basada en dichos regalos. La mujer, más delicada, con un encargo llamado “engendrar”, que la convierte en vértice de la existencia de un maravilloso descubrimiento, llamado familia.

Ella será por siempre, faro y presencia, que acompañará al esposo a nuevos prados, en donde descansar de la batalla diaria. El hombre sin la compañía constante de una mujer, acostumbra a ser un triste personaje, salvo que sea por una renuncia personal hacia una vida de mayores exigencias de servicio a Dios y a los hermanos. El hombre quizás tomó a su esposa, como flor silvestre pero, poco a poco, va descubriendo otras capacidades que ella tiene y que la transforman también en jugadora titular e indiscutible del equipo. La mujer posee una inteligencia especial y un sexto sentido que la hacen parecerse a una brujita buena, que ve venir los garrotazos antes de que caigan.

Siguiendo con el argot deportivo, el hombre es el goleador que se lleva aplausos y titulares, mientras ella acaba siendo la que concreta la estrategia, para que continúe la buena racha. No hay gran hombre que no tenga en su retaguardia a una gran mujer que sepa estar en un aparente segundo plano, mandando, admirando y abrazando jubilosa o poniendo el hombro para que el llanto de la derrota escape y, se convierta en esperanza de otros amaneceres por venir.

Dios pone en nuestro camino a alguien que necesitamos y nos hará felices, salvo que nuestras decisiones alimentadas por la soberbia y la ambición, nos deriven hacia futuros inciertos, en los que Dios y sus consejos han sido más que descuidados, ignorados y abandonados. Los esposos que se mantienen fieles entre ellos, son una demostración viviente de la familia que el Señor nos regala. Una esposa no es cualquier cosa, es compañera de ruta que quizás algún día será báculo de tu vejez. Trátala con el respeto, admiración y amor que merece, quien te ha dado su juventud e inocencia, su madurez y compromiso, sus atenciones y cuidados, y en definitiva su ser.

Un esposo, no es un héroe de cómic, un ingreso que garantice una existencia regalada y relajada, ni un amo al que obedecer sin abrir la boca. En la lectura de la palabra de Dios, se encuentran todas las respuestas que necesitamos.

Tenemos al Padre, Hijo y Espíritu Santo, reconociendo nuestros desvelos. A María como intercesora en los postreros momentos de cruz y obscuridad, “he aquí a tu madre”, en los que todos somos Juan.  A los Ángeles de la Guarda, que nos cuidan de todo mal que pretenda asaltarnos e incluso de pequeñas urgencias que nos atosiguen.

Pero, por encima de todo, nos muestra en la Sagrada Familia, un ejemplo a seguir.

Hombre y mujer, unidos a Dios por medio del sacramento, se salvarán juntos al igual que cayeron juntos en el paraíso, regresando para habitar en la morada que nos ha sido reservada para desde allí alabar a Dios por toda la eternidad.

Ánimo, parece mucho e imposible de alcanzar pero, nuestro supremo creador está siempre al pendiente con su discreción y su ejército de ángeles preparados para ganar toda batalla.

Sinodalidad dentro de la familia doméstica

Por Dra. Dora Tobar

La familia cristiana es por esencia una comunidad sinodal. Con la palabra sinodalidad se describe una forma de relacionarse donde nadie está por encima o por debajo, ni tampoco delante o atrás del otro, sino a la par. Es decir, se trata, como su raíz griega lo dice, de la acción y efecto de caminar juntos.

Y, ¿Qué es la familia cristiana sino una comunidad de vida y amor donde grandes y chicos caminan no sólo juntos, sino hacia un mismo propósito?: Llegar a ser en la tierra imagen o testigos del amor de Dios.

Esto que parece algo abstracto y casi imposible, tiene que ver con realidades muy concretas. Todo comienza en el matrimonio cuando una pareja de bautizados, movidos por el amor de Cristo, deciden ser compañeros inseparables que no solo afrontan las alegrías y las dificultades de la vida juntos, sino que optan por dar todo de sí para aligerar las fatigas del otro.

De hecho, en la vida de esposos y de padres, se da lugar a muchas experiencias que convergen en el significado de sinodalidad. Esto es, proximidad, escucha con corazón abierto, acompañamiento; corresponsabilidad, empatía, y finalmente, unión o encuentro.

Una pareja de esposos se transforma en pareja sinodal cuando imita la auto donación de Cristo, en todos los aspectos de su relación.  Esto incluye la forma generosa como comparten el dinero, las deudas, su tiempo; la forma como se escuchan con corazón abierto, sin encerrarse o imponer su punto de vista y se abren a entender el punto de vista del otro; y por la forma casta como en sus relaciones sexuales buscan siempre el bien de la otra persona y el de la creatura que puedan engendrar. ….. Cuando esto sucede, entre la pareja empieza a generarse una unión, un profundo y tangible sentido del NOSOTROS que, en cierto modo, refleja la mística realidad del Espíritu Santo, quien procede de la unión íntima del Padre y del Hijo.  Esta misma realidad trinitaria se manifiesta en el acto procreativo en el cual la comunicación íntima de la pareja abre las puertas a la generación de una nueva persona. De esta manera, el misterio mismo de Dios-Trinidad se hace parte de su amor matrimonial, e irradia su testimonio.

Como padres de familia, la sinodalidad es la característica que nos cualifica como ministros de Dios ante los hijos. Cada hijo que engendremos será no solamente un compañero que se unirá a nuestro camino, sino que requerirá nuestro acompañamiento empático y solidario en cada etapa de su caminar. Ser ministros del amor de Dios es por tanto renunciar a un liderazgo de poder, autoritarismo y patriarcalismo y optar por liderar desde el amor que se entrega, respeta, establece límites que den seguridad, y lidera sobre todo con el ejemplo.

Formar hijos es prepararlos para la vida dándoles algo que nadie mejor que la familia sabe dar: entrenarlos para amar. Ser la principal escuela del amor, o “escuela de humanidad”, como San Juan Pablo II lo decía, incluye hacer que nuestros hijos aprendan a amarse, a amar a otros, y a amar a Dios.

