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Año de la “Familia Amoris Laetitia”

El 19 de marzo de 2021, la Iglesia celebra el quinto aniversario de la publicación de la exhortación apostólica del Papa Francisco Amoris Laetitia, sobre la belleza y la alegría del amor familiar.

El mismo día el Papa Francisco inaugura el Año “Familia Amoris Laetitia“, que terminará
el 26 de junio de 2022 con ocasión
del X Encuentro Mundial de las Familias
en Roma con el Santo Padre.

Para obtener más información sobre el Año de la “Familia Amoris Laetitia o leer el texto completo de Amoris Laetitia, visite el sitio web del Vaticano.

 

Por Tu Matrimonio seguirá publicando recursos durante todo el año para ayudar a las parejas y familias a celebrar el Año de la Familia.

 

“Santa Familia de Nazaret, haz tomar conciencia a todos del carácter sagrado e inviolable de la familia, de su belleza en el proyecto de Dios”. (Amoris Laetitia, 325)

De la USCCB

 

Del Vaticano

 

Guías de Reflexión: San José, Hombre de Familia

Tanto el mes de marzo como los miércoles son tradicionalmente dedicados a San José.  Los invitamos a reflexionar en pareja o en familia cada miércoles durante el mes de marzo sobre una de las cinco angustias de San José. 

Para descargar el paquete completo de las reflexiones sobre las 5 angustias de San José, haga clic aquí: San José Hombre de Familia-Reflexiones Completas.

 

Estructura para cada semana:

 

Miércoles, 3 de marzo – Primera Angustia

Miércoles, 10 de marzo – Segunda Angustia

Miércoles, 17 de marzo – Tercera Angustia

Miércoles, 24 de marzo – Cuarta Angustia

Miércoles, 30 de marzo – Quinta Angustia

 

Para aprender más sobre el Año de San José y cómo celebrarlo en su hogar, visite: portumatrimonio.org/sanjose

Cómo celebrar el Año de San José en su hogar

Queridas Parejas y Familias en Cristo,

Del 8 de diciembre de 2020 al 8 de diciembre de 2021, el Papa Francisco ha proclamado el Año de San José en su Carta Apostólica Patris corde (“Corazón de Padre”), en donde describe a San José como un padre amado, un padre en la ternura, un padre en la obediencia, un padre en la acogida, un padre de la valentía creativa, un padre trabajador y un padre en la sombra. En síntesis, un santo que es cabeza de la Sagrada Familia de Nazaret y será aliado perfecto de todas las parejas y familias, especialmente en el año declarado también por el Papa Francisco como el Año de la Familia, un año de reflexión sobre su exhortación apostólica “Amoris Laetitia” (19 de marzo de 2021 – 26 de junio de 2022).

Con motivo de tan especial acontecimiento, deseamos acompañar a todas las parejas y familias a descubrir y conocer mejor la figura de San José, un hombre que en el silencio y lejos del protagonismo ama sin medida, protege con su propia vida y con su valiente “fiat” nos enseña a hacer la voluntad de Dios Padre.

Para más información sobre el Año de San José y cómo Por Tu Matrimonio los quiere apoyar este año visite este artículo.

A continuación, una lista de diversos recursos que esperamos utilice en pareja y con su familia durante este Año de San José.

Aviso: En https://portumatrimonio.org, los enlaces a otros sitios web se proporcionan únicamente para la conveniencia del usuario. USCCB no asume ninguna responsabilidad por estos sitios web, su contenido o sus organizaciones patrocinadoras.

 

DON DE INDULGENCIAS ESPECIALES CON OCASIÓN DEL AÑO DE SAN JOSÉ

De acuerdo con el decreto de la Penitenciaría Apostólica, “Todos los fieles tendrán así la oportunidad de comprometerse, con oraciones y buenas obras, para obtener, con la ayuda de San José, cabeza de la celestial Familia de Nazaret, consuelo y alivio de las graves tribulaciones humanas y sociales que afligen al mundo contemporáneo”.

Pasos a seguir para obtener una Indulgencia Plenaria

 

EJEMPLO DE INTERCESIONES GENERALES POR EL AÑO DE SAN JOSÉ

Aquí encontrará un documento en formato PDF desarrollado por la Diócesis de Davenport, con una lista de intercesiones que se pueden utilizar durante el mes sugerido y adaptarse a su ubicación personal.

Intercesiones Generales Mes por Mes

 

¿QUIERE CONSAGRARSE A SAN JOSÉ?

Existen varios escritos de consagración a San José. Este es uno de ellos escrito por el Padre Guillermo Serra, L.C. Esta consagración se lleva a cabo durante 33 días.

Consagración a San José

Consagrarte a San José precisamente en el Año de la Familia puede ser una inversión sin igual para usted y su familia. Lea en este artículo de Aleteia por qué la consagración a San José podría cambiarte la vida.

En este artículo de AciPrensa podrá encontrar una oración de consagración a San José.

Además, en esta página podrá encontrar una oración corta para consagrarse a San José diariamente. Inténtelo con su esposo/a e hijos.

