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Por Tu Matrimonio

ENERO 2024 – Consejos Para la Vida en Pareja

1.     Auténtico, vulnerable, honesto, atento: estas son las marcas de una comunicación eficaz dentro del matrimonio. ¿Analiza dónde tiene éxito tu comunicación y dónde no?

2.     Comunica las emociones que sientes cuando surgen conflictos en tu matrimonio. Nombrar la emoción ayuda al otro a comprender lo que sucede en su interior; y también ayuda a entenderse.

3.     Nunca termines el día sin agradecer a Dios por tu cónyuge. Es el regalo más grande que te ha dado tu creador.

4.     En tiempos alegres, tendrás gratitud; pero será en los momentos difíciles en los que los reproches te atormentarán. No olvides que Dios siempre está con vosotros y que os acompaña en cualquier situación.

5.     La comunicación asertiva es muy importante con tu pareja. Considera la diferencia en este ejemplo: “¡Nunca me prestas atención!” versus “Me siento olvidado por ti”. En lugar de iniciar una pelea y acusar, abre un diálogo.

6.     Evita los mensajes directos en las redes sociales. Por muy inocentes que puedan parecer esos mensajes privados con una persona del sexo opuesto, normalmente no terminan inocentemente.

7.     Las afirmaciones son muy fáciles de hacer y construyen la pareja: “la cena estuvo maravillosa”, “eres un gran padre”, “te ves genial hoy”, “Me encanta lo creativo/a que eres”, etc., Esto fortalecerán tu matrimonio.

8.     Coherederos de la vida de gracia (1 Pedro 3:7): ¿tratas a tu cónyuge como a tu igual, coheredero de la gracia de Dios o como siervo e inferior? Reflexiónalo

9.     Ten cuidado con la tentación de ganar al discutir. Lo importante no es tener razón, ni ganar, sino que el otro sepa que has escuchado y comprendido su perspectiva.

10.  A veces, cuando ves un problema serio en tu matrimonio, te asusta decir algo al respecto. Pero los problemas que permanecen en la oscuridad sólo se hacen más grandes. ¡Ponlo a la luz cuanto antes!

11.  Comienza el día orando por tu cónyuge y pidiéndole a Dios la gracia de ser el esposo/a que él te ha llamado a ser y que tu cónyuge merece.

12.  La mejor manera de amar a tu cónyuge es crecer tú mismo en virtud. Sólo quien se posee a sí mismo puede amar a otra persona plenamente.

13.  A veces hay que podar el amor. Las cosas que te distraen de tu matrimonio y de tus hijos deben ser eliminadas… o de lo contrario, siempre te quedarás con las sobras.

14.  No tomes a la ligera que eres una fuente de gracia para tu cónyuge. Dios se revela a tu cónyuge a través de tus palabras, de tu misericordia, de tus actos de amor.

15.  Nunca olvides que tu cónyuge puede ser también una fuente de gracia para ti. Quizás lo que él o ella está diciendo o haciendo sea realmente la acción del Espíritu Santo en tu vida. Dios está hablando; ¡escúchalo!

16.  El cielo es la meta de tu matrimonio. ¿Has actuado hoy por el bien eterno de tu cónyuge?

17.  Tu parroquia debe ser un pilar en la vida de tu familia. Si les enseñas a tus hijos a amar y ser parte de una comunidad parroquial, a ellos también les encantará ser católicos y su fe perdurará.

18.  Rodéate de buenos amigos católicos y que estén casados. Sólo aquellos que conocen a Dios personalmente, pueden ayudarte a acércate a Él y crecer como pareja

19.  Sorprende hoy a tu cónyuge con algo espontáneo: un acto de servicio, una llamada telefónica inesperada, un pequeño obsequio o una cena especial. El esfuerzo por romper con la rutina es una prueba constante de amor.

20.  El matrimonio es una vocación de Servicio. Dios te ha llamado a estar casado. Confía siempre en que, sin importar lo que esté sucediendo en tu vida, Dios lo está usando para purificarte, perfeccionarte y santificarte.