Los hijos aprenden a amarse, a verse a sí mismos como criaturas a imagen de Dios, valiosas y dignas de respeto, por la forma como les hacemos sentir que su existencia nos alegra, que su cuerpo es bello, que estamos ahí para cuidarlos, que tienen derecho a sentir enojo o frustración, pero que también pueden aprender a expresar estos sentimientos de manera clara y respetuosa. Por cada corrección respetuosa debe haber al menos 50 afirmaciones diarias de lo bueno que hay en ellos y que logran.

Esta misión debe adaptarse a la dinámica de crecimiento de los hijos, pues cada etapa requiere diferentes procesos, y debe responder igualmente a la ley del reino de Dios donde los más vulnerables y necesitados requieren más de nuestra entrega. Aquí entran los niños que dependen de nosotros para aprender a amarse, descubrir su valor y adquirir la seguridad que necesitan para afrontar la vida sin complejos ni inseguridades. También están los adolescentes quienes requieren de nuestra misericordia para entender que detrás de sus insolencias y a veces reclamos injustas, esta una creatura asustada que trata de conquistar su vida emocional y descubrir su lugar en la vida. En esta etapa los padre debemos aprender que ya no son niños y que en vez de imposiciones, ellos necesitan ser escuchados, motivados y llevados, a través de preguntas mas que de órdenes, a descubrir lo que les conviene. Y también están por supuesto los niños con discapacidades, los que sufren problemas de identidad sexual, y los ancianos de nuestra familia.

Finalmente, pero no menos relevante, en la misión de enseñar a amar a otros, y de amar a Dios el ejemplo de los padres es lo mas importante. De ellos se aprende a escuchar, a resolver conflictos, a servir, y amar a Dios. Los ritos emocionales que proponen el papa francisco de pedir permiso, dar gracias y pedir perdón, debe así acompañarse de las oraciones en familia que saluden a Dios, le agradezcan e invocan su misericordia.

Reavivamiento Eucarístico en Estados Unidos

Reseña por Ana C. De la Garza

Tras darse cuenta de la falta de fe en la presencia real de Jesús en la Eucaristía de algunos
católicos en este país, los Obispos de Estados Unidos se han unido para lanzar este
movimiento dentro de la Iglesia, para renovar nuestra fe y reencontrarnos con Jesucristo en la
Eucaristía, la fuente y cumbre de nuestra fe católica.

Les voy a platicar un poco de lo que se vivió este verano del 2024 en Estados Unidos. A partir
de la fiesta de Corpus Christi, hasta el 17 de Julio en que se inauguró el Congreso Nacional
Eucarístico se realizó una gran peregrinación Eucarística, saliendo desde los cuatro puntos
cardinales del país, formando una gran cruz en el mapa de los Estados Unidos. Se hicieron
estas procesiones pasando por parroquias, calles, carreteras, plazas, parques…. Con
Jesucristo expuesto en la custodia, donde lo siguieron miles de fieles, jóvenes, adultos, niños y
ancianos; familias que salieron a su encuentro por las calles, donde la gente rezaba el Rosario,
haciendo cantos de alabanza a nuestro Señor Jesucristo y caminando en silencio para adorar a
Jesús. Llegando al final a la ciudad de Indianápolis, en el Midwest de este país. Fue
transformando corazones y bendiciendo todos los lugares que se recorrieron. En total fueron 4
rutas, que llegaron al centro de Indianápolis, 60 días de peregrinación, 1,000 lugares visitados,
6,500 millas recorridas y más de 250,000 personas que participaron.

Al llegar esta Procesión Eucarística a Indianápolis comenzó el 10º Congreso Nacional
Eucarístico del 17 al 21 de Julio de 2024. El cual reunió a más de 60,000 católicos en persona
de todo el país, y muchísimos más a través de los medios de comunicación y redes sociales.
Estuvieron presentes cientos de sacerdotes, religiosos y religiosas de diferentes
congregaciones, muchas familias incluyendo a niños, bebes y jóvenes, adultos y personas de la
tercera edad. Todos unidos para adorar a Jesucristo Eucaristía. Hubo Adoración al Santísimo
todas las noches en el estadio de Lucas Oil. Al comenzar la Adoración al Santísimo se
apagaban todas las luces del estadio para iluminar a Jesucristo en la Eucaristía, hubo
momentos de silencio total en el estadio, otros de cantos de alabanzas, oraciones dirigidas por
algunos religiosos que fueron de gran transformación y sanación para muchos de los
presentes. Fueron momentos en los que se vivió la presencia real de Jesucristo entre nosotros.

Jesucristo está presente de manera real en la Eucaristía. Su cuerpo, su sangre, su
divinidad y su alma están ahí presentes. Todo Él presente para entregarse a nosotros
por amor.

En cada Misa cuando escuchamos al Sacerdote repetir las palabras de Jesús “Tomad y comed
todos de él, porque este es mi cuerpo que será entregado por vosotros” y ”Tomad y bebed
todos de él, porque este es el cáliz de mi sangre, sangre de la alianza nueva y eterna que será derramada por vosotros y por muchos para el perdón de los pecados. Haced esto en memoria
mía”. En ese momento se transforman el pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Jesus. Es el
gran milagro de la Eucaristía, en el que se quiso quedar con nosotros Nuestro señor Jesucristo.

Al mismo tiempo durante esos 5 días de Congreso hubo Adoración Perpetua al Santísimo
Sacramento en la Parroquia de San Juan Evangelista, frente al Centro de Convenciones. 1
¡Fue maravilloso ver como estaba totalmente llena! Había que esperar a que algunas personas
salieran, para poder entrar ahí a adorar a Nuestro Señor.

Todos los días se celebraron varias Misas en el Congreso. Había Misa en inglés, español y
especial para Jóvenes; en el Rito Romano que es el que la mayoría conocemos, así como en el
Rito en Latín de acuerdo al Misal de 1962, Rito Bizantino y Rito Oriental. Fue hermoso ver
como la Iglesia es: Una, Santa, católica y Apostólica, enriquecida por la tradición milenaria de
nuestra fe.