 

ORACIONES A SAN JOSÉ

En este enlace, San José, podrá encontrar oraciones con ocasión al Año de San José tales como letanías a San José que puede rezar al final del rosario, una oración escrita por el Papa León XIII, una oración para el día del papá que este año se celebrará el 20 de junio, entre otras. Le invitamos a rezarla con su familia.

 

ORACIÓN A SAN JOSÉ ESCRITA POR EL PAPA FRANCISCO

Al final de su carta apostólica, Patris corde, el santo Papa Francisco dedica una corta oración a San José que puede rezar con su familia cada día.

Oración a San José

 

DEVOCIÓN DE LOS SIETE DOMINGOS

La Devoción de los Siete Domingos es una antigua tradición de la Iglesia en preparación de la fiesta de San José, el 19 de marzo. La devoción comienza el séptimo domingo antes del 19 de marzo y honra las siete gozos y siete dolores que San José experimentó como esposo de la Madre de Dios, fiel guardián de Cristo y cabeza de la sagrada familia. La devoción es una oportunidad de oración para “ayudarnos a descubrir lo que Dios nos dice a través de la vida sencilla del esposo de María” (San Josemaría Escrivá; Es Cristo que pasa, nº 39). De acuerdo a National Catholic Register, esta devoción de los siete domingos se desarrolló alrededor del siglo XVI después de que San José se apareciera a un par de frailes que estaban a bordo de un barco que se hundió.

Le invitamos a conocer cuáles son los siete gozos y siete dolores de San José al practicar esta devoción con su familia: Los siete domingos de San José

 

 

DEVOCIÓN A SAN JOSÉ DORMIDO

Existe una devoción poco conocida a San José dormido que el Papa Francisco califica como una de sus favoritas. Conozca más sobre esta bella devoción y sus orígenes. Puede ponerla en práctica con su familia e incluso inventar una divertida forma para realizarla con sus hijos.

San José Dormido

 

RETIRO ESPIRIUAL

Viva desde su casa un retiro espiritual dedicado a San José. Con este retiro podrá adentrarse en las escrituras y conocer más sobre San José. Puede hacer las reflexiones a su propio ritmo. Le recomendamos utilizar este formato de retiro con la Lectio Divina (descubra qué es la Lectio Divina explicada en un video aquí Lectio Divina) para que pueda verdaderamente reflexionar sobre este admirable santo, Patrono de la Iglesia Católica.

 

HIMNOS A SAN JOSÉ

Conozca y escuche algunos bellos himnos y canciones a San José que le ayudarán a enamorarse aún más de este extraordinario santo, esposo castísimo de la Virgen María.

Himno a San José

Canción a San José

San José carpintero

Glorioso San José

Cuídanos San José

Himno #2 a San José

San José, silencios

Oblatos a San José

Besos de San José

Déjame en tus brazos

Tu eres un nuevo José

Mañanitas a San José

 

CORONILLA A SAN JOSÉ

Durante este año dedicado a San José, aprenda a rezar la Coronilla a San José en familia.

Coronilla a San José

 

NOVENA A SAN JOSÉ

San José, que cuidó fielmente los inicios de los misterios de la salvación humana en la vida de Cristo, cuida fielmente de nosotros mientras estos misterios se perpetúan en nuestros corazones, hogares y comunidades.

La USCCB ha compuesto esta novena para ser rezada anualmente del 10 al 18 de marzo, los nueve días que preceden a la Solemnidad de San José el 19 de marzo. La novena también puede adaptarse para su uso en otros momentos del año, especialmente en las fiestas en las que se celebra San José y en las ocasiones en las que los fieles solicitan su intercesión.

Si no lo ha hecho anteriormente, este año podría comenzar una nueva tradición y rezar esta bella novena a San José.

Novena escrita por la USCCB

Aquí tiene también otras opciones:

Novena a San José

Novena en honor a San José (Diócesis de Jefferson City)

 

OTROS RECURSOS – DOCUMENTOS OFICIALES DE LA IGLESIA

  • El Papa Pío IX declara a San José Patrono de la Iglesia Universal – 8 de diciembre de 1870 – Quemadmodum Deus
  • Encíclica del Papa León XIII sobre la devoción a San José – 15 de agosto de 1889 – Quamquam Pluries
  • San José es nombrado Patrón del Concilio Vaticano II – 19 de marzo de 1961 – Le Voci
  • Exhortación apostólica en San José de Juan Pablo II – 24 de noviembre de 2013 – Redemptoris Custos
  • El Papa Benedicto XVI considera la importancia de la persona de San José – 19 de marzo de 2006 – Angelus
  • El Papa Francisco inserta el nombre de José en las Plegarias Eucarísticas II, III y IV – d 1 de mayo de 2013 – Paternas vice

 

ACTIVIDADES PARA NIÑOS – PARA TODA LA FAMILIA

La transmisión de la fe en los niños comienza en casa. Le invitamos a desarrollar estas actividades (manualidades) con sus hijos.

Las siguientes actividades se recomiendan para niños en prescolar – primaria.

Manualidades para San José

Recetas de comida

¿A que niño no le gusta dibujar y colorear? Puede realizar esta actividad con sus niños más pequeños en casa.