21.  “Te amaré y te honraré todos los días de mi vida”. Esa fue la promesa que te hicieron en tu boda, tal vez mientras contenías una lágrima. Hoy funciona como un examen de conciencia: “¿Te amé hoy? ¿Te honré hoy?

22.  Una gracia del Sacramento del Matrimonio es que : “Cristo habita con los esposos”. Eso significa que, ya sea que estés experimentando alegría o tristeza, no estás solo. Jesús está a tu lado.

23.  Una gracia del Sacramento del Matrimonio también es que : “Cristo da a los esposos la fuerza para tomar sus cruces y seguirlo”. Ese sufrimiento en tu matrimonio a veces, es la cruz que Jesús ha elegido para ti.

24.  “Cristo da a los esposos la fuerza para levantarse después de haber caído”. La tentación es rendirse, tirar la toalla, aceptar que la relación está rota. ¡Pero sigue luchando, Jesús te ayudará!

25.  A veces sentimos que perdonamos el mismo pecado una y otra vez, pero al perdonar una y otra vez, estamos aprendiendo a amar como Jesús.

26.  El equipaje de tu cónyuge no es un obstáculo para amarlo. Ayudar a llevar esa carga es la forma en que Dios te llama a amar.

27.  “Cristo da a los esposos fuerza y amor sobrenatural”. Cuando sientas que tu amor se ha agotado, recuerda que el amor de Dios nunca se agota. Y Él lo comparte.

28.  Haz hoy algún pequeño acto de servicio para tu cónyuge. Será un simple recordatorio del propósito de tu matrimonio.

29.  Sentirse solo en el matrimonio es normal. También es una señal de que Dios te está llamando a profundizar en tu relación contigo mismo y con tu cónyuge. ¿Cómo podrías dedicar tiempo a hacer esto hoy?

30.  Antes de compartir tu opinión sobre algo, resume brevemente la opinión que expresó tu cónyuge. Te ayudará a tener una escucha activa.

31.  “Por favor”, “gracias”, “lo siento”, “te amo”. Estas palabras de cortesía se encuentran en todo matrimonio sano.

ENERO 2024 – Consejos Para la Vida en Pareja

1.     Auténtico, vulnerable, honesto, atento: estas son las marcas de una comunicación eficaz dentro del matrimonio. ¿Analiza dónde tiene éxito tu comunicación y dónde no?

2.     Comunica las emociones que sientes cuando surgen conflictos en tu matrimonio. Nombrar la emoción ayuda al otro a comprender lo que sucede en su interior; y también ayuda a entenderse.

3.     Nunca termines el día sin agradecer a Dios por tu cónyuge. Es el regalo más grande que te ha dado tu creador.

4.     En tiempos alegres, tendrás gratitud; pero será en los momentos difíciles en los que los reproches te atormentarán. No olvides que Dios siempre está con vosotros y que os acompaña en cualquier situación.

5.     La comunicación asertiva es muy importante con tu pareja. Considera la diferencia en este ejemplo: “¡Nunca me prestas atención!” versus “Me siento olvidado por ti”. En lugar de iniciar una pelea y acusar, abre un diálogo.

6.     Evita los mensajes directos en las redes sociales. Por muy inocentes que puedan parecer esos mensajes privados con una persona del sexo opuesto, normalmente no terminan inocentemente.

7.     Las afirmaciones son muy fáciles de hacer y construyen la pareja: “la cena estuvo maravillosa”, “eres un gran padre”, “te ves genial hoy”, “Me encanta lo creativo/a que eres”, etc., Esto fortalecerán tu matrimonio.

8.     Coherederos de la vida de gracia (1 Pedro 3:7): ¿tratas a tu cónyuge como a tu igual, coheredero de la gracia de Dios o como siervo e inferior? Reflexiónalo

9.     Ten cuidado con la tentación de ganar al discutir. Lo importante no es tener razón, ni ganar, sino que el otro sepa que has escuchado y comprendido su perspectiva.

10.  A veces, cuando ves un problema serio en tu matrimonio, te asusta decir algo al respecto. Pero los problemas que permanecen en la oscuridad sólo se hacen más grandes. ¡Ponlo a la luz cuanto antes!