En la Misa de clausura tuvimos la bendición de que la concelebraron mas de 2,000 Sacerdotes.
Estuvo presente la Orquesta Sinfónica de Indianápolis y un gran coro de personas para hacer
los cantos de la Misa. Fue un momento muy especial al estar miles de fieles celebrando
nuestra unión en la fe. Y es que en cada Misa Jesucristo se entrega a Dios Padre como el
Cordero Pascual, para el perdón de los pecados de los hombres. En el momento en que el
Sacerdote levanta el cuerpo de Cristo y dice: “Por Cristo, con El y en El a ti Dios Padre
Omnipotente todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos” vivimos el momento más
importante de la Sagrada Misa, pues es la entrega de Cristo al Padre, Cristo es el cordero que
se entrega al Padre para el perdón de nuestros pecados. Cristo es el puente de unión que lleva
a los hombres a Dios Padre. Cristo es el Cordero de Dios que quita el Pecado del Mundo.

Todo esto nos invita a los católicos a reavivar nuestra fe, a valorar el gran regalo de Cristo en la
Eucaristía y a buscar acercarnos a el en la Santa Misa, estar preparados para recibirlo en la
Eucaristía, confesarnos siempre que tengamos un pecado mortal y por lo menos una vez al
año, buscar momentos de ir a una Hora Eucarística y Adorar al Santísimo.

La Eucaristía no es un símbolo, es la presencia real de Dios en su cuerpo, sangre, divinidad y
alma, entregada para el perdón de nuestros pecados, para estar con nosotros cada día de
nuestra vida y llevarnos a gozar del cielo en la Vida Eterna.

Oración por las mujeres embarazadas

Oh Madre Santa, recibiste la buena nueva de la encarnación de Cristo, tu Hijo, con fe y confianza. Concede tu protección a todas las embarazadas que enfrentan dificultades. Guíanos en nuestro esfuerzo por hacer de comunidades nuestras parroquiales lugares de acogida y asistencia para las madres necesitadas. Ayúdanos a convertirnos en instrumentos del amor y la compasión del Dios bondadoso. María, Madre de la Iglesia, ayúdanos a crear la cultura de la vida y la civilización de amor, junto con todas las personas de buena voluntad, para alabanza y gloria de Dios Creador, y amante de la vida.

Amén.

LA OSADÍA DE LA JUVENTUD (Luis Ernesto Hernández Aguirre )

Vuela alto juventud osada.
No sientas miedo por conquistar los riscos,
subir como rayo desde la hondonada
ocupa veloz y ágilmente tu sitio,
que para esto te fueron dadas las alas
capaces de penetrar con el rugido
del sonoro clamor de la vida santa
los amarres del pecado y sus suplicios.

Decía Anacleto González Flores, Beato mexicano y prohombre de la paz en tiempos de la persecución religiosa, que el verdadero cristianismo no se encuentra ni en la cobardía, ni en la pusilanimidad como muchas veces se ha querido presentar a la fe, sino en el arrojo de los valientes, en la osadía de los que se atreven a desafiar el statu quo, y esto no es ningún discurso revolucionario, sino la simple imitación de Cristo maestro.

Hoy la juventud se enfrenta ante la misma pregunta que siempre se ha hecho la humanidad, sin embargo, con mucho menos elementos o más ruido para poder responderla de manera personal y certera: ¿cuál es el sentido de la vida?

Y si muchas generaciones tuvieron más o menos certeza a estas respuestas, ya sea enseñados por sus padres o por la sociedad, asumiendo una serie de valores, roles o metas que se planteaban como buenas y deseables; hoy los jóvenes se hayan desorientados ante la cantidad de discursos contradictorios, hedonistas, nihilistas y profundamente ignorantes.

En algún tiempo se debatían las ideas con otras ideas, y se podía acusar a unas u otras de erróneas; hoy ni siquiera existen esas ideas, solo se plantea la nada, la inmediatez, la superficialidad, la ignorancia absoluta como el medio más “seguro” de transitar en la vida sin mayor problema.

Hoy ni siquiera el ideal materialista se presenta a los jóvenes como meta, dónde el tener fuera, aunque equivocadamente el sentido de la vida, ni siquiera el tener, poseer o crear se convierte en la respuesta a la interrogante.

Una meta trascendente, un actuar que deje huella en los demás o uno mismo, ya no se presentan como opción para los jóvenes, entonces nos preguntamos ¿Qué se les presenta como ideal de vida?

Hoy se les presenta simplemente la vivencia de experiencias sensoriales cada vez más intensas que hagan una concatenación de exacerbación de los sentidos, un embotamiento de realidad que derive en una salida a la misma realidad.

Es entonces en el que drogas cada vez más fuertes, sexualidad sin límites y el disfrute de los sentidos se plantea como sentido de la vida de los jóvenes, despojándolos de cualquier liga o raíz con su pasado, con sus antepasados, con su cultura, con sus valores y, por ende, también de su futuro.

Es entonces cuando adquieren sentido las palabras de Anacleto, en el que hablando de la juventud dice: “La juventud es bella y radiante como la estrella que brilla en el oriente al amanecer, hechiza a los que la poseen y a los que la han perdido. Es una embriaguez de ensueño y de ilusión que produce el vino fuerte y oloroso del odre rebosante de la vida”.

Hoy los jóvenes, y no me refiero solamente a los que son nuevos en edad, sino a los que se mantienen jóvenes de corazón, debemos volver a la osadía, a la belleza del riesgo, a ese riesgo que Jesús abrazó en la cruz para salvar a la humanidad, es preciso que cada familia y cada joven, se abracen a la vida cristiana como el mayor acto de osadía en este siglo 21.

Y se preguntarán entonces ¿Cómo me abrazó a este ideal del cristianismo valiente?. Así como empezó la historia de Jesús: con nada. El carpintero anduvo por las calles de Jerusalén y no tenía más herramientas que su palabra y a partir de ese momento se han conjurado contra Él todos los riesgos de la vida, de la política, del pensamiento, de la palabra, de la guerra y de la historia.

Es preciso como dice el poema, abrir las alas adormiladas de nuestra juventud, aguiluchos criados como aves de corral, seres creados para abatir los abismos que no se dan cuenta que tienen alas, porque no es poco atreverse a afrontar los riesgos de ser santo.