Dibujos para colorear y aprender de la vida de San José

Las siguientes actividades se recomiendan para niños en secundaria.

30 visitas con el Silencioso José

Las siguientes actividades se recomiendan para los niños de todas las edades (realizar la actividad en familia).

Crear un altar en honor a San José: Cómo hacer un altar en casa, Haz un altar el día de San José (#6 en la lista)

12 maneras de honrar a San José en marzo (también se pueden realizar durante todo el año en familia.)

Maryknoll tiene un Ministerio Hispano llamado Discípulos Misioneros y han creado unas increíbles “Guías para Familias en Misión” para vivir esta Cuaresma y aprender más sobre San José. Existen varias opciones para usar estas “guías para las Familias en Misión”, pero primero deberá completar un formulario para acceder a su recurso – Maryknoll – Guías de reflexión sobre San José

Si le es posible, imprima estas tarjetas sobre la vida de San José y repáselas con su familia durante el mes de marzo – Tarjetas sobre la vida de San José

 

ARTİCULOS SOBRE LA VIDA DE SAN JOSÉ

Se dice comúnmente que nadie puede amar lo que no conoce. Es por eso, que este año le invitamos a adentrarse más en el misterio de la figura de San José, ¡le prometemos que se va a enamorar de él!

¿Era San José un anciano o un esposo sin vigor?

Mira cómo ha aumentado la devoción a San José en los últimos siglos

12 motivos para confiar nuestras suplicas a San José

Antigua oración a San José conocida por no fallar nunca

 

CONGREGACIONES RELIGIOSAS EN HONOR A SAN JOSÉ

Siervas de San José – Siervas de San José

 

LIBROS

Si le gusta leer, este es un año muy especial para profundizar más acerca de la vida de San José. Aquí le dejamos algunas ideas de títulos que puede adquirir:

Los silencios de San José – Consígalo aquí

Consagración a San José – Consígalo en EWTN

La sombre del Padre – Consígalo aquí

Descubriendo a San José – Consígalo aquí

José, esposo de María – Consígalo aquí

Dolores y Gozos de San José – Consígalo aquí

Yo también vivía en esa casa – Consígalo aquí

La devoción de San José – Consígalo aquí

 

Fuente: Esta lista fue elaborada por Verónica López Salgado

Celebremos el Año de San José

La Iglesia Universal está celebrando el Año de San José desde el 8 de diciembre de 2020 hasta el 8 de diciembre de 2021.

El mes de marzo tradicionalmente se dedica a San José.  San José es un perfecto modelo y santo patrono para las parejas y las familias. Por lo tanto, Por Tu Matrimonio va a compartir sobre San José durante todo el mes.  Síganos en Facebook o en Twitter e inscríbase al boletín electrónico para no perder lo que viene.

“El beato Pío IX lo declaró ‘Patrono de la Iglesia Católica’, el venerable Pío XII lo presentó como ‘Patrono de los trabajadores’ y san Juan Pablo II como ‘Custodio del Redentor’. El pueblo lo invoca como ‘Patrono de la buena muerte’” (Papa Francisco, Patris Corde, 2020).

¿Qué es al Año de San José?

El 8 de diciembre de 2020, el Papa Francisco declaró que la Iglesia celebrará el Año de San José. El Año de San José comenzó el 8 de diciembre de 2020 y terminará el 8 de diciembre de 2021. Es un acontecimiento histórico para la Iglesia porque es la primera vez que se celebra un Año de San José.

El Año de la Familia Amoris Laetitia también empieza en marzo. ¿Como se conectan?

En el 5º Aniversario, el 19 de marzo de 2021, de la publicación de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia sobre la belleza y la alegría del amor familiar, el Papa Francisco inaugurará el Año “Familia Amoris Laetitia” que concluirá el 26 de junio de 2022 en el 10º Encuentro Mundial de las Familias en Roma.

Este año dedicado a la familia se celebra en simultánea con el Año de San José.  El Papa Francisco dijo, “Encomendamos este camino con las familias de todo el mundo a la Sagrada Familia de Nazaret, en particular a San José, esposo y padre solícito” (Ángelus, 27 de diciembre de 2020).

¿Por qué el Papa Francisco escogió celebrar a San José?

El año 2020 marcó el 150 aniversario de la declaración de San José como Patrono de la Iglesia Universal el 8 de diciembre de 1870.

En su Carta Apostólica Patris Corde (Con corazón de padre) publicada el 8 de diciembre de 2020, el Papa Francisco dijo, “después de María, Madre de Dios, ningún santo ocupa tanto espacio en el Magisterio pontificio como José, su esposo”, pero que muchas veces pasa desapercibido. La pandemia nos ha mostrado que “nuestras vidas están tejidas y sostenidas por persona comunes – corrientemente olvidadas”.

“Todos pueden encontrar en san José —el hombre que pasa desapercibido, el hombre de la presencia diaria, discreta y oculta— un intercesor, un apoyo y una guía en tiempos de dificultad. San José nos recuerda que todos los que están aparentemente ocultos o en ‘segunda línea’ tienen un protagonismo sin igual en la historia de la salvación. A todos ellos va dirigida una palabra de reconocimiento y de gratitud”. (Papa Francisco, Patris Corde, 2020)

¿Cómo podemos celebrar el Año de San José como pareja o como familia?

