Skip to content
Por Tu Matrimonio

DICIEMBRE– Consejos Para la Vida en Pareja

TIPS SOBRE EL MATRIMONIO – Diciembre

  • Esposos, afronten todo – trabajo, escuela, obstáculos o victorias- como un equipo. Apóyense mutuamente en los momentos difíciles y compartan los momentos de éxito.
  • Nuestras familias son imperfectas, y las relaciones imperfectas a veces resultan en cortes y magulladuras. Pide la gracia de “perdonar nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”, y pide perdón a los que has herido.
  • Atesora cada momento con tu pareja. No sabemos ni el día ni la hora en que nuestro ser querido se irá al cielo.
  • Cuando todo lo demás falle, ESPERA. Cuando las cosas no vayan bien en tu matrimonio -y seguro que habrá días así-, dale tiempo. A veces necesitamos tranquilizarnos, consultarlo con la almohada (y con Dios) y despertarnos con sentimientos más positivos.
  • “Y se transfiguró delante de ellos” (Mt 17,2). Incluso en la tierra, podemos vislumbrar la gloria celestial con los ojos de la fe. Reza para que tú y tu esposo/a puedan ver la gloria del Señor en todos los aspectos de su vida.
  • ¿Cómo puedes ser un apoyo espiritual para otras parejas y familias que están teniendo dificultades?
  • El verdadero amor entre los esposos, que es imagen del amor de Cristo por la Iglesia, inspira a los esposos a buscarse continuamente para pedir consejo, afecto y afirmación. Anima hoy a tu esposo/a y recuérdale que estás ahí pase lo que pase.
  • ¿Los deportes u otras actividades recreativas te roban la atención de tu amado/a? Pregúntale si es así y haz los cambios necesarios en tu rutina.
  • Incluso si su matrimonio va bien, consideren la posibilidad de ir a un retiro de parejas juntos.
  • ¿Cuál ha sido un punto bajo en tu relación con tu amado/a? ¿Cómo lo superaste? Si todavía estás pasando por un momento difícil, pide ayuda – a tu cónyuge, a Dios, o a un consejero (no hay que avergonzarse de ello).
  • El tiempo que pasas con tu esposo/a es muy valioso. Intenta estar realmente presente para él/ella alejándote de las redes sociales y otras tecnologías tanto como sea posible.
  • El amor y el respeto mutuos son las características de un matrimonio cristiano. ¿Tiene tu matrimonio el amor y el respeto como principios fundamentales?
  • Empieza y termina cada día dando gracias a Dios por permitir que tu marido/mujer esté en tu vida.
  • “¡Dichosos, más bien, los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!” (Lc 11,28).  Vayan a Misa juntos y pidan a María que les ayude a amar cada vez más a Dios y a los demás.
  • Los niños aprenden primero lo que es el amor al ver a sus padres darse amor. Recordemos dar un buen ejemplo a los niños para que aprendan lo que es realmente el amor.
  • No dejes de acudir a Dios y alabarlo aun cuando tengas problemas en tu familia y en tu vida.
  • Empéñate hoy en animar a tu esposo/a. Las palabras de afirmación son un símbolo de esperanza y amor.
  • La etapa del “enamoramiento”, aunque hermosa e insustituible, puede desvanecerse en el matrimonio con el pasar de los años. El verdadero amor duradero es producto de la intencionalidad, la elección y el sacrificio. La muerte de Jesús en la cruz es una prueba de ello.
  • Dios se nos revela de maneras misteriosas. ¿Cuáles son algunas de las formas en que Dios se ha revelado a ti y a los miembros de tu familia en el último año? Contempla y toma nota de ellas con tu pareja.
  • Cuando te sientas frustrado, el silencio puede ser a veces la mejor alternativa. Piensa antes de hablar y tómate tu tiempo para decidir cuál es la mejor manera de responder a tu esposo/a.
  • “Quien se alaba será humillado, quien se humilla será alabado” (Mt 23,12). Porque María se humilló, es coronada Reina del Cielo y de la Tierra. ¿Cómo puedes mostrar humildad a tu esposa el día de hoy?
  • Si tú y tu familia atraviesan momentos económicos difíciles, no desesperes. Dios proveerá. Confía en Él para cuidar de tu familia.
  • Predica el Evangelio en tu hogar, pero también vívelo. Como matrimonio, tus hijos necesitan verte vivir cada día el Evangelio.
  • En medio de las discusiones, luchen contra el problema y no contra su esposo/a. Recuerden que como matrimonio están en el mismo equipo.
  • En pareja, consideren la posibilidad de tomarse unas vacaciones rápidas solos para “recargar las pilas”. Toda estrategia es buena para reforzar el amor.
  • Enseña a tus hijos la importancia de la Eucaristía. Asegúrate de que tu familia está siempre preparada para recibir la Eucaristía en la misa.
  • Santa Mónica rezó por la conversión de su hijo San Agustín, y fue escuchada. Reza con confianza por la conversión de tus amigos y familiares separados de la Iglesia.
  • San Juan Bautista fue mártir del matrimonio (cfr. Mt 14,3-12). ¡Que tengamos el valor de defender -y vivir- el verdadero significado del matrimonio!
  • Dedíquense tiempo de calidad el uno al otro. Salgan de paseo como novios.
  • Escuchar de verdad no es tarea fácil. Sin embargo, escuchar es una parte esencial de la comunicación en el matrimonio.
  • Encontremos siempre el diálogo entre nosotros. ¡Que nunca nos falte la comunicación!