Vuela alto juventud osada
Que otras avecillas están en sus nidos,
conteniendo temerosas la esperanza
por atravesar las nubes y sus brillos,
ansían alzarse del suelo que abraza
para encontrar en el riesgo su destino,
escuchando la voz que a Lázaro hablara:
“Levántate, anda y encuentra tu camino”.

Creo que mi hijo/a padece problemas de salud mental. ¿Qué hago?

Por Verónica López Salgado

“El hombre está hecho para la felicidad. Por tanto, vuestra sed de felicidad es legítima. Cristo tiene la respuesta a vuestra expectativa. Con todo, os pide que os fiéis de él. La alegría verdadera es una conquista, que no se logra sin una lucha larga y difícil. Cristo posee el secreto de la victoria”.[1]

~San Juan Pablo II

Es este discurso del muy querido santo a los jóvenes del mundo, San Juan Pablo II resalta la enseñanza de Jesús explicada en las bienaventuranzas (Mateo 5, 3-12), afirmando que solo se puede alcanzar la felicidad con Cristo: “caminando con Cristo es como se puede conquistar la alegría, la verdadera alegría”.[2] Efectivamente, Dios nos creó para ser realmente felices y el secreto está en Cristo. Pero ¿qué sucede cuando nuestros hijos – específicamente nuestros hijos adolescentes y jóvenes adultos – padecen conflictos que los hacen sentirse infelices e incapaces de reconocer tal felicidad en Cristo?

Inmediatamente, como padres y fieles católicos, nuestra primera respuesta suele ser buscar apoyo en nuestra fe, quizá en la dirección espiritual. Y aunque esta solución es totalmente válida, importante y necesaria, es imperativo observar cuándo es imprescindible buscar ayuda profesional de salud mental, como la terapia con un psicólogo, por ejemplo. ¡Es erróneo pensar que esto va en contra de nuestra fe católica! Ese es un estigma que debe llegar a su fin. Es más, actualmente existe más apertura y conocimiento sobre los métodos católicos para tratar los problemas de salud mental. De hecho, una buena comunicación y balance entre la salud espiritual y mental es recomendable porque la salud mental forma parte integral del desarrollo fundamental de todo ser humano.

La salud mental es tan esencial que los obispos de California durante una conferencia en 2018, insistieron en la importancia de  eliminar el estigma y estrechar los lazos entre la fe y la medicina.[3] Como padres católicos, prestar atención a la salud mental de nuestros hijos es vital. Si estás leyendo esto es porque te importa y estás buscando ayuda para tu hijo/a. Continúa leyendo para encontrar algunos recursos útiles, prácticos y fiables para quienes se enfrenten a esta situación. Si piensas que tu hijo/a puede estar sufriendo problemas de salud mental, o que quizás, estos problemas ya existentes,  están tornándose en una posible enfermedad, este artículo te ayudará a saber qué signos y síntomas observar, cómo hablar con tu hijo/a, y cómo obtener ayuda.

¿Qué son las enfermedades de salud mental?

De acuerdo con la Clínica Mayo, las enfermedades de salud mental también son conocidas como “trastornos de salud mental”, y se refieren “a una amplia gama de afecciones de la salud mental, es decir, trastornos que afectan el estado de ánimo, el pensamiento y el comportamiento”.[4] Hay condiciones que son pasajeras y que muchas personas las experimentamos de vez en cuando, como el estrés. Mientras que las enfermedades o trastornos mentales son permanentes y afectan la habilidad de funcionar día a día.

Algunos ejemplos son la depresión, los trastornos de ansiedad, los trastornos de la alimentación y los comportamientos adictivos. Estos pueden afectar la capacidad de las personas para funcionar normalmente en la vida cotidiana porque afectan a las emociones, los pensamientos y las conductas en la escuela, el trabajo y en las relaciones interpersonales.

Signos y síntomas

De acuerdo con la Clínica Mayo, algunos ejemplos de síntomas y signos de una enfermedad mental son:

  • Sentimientos de tristeza o desánimo
  • Pensamientos confusos o capacidad reducida de concentración
  • Preocupaciones o miedos excesivos o sentimientos intensos de culpa
  • Altibajos y cambios radicales de humor
  • Alejamiento de las amistades y de las actividades
  • Cansancio importante, baja energía y problemas de sueño
  • Desconexión de la realidad (delirio), paranoia o alucinaciones
  • Incapacidad para afrontar los problemas o el estrés de la vida diaria
  • Problemas para comprender y relacionar las situaciones y las personas
  • Problemas con el uso de alcohol o drogas
  • Cambios importantes en los hábitos alimentarios
  • Cambios en el deseo sexual
  • Exceso de enojo, hostilidad o violencia
  • Pensamiento suicida

¿Cómo hablar con tu hijo/a si notas alguno de estos signos y síntomas?

El amor a nuestros hijos se expresa de diversas maneras. Una de ellas es la comunicación constante y respetuosa. Si has notado cambios graves o repentinos en las emociones, comportamientos y pensamientos de tu hijo/a, comunícate con él/ella con honestidad, claridad y sobre todo con mucha empatía y comprensión. La Clínica Mayo señala que a veces “los síntomas de un trastorno de salud mental aparecen como problemas físicos, como dolor de estómago, dolor de espalda, dolores de cabeza u otros dolores y molestias inexplicables”. [5]

Si este es tu caso, hazle saber a tu hijo/a tu preocupación y juntos busquen la ayuda de un profesional de salud mental calificado. Si tu hijo/a no quiere o se niega a hablar contigo, puedes buscar a un amigo, otro familiar, un sacerdote, religioso/a, etc. que pueda entablar una conversación con tu hijo/a. El siguiente paso será buscar ayuda profesional.

¿Cuándo y cómo obtener ayuda de un profesional de salud mental?

Si observas alguno de estos signos y síntomas, ya has hablado con tu hijo/a y has buscando quien hable con él/ella, entonces es momento de buscar ayuda profesional, si lo crees prudente. Sin embargo, si tu hijo/a tiene pensamientos suicidas o ha intentado hacerse daño, no lo dudes y busca ayuda de inmediato.