    • Visite nuestra página de ideas para celebrar el Año de San José en su hogar. Es una lista de enlaces a las oraciones y devociones tradicionales a San José y otras actividades que pueden hacer en pareja o en familia para honrar a San José a través del año.
    • Cada miércoles de marzo vamos a compartir una reflexión para ayudarlos a contemplar las angustias de San José y el ejemplo que nos da. Visite nuestra página en Facebook o en Twitter para ver las reflexiones. También se puede descargar el paquete completo de las reflexiones aquí.
    • Se invita a los hombres a leer el artículo Esposos y Padres como San José por José Juan Valdez.
    • También hay la oportunidad de recibir indulgencias especiales durante el Año de San José. A continuación, se explica qué es una indulgencia y cómo recibirlas en este año especial.

¿Qué son las indulgencias?

La indulgencia es una forma que Dios, en Su misericordia, ha dado a la Iglesia para que seamos libres del castigo temporal por los pecados. El Catecismo de la Iglesia Católica dice:

La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa… es parcial o plenaria según libere de la pena temporal debida por los pecados en parte o totalmente. Todo fiel puede lucrar para sí mismo o aplicar por los difuntos (CIC, 1471).

Requisitos para obtener una indulgencia

El fiel, convenientemente preparado, en ciertas y determinadas condiciones, con la ayuda de la Iglesia, que, como administradora de la redención, dispensa y aplica con plena autoridad el tesoro de los méritos de Cristo y de los santos. (Indulgentiarum doctrina, “Constitución Apostólica sobre la Revisión de las Indulgencias”, Norma 1).

Requisitos para obtener una indulgencia plenaria (ID, N7):

    • Ejecución de la obra enriquecida con la indulgencia
    • La confesión sacramental
    • La comunión eucarística
    • La oración por las intenciones del Romano Pontífice
      • Rezar un Padre Nuestro y Ave María será suficiente (ID, N10)
    • Que se excluya todo afecto al pecado, incluso venial

Las indulgencias no son remedios mágicos que se obtienen simplemente marcando casillas. En el amor infinito de Dios por nosotros, Él siempre se preocupa por el estado de nuestra alma y desea sobre todo la verdadera conversión del corazón. Por lo tanto, es importante que en todo lo que hagamos estemos luchando por un amor más perfecto a Dios y al prójimo, en lugar de actuar por temor al castigo. Es por eso que la Indulgentiarum doctrina dice con razón que el fiel debe estar “convenientemente preparado” (ID, N1). Sin embargo, Dios sabe que somos imperfectos y debemos confiar en que Dios bendice nuestros sinceros esfuerzos por crecer en santidad a través de nuestras oraciones y obras de caridad. Por lo tanto, cuando no cumplimos perfectamente con las condiciones anteriores para obtener una indulgencia plenaria, especialmente el estar libres de todo afecto al pecado, se puede conceder una indulgencia parcial (ID, N7).

¿Cómo podemos recibir indulgencias especiales en este Año de San José?

Indulgencias Plenarias:

    • Meditar por lo menos 30 minutos la oración del Padre Nuestro
    • Participar en un retiro espiritual de al menos un día que incluya una meditación sobre San José
    • Realizar una obra de misericordia corporal o espiritual
    • Rezar el Santo Rosario en las familias y entre los novios
    • Confiar diariamente su trabajo a la protección de San José
    • Invocar la intercesión de San José para que los que buscan trabajo lo encuentren
    • Rezar la Letanía de San José o alguna otra oración a San José en favor de la Iglesia perseguida y para el alivio de todos los cristianos que sufren toda forma de persecución
    • Rezar cualquier oración o acto de piedad legítimamente aprobado en honor de San José, por ejemplo “A ti, bienaventurado San José”, especialmente el 19 de marzo y el 1 de mayo, fiesta de la Sagrada Familia de Jesús, María y José, el domingo de San José (según la tradición bizantina), el 19 de cada mes y cada miércoles, día dedicado a la memoria del Santo según la tradición latina.

Nota especial: En el actual contexto de emergencia sanitaria, el don de la indulgencia plenaria se extiende particularmente a los ancianos, los enfermos, los moribundos y todos aquellos que por razones legítimas no pueden salir de su casa, los cuales, con el ánimo desprendido de cualquier pecado y con la intención de cumplir, tan pronto como sea posible, las tres condiciones habituales, en su propia casa o dondequiera que el impedimento les retenga, recen un acto de piedad en honor de San José, consuelo de los enfermos y patrono de la buena muerte, ofreciendo con confianza a Dios los dolores y las dificultades de su vida.