11.  Comienza el día orando por tu cónyuge y pidiéndole a Dios la gracia de ser el esposo/a que él te ha llamado a ser y que tu cónyuge merece.

12.  La mejor manera de amar a tu cónyuge es crecer tú mismo en virtud. Sólo quien se posee a sí mismo puede amar a otra persona plenamente.

13.  A veces hay que podar el amor. Las cosas que te distraen de tu matrimonio y de tus hijos deben ser eliminadas… o de lo contrario, siempre te quedarás con las sobras.

14.  No tomes a la ligera que eres una fuente de gracia para tu cónyuge. Dios se revela a tu cónyuge a través de tus palabras, de tu misericordia, de tus actos de amor.

15.  Nunca olvides que tu cónyuge puede ser también una fuente de gracia para ti. Quizás lo que él o ella está diciendo o haciendo sea realmente la acción del Espíritu Santo en tu vida. Dios está hablando; ¡escúchalo!

16.  El cielo es la meta de tu matrimonio. ¿Has actuado hoy por el bien eterno de tu cónyuge?

17.  Tu parroquia debe ser un pilar en la vida de tu familia. Si les enseñas a tus hijos a amar y ser parte de una comunidad parroquial, a ellos también les encantará ser católicos y su fe perdurará.

18.  Rodéate de buenos amigos católicos y que estén casados. Sólo aquellos que conocen a Dios personalmente, pueden ayudarte a acércate a Él y crecer como pareja

19.  Sorprende hoy a tu cónyuge con algo espontáneo: un acto de servicio, una llamada telefónica inesperada, un pequeño obsequio o una cena especial. El esfuerzo por romper con la rutina es una prueba constante de amor.

20.  El matrimonio es una vocación de Servicio. Dios te ha llamado a estar casado. Confía siempre en que, sin importar lo que esté sucediendo en tu vida, Dios lo está usando para purificarte, perfeccionarte y santificarte.

21.  “Te amaré y te honraré todos los días de mi vida”. Esa fue la promesa que te hicieron en tu boda, tal vez mientras contenías una lágrima. Hoy funciona como un examen de conciencia: “¿Te amé hoy? ¿Te honré hoy?

22.  Una gracia del Sacramento del Matrimonio es que : “Cristo habita con los esposos”. Eso significa que, ya sea que estés experimentando alegría o tristeza, no estás solo. Jesús está a tu lado.

23.  Una gracia del Sacramento del Matrimonio también es que : “Cristo da a los esposos la fuerza para tomar sus cruces y seguirlo”. Ese sufrimiento en tu matrimonio a veces, es la cruz que Jesús ha elegido para ti.

24.  “Cristo da a los esposos la fuerza para levantarse después de haber caído”. La tentación es rendirse, tirar la toalla, aceptar que la relación está rota. ¡Pero sigue luchando, Jesús te ayudará!

25.  A veces sentimos que perdonamos el mismo pecado una y otra vez, pero al perdonar una y otra vez, estamos aprendiendo a amar como Jesús.

26.  El equipaje de tu cónyuge no es un obstáculo para amarlo. Ayudar a llevar esa carga es la forma en que Dios te llama a amar.

27.  “Cristo da a los esposos fuerza y amor sobrenatural”. Cuando sientas que tu amor se ha agotado, recuerda que el amor de Dios nunca se agota. Y Él lo comparte.

28.  Haz hoy algún pequeño acto de servicio para tu cónyuge. Será un simple recordatorio del propósito de tu matrimonio.

29.  Sentirse solo en el matrimonio es normal. También es una señal de que Dios te está llamando a profundizar en tu relación contigo mismo y con tu cónyuge. ¿Cómo podrías dedicar tiempo a hacer esto hoy?

30.  Antes de compartir tu opinión sobre algo, resume brevemente la opinión que expresó tu cónyuge. Te ayudará a tener una escucha activa.

31.  “Por favor”, “gracias”, “lo siento”, “te amo”. Estas palabras de cortesía se encuentran en todo matrimonio sano.