  • Llama al 911
  • Llama a tu médico o proveedor de salud primaria
  • Ponte en contacto con un sacerdote o alguien de confianza en tu comunidad parroquial

Existen varios proveedores de atención de la salud mental. Un primer diagnóstico o consulta arrojará luz hacia qué proveedor necesitará tu hijo/a.

  • Psiquiatra
  • Psicólogo
  • Psicoterapeuta
  • Enfermera psiquiátrica
  • Consejero profesional licenciado
  • Terapeuta matrimonial y familiar
  • Asesor profesional con licencia
  • Trabajador social clínico con licencia

Recursos útiles, prácticos y fiables

  • Para informarte acerca de las causas, los factores de riesgo, las posibles complicaciones y la prevención de problemas de salud mental, visita:

Clínica Mayo

  • Para informarte acerca de cómo se lleva a cabo un diagnóstico y tratamiento de una enfermedad mental, visita:

Clínica Mayo

  • Para saber cómo reconocer cuándo hay un problema de salud mental, visita:

USAGov en Español

  • Para informarte acerca de la ansiedad en niños  pequeños, lee:

Niños con ansiedad: por qué es tan importante el diagnóstico temprano

  • Para informarte sobre la salud mental en la comunidad latina, visita la Alianza Nacional de Enfermedades Mentales:

National Alliance on Mental Illness

  • Para saber cómo encontrar el proveedor de salud mental adecuado para tu hijo/a, visita:

Clínica Mayo

  • Para leer sobre cómo realizar un chequeo de tu salud mental y emocional, lee este artículo escrito por la doctora Sue Baars, consejera profesional titulada. Además terapeuta familiar y matrimonial en Irving, Texas (EE. UU.), donde ejerce en su consulta privada, In His Image Christian Counseling.

Haz un cheque de tu salud mental y emocional

  • Para leer sobre algunas formas para cuidar de la salud mental, lee:

6 medidas para tu salud mental

  • La fe y la medicina no están peleadas la una con la otra. Si tu hijo necesita un psicoterapeuta, te recomiendo leer sobre el instituto católico de psicoterapia, Catholic Psych Institute. Este instituto fue fundado por un doctor católico especializado en psicología. Cuentan con psicoterapeutas bilingües y su misión es: Crear un nuevo estándar para la salud mental y el bienestar en la Iglesia Católica, proporcionando servicios y recursos basados en la integración de la antropología católica, fiel con la ciencia psicológica sólida para ayudar a las personas a convertirse en lo que Dios quiso que fueran. Visita:

Catholic Psych Institute

¡Gracias por leer y por el amor y preocupación hacia tu hijo/a! No estás solo.

“La búsqueda de la felicidad”, afirma el Papa Francisco, es algo común en todas las personas, de todos los tiempos y edades” porque ha sido Dios quien ha puesto “en el corazón de todo hombre y mujer un deseo irreprimible de la felicidad, de la plenitud”.[6]

[1] Ver XVII JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD, FIESTA DE ACOGIDA, DISCURSO DEL SANTO PADRE. Toronto. Jueves 25 de julio de 2002. https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/speeches/2002/july/documents/hf_jp-ii_spe_20020725_wyd-address-youth.html

[2] Ibid.

[3] Ver https://www.cacatholic.org/article/california-bishops-issue-major-statement-mental-health

[4] Ver https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/mental-illness/symptoms-causes/syc-20374968

[5] Ibid.

[6] Ver https://www.vaticannews.va/es/vaticano/news/2019-03/papa-francisco-jornada-mundial-felicidad.html