Fuente: La sección sobre las indulgencias fue escrita por la Oficina de Culta de la Diócesis de Owensboro

Renovando Nuestra Mente

El mundo de las comunicaciones va cambiando de una forma vertiginosa; algunas veces no podemos asimilar los cambios ni aun comprenderlos. En lo tecnológico no hemos terminado de aprender a usar un equipo nuevo cuando ya hay una nueva versión de este en el mercado. Muchas veces nos resistimos a tantos cambios tan rápidos que el mundo moderno nos presenta; algunos de estos cambios son buenos otros no tan buenos porque pueden traer consecuencias nefastas a nuestras vidas y a la sociedad.

De la misma manera van cambiando las relaciones humanas. La misma tecnología nos va alejando de aquellos que tenemos cerca para acercarnos a aquellos que están lejos, aun cuando muchas veces nuestros encuentros con esas personas fueron pasajeros.

Vemos como en el presente se va perdiendo el calor humano y muchas veces el calor del hogar. Debemos decir que NO a todo aquello que acaba con la ilusión de que mi familia sea diferente. Hay que renovar nuestra mente, madurando y resaltando nuestro espíritu critico y nuestro sentido común. Me comprometo a trabajar por el bien de mi familia.

Cuando los hijos van creciendo, y cada cual va desarrollando sus propios gustos, sus preferencias en sus estudios, es tiempo de que los padres miren y gocen de la obra   maestra del creador. Nosotros solo dimos direcciones y valores de vida, Dios los doto de todos sus talentos. Los padres de familia tenemos que abrir nuestros corazones y entrar en la capacidad de discernir la voluntad de Dios, o como dice San Pablo “Y no os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto.[1]

Entendemos que en la familia no tan solo hay un vínculo de sangre y de parentesco, sino además hay un amor muy grande donde queremos desarrollar personas libres y responsables. Queremos que se puedan comunicar con principios de solidaridad y que compartan un núcleo solido con principios éticos y valores morales acordes con la realidad presente. Es bueno pensar en el pasado para evaluar el presente, pero de ninguna manera vivir solo de recuerdos. Muchas veces vivimos de sueños no realizados que nos impiden trabajar para el bien del aquí y ahora.

Estamos llamados como padres a fomentar la caridad con nosotros mismos, para que nuestros hijos puedan seguir el ejemplo y lo puedan llevar a los demás. Si en nuestro hogar faltara la caridad, la convivencia se tornaría en pleitos y muy difícil de manejar, con tantos caracteres diferentes. Construyendo sobre la caridad y el respeto se fomenta la solidaridad con el prójimo que nos motiva cada día a trabajar por el bien desde el amor y la fraternidad. En palabras del papa Francisco esto “indica que el amor beneficia y promueve a los demás. Por eso se traduce como servicial.”[2]

Este trabajo de familia va a repercutir en la sociedad cuando nuestros hijos ya formando sus propias familias trabajen también por el bien de ellas.

La renovación de la mente nos crea un programa de vida que nos llena de toda esperanza, sin cabida para el miedo y donde todo quedara reforzado con la perseverancia en la oración. Si en la familia aparece un mal no podemos reaccionar con lo negativo; ya la sociedad vive mucho de eso. Tomemos conciencia que el mal se vence con el bien. El bien irradia amor y con el amor podemos llevar el perdón tan necesario.

[1] Romanos 12:2.

 

[2] Amoris Laetitia 93.

Historias con un final feliz

Acompañando y Sosteniendo
Dr. Gelasia Márquez

El Papa Juan Pablo II en su Exhortación Apostólica Familiaris Consortio (65) nos dice que ayudar a las parejas es “acompañarles en su caminar a través de las diversas etapas de su formación y desarrollo”.

Las Ciencias Sociales y la experiencia nos enseñan que tanto las personas como los matrimonios, desde su mismo inicio, pasan por fases de crecimiento que son predecibles.

Crecemos cuando adquirimos nuevas formas de ver la vida, de entender, de relacionarnos, de comunicarnos, de tomar decisiones, y de actuar dentro de la experiencia matrimonial y familiar. Cuando un miembro de la pareja o de la familia crece, la pareja como tal se ve retada a hacer ajustes en su relación que correspondan a las nuevas circunstancias y necesidades de cada persona y de la pareja o la familia en general.

El crecimiento dentro del matrimonio y de la familia conlleva un período inicial llamado crisis. La palabra crisis se asocia con las palabras reto, cambio, desbalance, inestabilidad. La crisis es una oportunidad de crecimiento pero puede ser también una ocasión de estancamiento y de deterioro en las relaciones matrimoniales y en las relaciones familiares.

Algunas crisis son esperadas o predecibles, pero su magnitud o impacto no es igual en cada pareja. Muchos factores individuales y sociales intervienen para  facilitar o para entorpecer los cambios necesarios en el procesos de crecimiento. Entre los factores personales que pueden entorpecer la resolución de una crisis matrimonial están las dificultades psicológicas tales como depresión, inmadurez emocional, alcoholismo o tendencias obsesivas en uno de los miembros de la pareja. De modo similar, entre las situaciones sociales que pueden influir pero no necesariamente entorpecer podemos anotar el no tener vivienda propia y tener que vivir agregado en casa de un familiar, o el que uno de los miembros de la pareja  tenga que añadir horas extras de trabajo para poder cubrir los gastos básicos semanales.