DICIEMBRE– Consejos Para la Vida en Pareja

TIPS SOBRE EL MATRIMONIO – Diciembre

  • Esposos, afronten todo – trabajo, escuela, obstáculos o victorias- como un equipo. Apóyense mutuamente en los momentos difíciles y compartan los momentos de éxito.
  • Nuestras familias son imperfectas, y las relaciones imperfectas a veces resultan en cortes y magulladuras. Pide la gracia de “perdonar nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”, y pide perdón a los que has herido.
  • Atesora cada momento con tu pareja. No sabemos ni el día ni la hora en que nuestro ser querido se irá al cielo.
  • Cuando todo lo demás falle, ESPERA. Cuando las cosas no vayan bien en tu matrimonio -y seguro que habrá días así-, dale tiempo. A veces necesitamos tranquilizarnos, consultarlo con la almohada (y con Dios) y despertarnos con sentimientos más positivos.
  • “Y se transfiguró delante de ellos” (Mt 17,2). Incluso en la tierra, podemos vislumbrar la gloria celestial con los ojos de la fe. Reza para que tú y tu esposo/a puedan ver la gloria del Señor en todos los aspectos de su vida.
  • ¿Cómo puedes ser un apoyo espiritual para otras parejas y familias que están teniendo dificultades?
  • El verdadero amor entre los esposos, que es imagen del amor de Cristo por la Iglesia, inspira a los esposos a buscarse continuamente para pedir consejo, afecto y afirmación. Anima hoy a tu esposo/a y recuérdale que estás ahí pase lo que pase.
  • ¿Los deportes u otras actividades recreativas te roban la atención de tu amado/a? Pregúntale si es así y haz los cambios necesarios en tu rutina.
  • Incluso si su matrimonio va bien, consideren la posibilidad de ir a un retiro de parejas juntos.
  • ¿Cuál ha sido un punto bajo en tu relación con tu amado/a? ¿Cómo lo superaste? Si todavía estás pasando por un momento difícil, pide ayuda – a tu cónyuge, a Dios, o a un consejero (no hay que avergonzarse de ello).
  • El tiempo que pasas con tu esposo/a es muy valioso. Intenta estar realmente presente para él/ella alejándote de las redes sociales y otras tecnologías tanto como sea posible.
  • El amor y el respeto mutuos son las características de un matrimonio cristiano. ¿Tiene tu matrimonio el amor y el respeto como principios fundamentales?
  • Empieza y termina cada día dando gracias a Dios por permitir que tu marido/mujer esté en tu vida.
  • “¡Dichosos, más bien, los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!” (Lc 11,28).  Vayan a Misa juntos y pidan a María que les ayude a amar cada vez más a Dios y a los demás.
  • Los niños aprenden primero lo que es el amor al ver a sus padres darse amor. Recordemos dar un buen ejemplo a los niños para que aprendan lo que es realmente el amor.
  • No dejes de acudir a Dios y alabarlo aun cuando tengas problemas en tu familia y en tu vida.
  • Empéñate hoy en animar a tu esposo/a. Las palabras de afirmación son un símbolo de esperanza y amor.
  • La etapa del “enamoramiento”, aunque hermosa e insustituible, puede desvanecerse en el matrimonio con el pasar de los años. El verdadero amor duradero es producto de la intencionalidad, la elección y el sacrificio. La muerte de Jesús en la cruz es una prueba de ello.
  • Dios se nos revela de maneras misteriosas. ¿Cuáles son algunas de las formas en que Dios se ha revelado a ti y a los miembros de tu familia en el último año? Contempla y toma nota de ellas con tu pareja.
  • Cuando te sientas frustrado, el silencio puede ser a veces la mejor alternativa. Piensa antes de hablar y tómate tu tiempo para decidir cuál es la mejor manera de responder a tu esposo/a.
  • “Quien se alaba será humillado, quien se humilla será alabado” (Mt 23,12). Porque María se humilló, es coronada Reina del Cielo y de la Tierra. ¿Cómo puedes mostrar humildad a tu esposa el día de hoy?
  • Si tú y tu familia atraviesan momentos económicos difíciles, no desesperes. Dios proveerá. Confía en Él para cuidar de tu familia.
  • Predica el Evangelio en tu hogar, pero también vívelo. Como matrimonio, tus hijos necesitan verte vivir cada día el Evangelio.
  • En medio de las discusiones, luchen contra el problema y no contra su esposo/a. Recuerden que como matrimonio están en el mismo equipo.
  • En pareja, consideren la posibilidad de tomarse unas vacaciones rápidas solos para “recargar las pilas”. Toda estrategia es buena para reforzar el amor.
  • Enseña a tus hijos la importancia de la Eucaristía. Asegúrate de que tu familia está siempre preparada para recibir la Eucaristía en la misa.
  • Santa Mónica rezó por la conversión de su hijo San Agustín, y fue escuchada. Reza con confianza por la conversión de tus amigos y familiares separados de la Iglesia.
  • San Juan Bautista fue mártir del matrimonio (cfr. Mt 14,3-12). ¡Que tengamos el valor de defender -y vivir- el verdadero significado del matrimonio!
  • Dedíquense tiempo de calidad el uno al otro. Salgan de paseo como novios.
  • Escuchar de verdad no es tarea fácil. Sin embargo, escuchar es una parte esencial de la comunicación en el matrimonio.
  • Encontremos siempre el diálogo entre nosotros. ¡Que nunca nos falte la comunicación!

SEPTIEMBRE – Consejos Para la Vida en Pareja

POR TU MATRIMONIO

TIPS SOBRE EL MATRIMONIO – SEPTIEMBRE 2023

 

  1. Cuidar de tus hijos a veces significa dejar de dedicarle tiempo a tu matrimonio. Cuidar la relación de pareja es beneficioso para los niños. Si quieres una familia feliz, que tu matrimonio sea también una prioridad.
  2. Sorpréndanse como marido y mujer de vez en cuando con café, dulces o flores. Por mencionar algunos ejemplos. Es una bonita forma de demostrar que piensan el uno en el otro.
  3. “Entonces Jesús dijo a los discípulos: El que quiera seguirme que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y me siga” (Mt 16, 24). Nunca tenemos que llevar solos nuestras cruces. Acude a Cristo y permite que tu esposo/a te ayude a cargar también tu cruz.
  4. Puedes tener razón o estar felizmente casado/a. El matrimonio a menudo implica aprender (o que te digan) cuando estás equivocado/a. Aceptar humildemente esto cuando es cierto refuerza el vínculo en pareja.
  5. La relación con otros miembros de la familia a menudo afecta a la vida matrimonial. ¿Cuáles son las bendiciones y los retos que han surgido en su matrimonio a causa de tu familia o la de tu esposo/a?
  6. “Porque donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, yo estoy allí, en medio de ellos”(Mt 18,20). Jesús está contigo en cada momento de tu matrimonio. No olvides hacerlo el centro de tu relación.
  7. Dedica tiempo para cultivar el amor que sientes por tu esposo/a. Los pequeños gestos diarios de amor y aprecio darán grandes frutos en tu matrimonio.
  8. Hoy la Iglesia celebra, entre otras, la Natividad de la Santísima Virgen María. María siempre confió en el Señor y en sus planes. Quédate tranquilo sabiendo que Dios  tiene un plan de vida para tu matrimonio y tu familia, ¡incluso cuando es difícil de entender!
  9. “Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que quien crea en él no muera, sino tenga vida eterna” (Jn 3,16). El amor de Dios es un amor sacrificado. ¿Estás dispuesto a sacrificarte por tu amado/a?
  10. En momentos de tensión, recuerden el día de su boda, la luna de miel o los momentos de alegría. Puede ayudarles a poner las cosas en perspectiva.
  11. ¿Cuál es la flor o el aperitivo favorito de tu esposa? Sorpréndela esta semana con ese detalle.  ¡Qué no se apague la chispa!
  12. “No hagan nada por ambición o vanagloria, antes con humildad estimen a los otros como superiores a ustedes mismos” (Flp 2,3). La humildad es una gran ganancia en el matrimonio, que busca servir en lugar de ser servido. Abre tu corazón a las necesidades de tu esposo/a.
  13. La familia es una escuela de amor; busca oportunidades cada día para aprender un poco más a amar a tus seres queridos.
  14. ¿Tienes un crucifijo en un lugar notorio de tu casa? Ver el sacrificio de Jesús es un gran recordatorio del amor al que los esposos están llamados cada día.
  15. Hoy es la fiesta de Nuestra Señora de los Dolores. María conoció la tristeza, la pérdida y las dificultades. Pídele hoy ayuda para soportar con valentía las pruebas difíciles en tu matrimonio.
  16. Si llevan tiempo casados, ¿hay alguna pareja joven en su parroquia a la que podrían servir de mentores? Las parejas jóvenes suelen buscar guías confiables; es una bendición mutua.
  17. El matrimonio es una vocación: un llamado de Dios y un camino de santidad.
  18. Cuando recen en familia, hagan partícipes cada uno de los sentidos: enciendan una vela, contemplen el arte sacro o escuchen música. Nuestra fe sacramental puede acercarnos a Dios de diversas maneras.
  19. Escuchar con atención, le hace saber a la otra persona: “Me importa lo que dices; me importas tú”. Ayuda a que crezca el amor en el matrimonio.
  20. Prioriza el tiempo con buenos amigos que puedan fortalecer tu vocación matrimonial. Son las personas a las que podrás recurrir cuando se atraviese una mala racha.
  21. San Mateo respondió con un “sí” al llamado de Dios. Cada día, en nuestras familias, tenemos también la oportunidad de decirle “sí” a Dios y así acrecentar nuestra fe, esperanza y amor.
  22. Tus hijos aprenderán a amar no por el amor que tú les muestres, sino por el amor que le demuestres a tu esposo/a.
  23. Hoy celebramos la Memoria de San Pío de Pietrelcina, presbítero. Pidamos su intercesión para vivir matrimonios santos.
  24. Si uno de los dos está triste, enfermo o deprimido, ¿Qué suelen hacer para consolarse y ayudarse mutuamente?
  25. Un malestar o un dolor, una angustia o una molestia. ¿Qué puedes hacer? Ofrecerlo. Esta práctica espiritual tradicional de ofrecer nuestros problemas como una oración puede redirigir nuestra energía de nuestra propia tristeza al bien de otro. ¿Por quién puedes ofrecer tus problemas de hoy?
  26. Tienes que saber ceder (en los desacuerdos) en tu matrimonio. Los dos tienen que ceder. Una vez que te toque a ti y la próxima vez que le toque al otro.
  27. San Vicente de Paúl es conocido por su amor a los pobres. ¿Quiénes son los pobres, los solitarios, los olvidados de tu vida? Tu familia puede ser un regalo de amor para ellos.
  28. Los conflictos son inevitables en toda relación, pero la forma en que los afrontes ayudará o perjudicará tu matrimonio. Busca puntos en común y haz todo lo posible por escuchar y comprender el punto de vista de tu esposo/a.
  29. Hoy, en la fiesta de los Arcángeles, pide su protección sobre tu matrimonio y tu familia. San Miguel Arcángel, ¡defiéndenos en la batalla!
  30. Cristo murió por nosotros. Los esposos dan su vida cada día el uno por el otro, y los padres por sus hijos. ¡Sus sacrificios merecen la pena!

OCTUBRE – Consejos Para la Vida en Pareja

POR TU MATRIMONIO

TIPS SOBRE EL MATRIMONIO – OCTUBRE 2023

1- Nunca estés resentido cuando encuentres dificultades en tu matrimonio. En lugar de eso, dile a Dios: “¡Gracias, Señor, por esta oportunidad de sacrificarnos y aprender a amar como Tú!”.

2- Cada vocación es una llamada de Dios, una llamada al amor. Lo que significa vaciarnos nosotros para vivir de cara a los demás. ¿Cómo te “vaciarás” hoy por tu cónyuge?

3- Aunque te hayas casado con el amor de tu vida, cuya presencia te trae alegría, esa persona nunca podrá hacerte completamente feliz. La tristeza aguarda a aquellos que esperan que su matrimonio les haga la vida plena; sólo una relación con Dios puede lograr eso.

4- “Mis discípulos son tu regalo para mí”, oró Jesús a su Padre la noche antes de morir (Jn 17,24). Tu cónyuge y la familia son regalos de Dios, ¡y vale la pena luchar por ellos!

5- Nos sorprendemos cuando encontramos la cruz en nuestra vocación; pero la cruz es parte necesaria del amor. Abrázala y verás crecer tu amor.

6- Asistan a Misa juntos como familia. Participen en el sacrificio de Cristo, porque ese es el combustible que fortalece a una familia para sacrificarse unos por otros.

7- Un niño que ve a su padre arrodillarse ante Dios queda impactado. ¡El hombre más poderoso que conoce dobla la rodilla ante alguien aún más poderoso! Y planta una semilla de fe… ¡Qué gran ejemplo!

8- La amistad es la base de un matrimonio saludable. El día que asistimos a una boda a menudo escuchamos: “Hoy me caso con mi mejor amigo/a”. Recordemos que esa amistad durará sólo si compartimos todo con nuestra pareja.

9- La infidelidad física comienza como una infidelidad emocional. Ten cuidado con la tentación de compartir lo más profundo de tu alma con alguien del sexo opuesto que no sea tu cónyuge. Comienza inocentemente; pero no terminará así.

10- ¿Crees que Dios está ausente durante tu lucha matrimonial? Él está al otro lado de la cruz, llevándola contigo e invitándote a amar como Él ama.

11- La próxima vez que te sientas abrumado por la sencilla belleza de tu vida familiar, cuando sientas que perteneces y eres amado, recuerda: ¡es sólo una pequeña muestra del amor y la pertenencia del cielo!

12- “Te amaré y te honraré todos los días de mi vida”. Esa fue la promesa que te hicieron y que hiciste en tu boda. Hoy puedes usarla como examen de conciencia: “¿Te amé hoy? ¿Te honré hoy?”. Es una buena práctica.

13- Nos enamoramos y esa sensación de sentir mariposas en el estómago se ha ido. Sí así es, con el tiempo la química baja su intensidad en el amor. Pero el amor no es un sentimiento, es una elección. ¡Elige amar y las encontrarás de nuevo!

14- ¿Estás peleando de nuevo y te estás desanimando? Piensa que cuando tu piel esté arrugada y tu cabello gris, recordarás esta pelea, te reirás y dirás: “¡Incluso los tiempos difíciles valieron la pena!”

15- San Pablo nos desafía. Dice que, en el matrimonio, los cónyuges están llamados a amarse unos a otros como Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella (Ef 5,25). Cuando miro el crucifijo, ¿mi amor conyugal se parece a Su amor?