Además de las crisis predecibles a veces surgen crisis no esperadas, cuyo impacto puede ser enorme. Tal es el caso, para los padres, de la muerte de un hijo, o para la familia, la separación  de la pareja, la aparición de una enfermedad terminal a temprana edad, la pérdida del trabajo cuando hay un solo proveedor en la familia, y la migración con el consiguiente periodo de ajuste y aculturación a las nuevas condiciones de vida.

Ante la crisis la pareja y la familia  están llamadas a ejercer el poder creativo que Dios puso en sus manos, para que cuide del amor y de la vida (Véase, Familiaris Consortio, 17). Este cuidado, dicen los sociólogos, implica cuatro tareas: regenerar la especie humana a través de la reproducción, introducir a los nuevos miembros de la familia en la comunidad étnica y cultural a la cual pertenecen los padres, cubrir las necesidades básicas (tanto fisiológicas como psicológicas) para que cada persona pueda desarrollar sus capacidades, y formar miembros maduros, productivos y solidarios de la sociedad (Winch, 1977). Para poder llevar a cabo estas tareas el matrimonio y la familia necesitan estar en una continua relación e intercambio con el grupo comunitario al que pertenecen (Bronfenbrenner, 1986). Esta relación entre el matrimonio y la familia con la comunidad en que vive debe ser recíproca, donde ambas partes se articulen la una con la otra y se reconozcan y apoyen mutuamente.

Ahora bien, según datos del Censo del año 2000, el 40% de los hispanos residentes en los Estados Unidos nacieron en un país Latino Americano. Esto significa que casi la mitad de los Hispanos han dejado atrás sus comunidades de origen y con ellas, la fuente de su cultura, su ambiente vital, su contexto humano emotivo, económico, social y hasta eclesial. Por eso, a la desorientación inicial normal que sufren los inmigrantes, se une la confusión que acarrea las diferencias de idioma, valores, costumbres, formas de relacionarse, etc., así como la urgente necesidad de cubrir las necesidades vitales de empleo, vivienda, abrigo, salud, escuela para los hijos, y la falta de guía práctica en la comunidad que ayude a sortear estas dificultades con prudencia y caridad.

Esta situación representa por tanto una crisis que puede llevar a un proceso de crecimiento o acarrear graves dificultades para la pareja y la familia. Cuando revisamos los estudios científicos llevados a cabo con los matrimonios y con las familias inmigrantes hispanas vemos que el proceso de transición cultural que sigue al momento de la migración  conlleva que la propia identidad de la persona sea puesta a prueba, y que se creen interrupciones, estancamientos, retrocesos, deterioros y reacciones negativas dentro de las dinámicas de crecimiento psico-social y de madurez no sólo en los individuos sino, sobre todo, en los matrimonios migrantes y sus familias.

En la Exhortación Apostólica Familiaris Consortio (77) el Papa Juan Pablo II desea que las familias de emigrantes puedan “tener la posibilidad de encontrar siempre en la Iglesia su patria”, donde sean asistidas en su propio idioma y cultura. De ahí que “Por tu Matrimonio” tiene un espacio especial para acompañar y sostener a los matrimonios y las familias inmigrantes hispanas en transición cultural. Las historietas ilustradas que podrán apreciar a continuación desean mostrar esta problemática y dar a las parejas que se encuentran en este proceso de crisis por la migración, luces para que puedan seguir un camino de crecimiento y superación, más allá y a través de las dificultades.

Historias 5: Carmen y Felipe

Saber pedir ayuda

Felipe escuchó atentamente todo lo que su hermano Juan le explicaba acerca del país a donde él había migrado y las oportunidades de trabajo que allí habían. Felipe le pidió a su esposa que le acompañara a ver cómo les iba a ellos. Carmen no quería hacerlo. Prefería que él migrase solo y que le enviase dinero para el sostén de la familia como hacía Juan. Le dolía mucho separarse de los niños y aunque sabía que ellos iban a estar bien cuidados con su hermana y su cuñada, no quería dar el paso. La presión de su esposo y del hermano de éste le llevaron a aceptar el reto de migrar y romper la unidad familiar al dejar a los hijos al cuidado de otros.

Una vez en el país que les acogió, Carmen no lograba “perdonarse” por “lo que había hecho”. Se sentía físicamente mal y continuamente tenía que tomar “cocimientos” para aliviar el malestar de su estómago. Su pobre estado de ánimo no la ayudaba en los trabajos. Aunque nunca faltó, se sentía “como ida” y no podía concentrarse en lo que tenía que hacer. La supervisora la fue cambiando de una tarea a otra hasta que un día la llamó y le preguntó cómo se sentía y cómo podía ayudarla. Carmen estalló en llanto y cuando pudo calmarse le contó a la supervisora lo que le pasaba. La supervisora le dio el nombre de un Centro de Atención Comunitaria donde podía ir por consejería para ayudarla a sentirse mejor.