16- “Estoy cansado”- piensas-. La vida familiar es exigente. Y parece que nunca tendré un descanso. ¿Cuánto tiempo podré seguir así?”; Siempre y cuando lo hagas por amor a Dios.

17- Mientras un padre sostiene a su bebé recién nacido por primera vez, tiene una idea aterradora: “Mi relación con este niño afectará para siempre mi comprensión de lo que significa llamar a Dios ‘Padre’”. Tienes razón: papá, tu responsabilidad es inmensa.

18- Cuando se sufre en el matrimonio, el divorcio puede parecer un escape feliz, una medicina mágica que quita el dolor. No creas en ese sueño. El sufrimiento al otro lado del divorcio es aún peor.

19- “Habéis guardado el buen vino hasta ahora”, dijo el mayordomo a los esposos después de que Jesús convirtió el agua en vino en su banquete de bodas (Jn 2,10). Tenemos miedo de permitir que Dios entre en nuestro matrimonio. Pero su presencia siempre trae algo aún mejor.

20- Cuando esperamos que nuestro matrimonio nos haga felices, tenemos una expectativa poco realista. ¡Solo Dios puede hacerte feliz! El resentimiento está al alcance de la mano cuando esperamos que un ser humano, como nuestro cónyuge, proporcione lo que sólo Dios puede darnos.

21- San Juan de la Cruz le dijo una vez a una monja que luchaba en su comunidad religiosa: “Donde no hay amor, pon amor, y allí encontrarás amor”. Esto funciona tanto para monjas como para parejas casadas.

22- Ha sido un largo día. Al entrar en casa, deja el estrés afuera, no lo traigas contigo. En lugar de esto, ingresa con una sola pregunta en mente: “¿Cómo puedo servir a mi familia hoy?”.

23- El Catecismo dice que a través del sacramento del matrimonio, “Cristo habita con los esposos cristianos” (párr. 1642). ¿Recuerdas esto en tus alegrías y tristezas de la vida cotidiana?

24- ¿Quién dijo que el matrimonio sería fácil? Pequeña es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida (Mt 7,14). Es un camino difícil, pero Jesús lo está recorriendo contigo. Habla con él al respecto.

25- Reza con tu cónyuge todos los días. Reza en voz alta. Al principio será incómodo; pero, con el tiempo, descubrirás que conduce a una intimidad y una comunicación preciosa y mucho más profunda entre vosotros.

26- Haz hoy algo espontáneo por tu cónyuge: un acto de servicio, una llamada inesperada, un pequeño obsequio, una cena especial… El esfuerzo que supone romper la rutina diaria es una gran prueba de amor.

27- Ten cuidado con ese deseo de escapar de una conversación incómoda con tu cónyuge. No lo evites: sé el primero en sacar el tema. ¡Sé valiente, sé un héroe! Tu cónyuge también necesita tener esa conversación incómoda.

28- Aceptar a tu cónyuge no significa estar ciego ante sus defectos. Significa reconocer tanto lo bueno como lo malo, y luego demostrarle que de todos modos vale la pena amarlo.

29- No cedas a ese espíritu de desánimo cuando las cosas se pongan difíciles en el matrimonio. Dios siempre está con vosotros y nada es imposible para Él.

30- El desierto es el lugar donde crece el amor y el compromiso. Nunca cedas ante el miedo cuando sientas que tu amor se ha secado. El amor ahora debe ser una elección, pero esa elección ensanchará tu corazón.

31- Piensa en los grandes santos que estuvieron casados. ¿Qué los hizo santos? ¿Crees que nunca lucharon? Sí lo hicieron, pero eligieron seguir amándose todos los días. Éste es el verdadero camino de la santidad.

UNIENDO NUESTRAS VIDAS POR LA IGLESIA CATÓLICA

¿Por qué casarnos por la Iglesia?

Los beneficios del Matrimonio Católico

“La Iglesia es un bien para la familia, la familia es un bien para la Iglesia. Custodiar este don sacramental del Señor corresponde no sólo a la familia individualmente sino a toda la comunidad cristiana”. (Papa Francisco, Amoris Laetitia 87)

En general, las parejas que eligen llevar su matrimonio a la Iglesia reciben muchos dones: paz de corazón, unidad y acompañamiento con la Iglesia, y plenitud de los sacramentos, especialmente el don de recibir la Sagrada Comunión y la Reconciliación.

Los científicos sociales han descubierto que las parejas que reconocen la presencia de Dios en su relación, experimentan más satisfacción y tienen más probabilidades de lograr un matrimonio para toda la vida. Uno de los muchos beneficios de un matrimonio sacramental es el del poder de la gracia de Dios, que ayuda a las parejas a mantener viva la alianza de amor y encontrar la felicidad juntos.

¿Por qué obtener el Sacramento del Matrimonio?

“Cristo Señor ‘sale al encuentro de los esposos cristianos en el sacramento del matrimonio’, y permanece con ellos… los esposos son consagrados y, mediante una gracia propia, edifican el Cuerpo de Cristo y constituyen una iglesia doméstica”. (Papa Francisco, Amoris Laetitia 67)

Los votos intercambiados por la pareja son una alianza sagrada a través del cual los esposos se abrazan y, juntos, abrazan a Jesús como su compañero. A través de su unión con Cristo, participan en la alianza inquebrantable entre Dios y la humanidad: la alianza que selló Jesucristo con su muerte y resurrección.

El matrimonio católico es único entre otras relaciones matrimoniales porque es un Sacramento que hace que Cristo esté presente en nuestras vidas y especialmente en las familias. La relación entre marido y mujer refleja la relación de Jesucristo con su pueblo. En la tradición católica, el esposo y la esposa aceptan una misión en el plan salvífico de Dios para la humanidad. La esposa y el esposo son embajadores del amor de Dios y colaboran con Dios para seguir construyendo su Reino aquí en la tierra.

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Nota: Este es una descripción básica del Matrimonio Católico. Debido a que la situación de cada pareja es única y el proceso puede variar de una parroquia a otra, de una diócesis a otra y de un país a otro, las personas interesadas en casarse  la Iglesia Católica, para obtener una convalidación matrimonial y/o una declaración de nulidad deben hablar primero con su párroco para obtener orientación personal y específica.