Carmen le contó a Felipe de la ayuda que le ofrecían, pero éste le contestó malhumorado “tu no estás loca”, “tu no necesitas que nadie te diga lo que tienes que hacer”, “debes ser fuerte y echar pa’ adelante que aquí no vinimos para andar con melindres”. Lejos de mejorar, Carmen se sintió más sola que nunca y empezó a pensar en regresar por su cuenta a su país. Como su rendimiento en la factoría era cada día peor, la supervisora habló de nuevo con ella y se ofreció ir con ella al Centro de Atención. La trabajadora social que le asignaron le explicó que tanto su reacción emocional como física era normal y que muchas mujeres que llegaban a este país en contra de su voluntad pasaban por las mismas circunstancias.

Después de tres meses de ir “a conversar” con la trabajadora social dos veces por semana, Carmen empezó a sentirse mucho mejor. Y, por sugerencia de la trabajadora social, empezó a contarle a su esposo no sólo cómo se había sentido sino el por qué se había sentido así. Su esposo entonces le confesó que él también se sentía muy mal por haber roto la unidad familiar y le explicó que su forma de lidiar con sus sentimientos era ponerse “duro” consigo mismo y no pensar, para no flaquear. Poco a poco, Carmen y Felipe fueron sintiendo que estaban más unidos que antes porque ahora sufrían juntos, compartían el dolor de no tener con ellos a sus hijos, y buscaban juntos la forma de volver a tener toda la familia unida.

Para profundizar más en las enseñanzas que los casos de Gisela y José y de Carmen y Felipe nos dejan, lean nuestra sección Problemas por la Migración.

Historias 7: Enrique y Margot

La importancia de la comunicación

Enrique y Margot se conocieron en las clases de ingles de la Biblioteca Pública del vecindario. Ambos venían de diferentes países Latino-Americanos y llevaban poco tiempo en los Estados Unidos.

Meses después de estar “saliendo juntos” Enrique le propuso matrimonio. Margot no se sentía muy segura porque entre bromas y juegos había notado que “ellos no siempre pensaban igual” pero pensó que “eso no era tan importante” y aceptó su propuesta de matrimonio.

Enrique y Margot asistieron a un “cursillo de preparación” para la boda “por la Iglesia”, que duró un día. Durante el mismo, el pastor y la pareja de voluntarios que dirigían el cursillo les invitaron  a analizar las diferencias y acuerdos que tenían en diferentes tópicos. Enrique tomó a broma la tarea y Margot no se sintió segura para insistir en hacerlo. Días después Margot volvió a sacar el tema, pero Enrique siguió en su posición de no darle importancia a “las cosas de los curas que no que saben nada de matrimonio porque nunca se han casado”.

Cerca de un año después de casados, Margot fue a visitar al Pastor de la parroquia. Llorando le dijo lo angustiada y deprimida que estaba. Ella se sentía “fracasada” pues no lograba cumplir con su trabajo y con todas las tareas de su casa “como él lo esperaba” y sentía que Enrique no le daba importancia a otros aspectos de la vida en común que ella valoraba mucho y las realizaba con gran esmero y cariño.

El párroco pidió ayuda a la pareja que ayudó en la preparación matrimonial, y estos comenzaron a visitar el hogar de Enrique y Margot, como parte de “su seguimiento” después de la boda. El objetivo era ganar la confianza de Enrique y después modelar las respuestas esperadas a los problemas que ellos confrontaban. Así fueron entrenando a Enrique y Margot a escucharse, lo cual es diferente a simplemente oírse. Una táctica que les sirvió fue el repetir o parafrasear lo que el otro acababa de decir,  para así estar seguros que habían entendido lo que cada cual decía. También les fue útil el recordar y aceptar que tener diferencias es normal y que cada cual tiene derecho a no estar de acuerdo en todo lo que el otro cree y dice.

Años más tarde, Enrique y Margot se convirtieron en voluntarios  del programa de preparación matrimonial y su testimonio es uno de los que más efecto tiene en los novios que se preparan para administrarse el sacramento del matrimonio.

El caso de Enrique y Margot es un bello testimonio de la vida real  cuyas enseñanzas pueden leerse en “Convertirse en Compañeros para siempre”

Recursos – Alimenta Tu Matrimonio

Contacta las Oficinas de Vida familiar de tu diócesis (Family life Office). Ellos te informarán sobre recursos y programas que se estén ofreciendo en tu región. La lista de diócesis y sus direcciones electrónicas están disponibles en: www.usccb.org/dioceses

Talleres y Recursos de crecimiento en pareja

  • Talleres y Artículos para mejorar la comunicación en la pareja:
    • Catholic.net
    • Retrouvaille

Para parejas y Familias víctimas de adicciones

Para víctimas de violencia doméstica

Retiros y Programas de asistencia a matrimonios

Diferentes diócesis de Estados Unidos ofrecen programas específicos de ayuda a las parejas de matrimonios. Infórmate de ellos en las Oficinas de Vida Familiar de tu diócesis o a través de tu párroco. Los siguientes son programas ofrecidos a nivel nacional o de varias diócesis en conjunto:

  • Encuentros Matrimoniales (retiro de fin de semana) Encuentro Matrimonial Mundial and Retrouvaille
  • Renovación Conyugal: Disponible en varias diócesis del sur este de los Estados Unidos: www.renovacionconyugal.org

Apoyo de la Iglesia a separados y divorciados

Trabajo Fuera y Dentro de Casa

 Por Valentín Araya

Uno de los signos más visibles de los cambios en la sociedad actual es el papel que la mujer ocupa en ella. Se ha acelerado su promoción y se le ha reconocido igualdad de derechos y de representación en el hogar y en la sociedad. Consecuentemente, hay un alto número de mamás que se han sumado a las fuerzas laborales.

Este cambio social ha generado cambios en nuestras familias que no siempre son fáciles de manejar y pueden generar conflictos:

  • Conflictos para la mujer, que preferiría no tener que salir fuera de casa a trabajar y desea ser ella personalmente quien provee cuidado y educación a los hijos. Si lo hace es porque se ve forzada por las circunstancias económicas.
  • Conflictos en el hombre. Para algunos hombres, el hecho de que su esposa trabaje fuera de casa contradice la mentalidad de que el hombre debe proveer todo lo económico para la familia y la mujer debe quedarse en casa para realizar los oficios domésticos y cuidar de sus hijos. Y eso puede ser causa de tensiones y frustraciones en el matrimonio. Sin embargo, como lo dice la Iglesia, “El genio femenino se necesita en todos los ámbitos de la sociedad” (Laborem Exercens, 19). Y en muchos casos, el hecho que la mujer se realice humana, cristiana y profesionalmente, fuera de casa, es una bendición para el matrimonio y para los hijos. Lo importante es que los padres encuentren quién, en su ausencia, pueda cuidar bien los niños, y que el trabajo no absorba el tiempo para compartir en familia y en pareja.
  • Conflictos por tareas domésticas. Cuando los dos trabajan es muy importante distribuir adecuadamente las tareas domésticas. Pues a veces las mujeres sufren la injusticia de tener que trabajar tiempo completo fuera de casa y adicionalmente tener que  encargarse también, ellas solas, del trabajo al interior de la casa. El hombre debe entender que el trabajo de casa es un trabajo más del cual los dos son responsables.
  • Impacto en los hijos.  Los hijos pueden ser severamente afectados cuando los padres, primeros responsables y educadores de los hijos no proveen la atención necesaria. Por eso, en su ausencia, ellos deben asegurarse que los hijos  no sólo sean cuidados de peligros, sino también atendidos en sus necesidades psicológicas, emocionales, espirituales e  intelectuales. Lo importante es que los padres encuentren quién, en su ausencia, pueda cuidar bien los niños, y que el trabajo no absorba el tiempo para compartir en familia y en pareja.

Recomendaciones para parejas cuando los dos trabajan:

  1. Eviten poner en riesgo a sus hijos.  En algunos casos es mejor hacer ciertos ajustes económicos y aprender a vivir con menos dinero, que poner en riesgo a sus hijos. En edades escolares los niños requieren que papá o mamá se involucre con ellos en la escuela y si los dos trabajan, es casi imposible hacerlo. Y cuando son adolescentes requieren ser monitoreados de cerca. Si deciden que los dos van a trabajar, busquen las personas profesionales o instituciones que garanticen el bienestar integral de sus hijos.
  2. Dediquen tiempo a sus hijos. Aparte de las necesidades básicas: abrigo, comida y techo, los niños necesitan seguridad, atención, amor, comprensión, comunicación y protección.
  3. Decidan juntos sobre la disciplina y reglas de comportamiento.: Para evitar conflictos por la crianza es muy importante que decidan, en pareja, el tipo de valores y los métodos de disciplina que usarán con sus hijos. Comuniquen, claramente, tal decisión a su niñera. En mi caso, Betty, mi esposa, y yo decidimos que la disciplina la íbamos a impartir nosotros y no nuestra niñera. Así, ella nos decía si los niños habían faltado a una regla y nosotros aplicábamos las consecuencias. Los niños aprenden pronto que aunque alguien les cuida durante el día, sus papás son los encargados de su disciplina y las personas permanentes en sus vidas.
  4. No olviden la diversión. Dediquen tiempo para jugar con sus hijos después de llegar de sus trabajos. Los niños necesitan ese contacto con ustedes y ustedes lo necesitan también. Reserven también un día por semana como día familiar, donde puedan salir con ellos, hacer todo lo que les guste hacer, llevarlos al parque, ir a caminar, etc.
  5. Ayúdenles en sus tareas escolares. Padre de niños en edad escolar, dediquen tiempo para hacer tareas y obligaciones escolares con sus hijos. Ese tiempo es una inversión excelente para el futuro de sus hijos.
  6. Dediquen tiempo para ustedes dos.  No dejen que el trabajo y las tareas hogareñas les roben lo más importante del matrimonio: ser pareja. Dediquen tiempo juntos para platicar, divertirse, pasar tiempo juntos y seguirse conociendo. Pongan en su agenda por lo menos un día por semana para hacerlo. Es mejor pagar unas cuantas horas más a su niñera, que  dejar que su matrimonio se afecte y les lleve a la separación. Si ustedes están bien como pareja, sus hijos estarán mejor.

Para mayor información sobre este tema y otras fuentes de conflictos visita Las soluciones que buscas.